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García y Adell

Cultura y tradición en torno al agua

Cultura y tradición en torno al agua


Diario del Altoaragón
, 21 de Diciembre de 2004

Celedonio García y José Antonio Adell, con su nuevo libro ayer en Huesca. - MARÍA JOSÉ SANTOLARIA

José Antonio Adell y Celedonio García presentan en Huesca su último libro, que fue un éxito en la Feria de Monzón

“En busca del agua: cultura y tradición” es el último libro de José Antonio Adell y Celedonio García, un trabajo que aborda diferentes aspectos de este preciado y escaso bien, que siempre ha estado en el punto de mira de los aragoneses. Tras el buen recibimiento que se le dispensó en la Feria del Libro Aragonés de Monzón, Adell y García presentaron ayer el libro en Huesca, donde destacaron la feliz coincidencia de su aparición en el mercado con la concesión de la Expo 2008 a Zaragoza, con el agua también como gran protagonista.

HUESCA.- “¿Qué podría preocupar más al aragonés, si no es la búsqueda del agua y todo lo que hay alrededor?” Celedonio García era quien formulaba ayer esta pregunta, de forma retórica, durante la presentación en Huesca del último libro que rubrica junto a su inseparable amigo José Antonio Adell.

Bajo el título “En busca del agua: cultura y tradición aragonesa”, los autores analizan diversos aspectos de este “bien escaso”. Así, estructurado en siete capítulos, Adell y García se refieren a las diversas actuaciones que los aragoneses han realizado para procurarse un agua de calidad que les calmase la sed. También han tenido en cuenta su papel en la agricultura, las infraestructuras de riego y los conflictos que en relación a esta labor se han desencadenado con frecuencia. En el libro también se alude a la sequía, a las rogativas para que llueva y, en el plano contrario, a los desastres por inundaciones.

Avanzan las páginas por los oficios tradicionales ligados al agua, muchos de los cuales fueron desapareciendo progresivamente (zahoríes, aguadores, barqueros, navateros). Después, aborda la red fluvial aragonesa y se detiene más brevemente en otras masas de agua de interés como ibones, lagunas, acuíferos y glaciares.

Los dos últimos capítulos están dedicados, respectivamente, al patrimonio hidráulico (puentes, azudes, molinos, batanes) y a la salud y el ocio (baños públicos, balnearios o la natación en el río Ebro, antes de que se construyeran las primeras piscinas).

Para realizar el trabajo, publicado por Editorial Pirineo, los dos autores han tenido muy en cuenta el sentimiento popular, por eso el libro incluye numerosas coplas, refranes y expresiones que reflejan la actitud de los aragoneses ante la necesidad del agua.

“En busca del agua” fue presentado por primera vez en la Feria del Libro Aragonés de Monzón, donde fue uno de los más vendidos, y también en el Corte Inglés de Zaragoza, en un acto que contó con una nutrida presencia de público.

“Pocos libros son tan oportunos como éste”, señaló Celedonio García, en alusión a la reciente designación de Zaragoza para organizar la Expo 2008, un proyecto en el que, precisamente, el agua es la protagonista.

Miriam MARTÍNEZ

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HUESCA.- El agua ha tenido siempre un gran protagonismo en la vida de los aragoneses, tanto en su pasado como en el presente, y se presume que también en el futuro. José Antonio Adell, que hacía ayer esta reflexión, aseguraba que la histórica búsqueda del agua ha sido “dura” y ahora es necesario que nos mentalicemos de que “es un bien escaso y no podemos malgastarlo”. Es más, mirando hacia el horizonte, el escritor destacaba la reciente noticia de la concesión a Zaragoza “y a Aragón” de la organización de la Expo 2008, lo que, a su juicio, “puede crear riqueza, y es importante que esa riqueza sea para todos los aragoneses, incluso para esa quinta parte que está en el umbral de la pobreza”.

José Antonio Adell observa, por otro lado, que el agua ha sido habitualmente motivo de conflicto y cree que ha llegado el momento de que se encuentre un punto de consenso. “En estos días, no se puede admitir que se saque a nadie de sus casas y que un pueblo quede inundado, pero también tiene la gente derecho a regar -plantea-. Hay una nueva cultura del agua y creemos que por ahí se debe andar el camino, los pantanos en el llano y un mejor aprovechamiento”.

Con “En Busca del agua: cultura y tradición aragonesa” son ya 22 las obras escritas por Celedonio García y José Antonio Adell, de las cuales 19 llevan la firma de ambos. Un tándem que ha dado libros increíbles sobre leyendas, el amor, deportes, fiestas, seres mágicos, bandoleros...

Miriam MARTÍNEZ

Adell y García presentan un libro de historias sobre pueblos de Zaragoza

Adell y García presentan un libro de historias sobre pueblos de Zaragoza

 

 Diario del Altoaragón, 14 de Junio de 2005

José Antonio Adell y Celedonio García con sus Historias de nuestros pueblos. Zaragoza. - PABLO SEGURA

Su último trabajo recoge cuentos, chascarrillos y rivalidades de 293 municipios zaragozanos

Hace cinco años fue el Alto Aragón y ahora le toca el turno a Zaragoza. José Antonio Adell y Celedonio García reúnen en “Historias de nuestros pueblos. Zaragoza”, apodos, refranes, coplas, cuentos y chascarrillos de casi 300 municipios. Es la historia de la vida cotidiana de los pueblos en otras épocas, donde la escasez se suplía con ingenio. Las rivalidades eran muchas, pero no tantas como para impedir que jóvenes de pueblos vecinos se casaran.

HUESCA.- “Los músicos de Mallén, tocan poco y cobran bien”, “Monegrillo, en cada casa un pillo” o “En Calcena, el que come ya no cena”. Las rimas más o menos ingeniosas han convertido a los nombres de los pueblos en material para coplas, frases hechas y chascarrillos varios.

José Antonio Adell y Celedonio García han recorrido comarca a comarca la provincia de Zaragoza recogiendo apodos, refranes, coplas y personajes de una época en la que las pocas alternativas de ocio obligaban a ejercitar el ingenio. El resultado es “Historias de nuestros pueblos. Zaragoza”, presentado ayer en la Librería Coso de Huesca y que resume un viaje por 292 municipios.

En el año 2000 veía la luz “Historias de nuestros pueblos. Huesca”, y un ejemplar similar dedicado a Teruel podría aparecer dentro de dos años, “porque ya en la Feria del Libro de Zaragoza muchos nos lo pidieron”, apunta José Antonio Adell.

Quintín y Casajús ganan la XXI Carrera Solidaria

Quintín y Casajús ganan la XXI Carrera Solidaria

 

El Periódico de Aragón,  09/10/2006 R. MARTÍ

La prueba de 10 kilómetros se celebró en el Paseo Independencia

http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=275548

José Antonio Casajús y Sonia Quintín fueron los más rápidos en dar las 50 vueltas en el Paseo de Independencia. El atleta de Mallén y la fondista del Zurita vivieron una tarde inolvidable en la XXI Carrera de la Solidaridad. El broche fue la jota de los pollos que bailaron los ganadores.

Era una experiencia nueva en esta cadena de carreras pedestres que se celebran en las últimas semanas en Zaragoza. Un total de 21 hombres y cuatro mujeres partían con fuerza en esta carrera cuyos 2.250 euros recaudados fueron destinados a la Asociación Síndrome de West y el Proyecto de Solidaridad de la Comunidad de Cinkasse, en Togo.

Desde siempre se les ha tachado a los polleros, los atletas que disputan las carreras en las fiestas de los pueblos de Aragón, como peseteros por las entidades deportivas oficiales. Pero en los últimos diez años han corrido por amor al arte y por una causa justa 21 carreras solidarias.

Francisco Pardo, un monumento del atletismo aragonés de 93 años, que fue el campeón de Aragón de 400 en el 36 y el 40, dio la salida. Animaron la pollerada el grupo musical Pepín Banzo y sus amigos y cantaba las primas Celedonio García en un circuito lleno de público. Casajús demostró que éste ha sido su mejor año. El atleta del Cajalón Calatayud se fue con facilidad del ejeano Aznárez y del binefarense De la Fuente, que completaron el podio. En mujeres Quintín ganó en un cerrado esprint a Ana Giménez. Después llegaron Bernad y Zorraquín.

Zaragoza acoge la XXI Carrera Solidaria

Zaragoza acoge la XXI Carrera Solidaria

El Periódico de Aragón 07/10/2006

Los mejores corredores pedestres se citarán mañana a partir de las 17.00 horas en el Paseo de la Independencia para disputar la XXI Carrera de la Solidaridad. La recaudación irá destinada a la Asociación Síndrome de West y la entidad Desarrollo Eduación y Deporte de la Comunidad de Cinkasse (Togo). Organiza el evento UNESCO de Aragón.

Desde hace más de una década la Carrera de la Solidaridad se ha disputa por localidades de todo Aragón. Biescas, Torrente de Cinca, Belver, Jaca, Ejea, Albalate de Cinca, Zaragoza, Binéfar, Sabiñánigo, Caspe, Biescas... han visto a los mejores atletas de Aragón competir por una causa justa.

Este año se ha querido hacer coincidir la prueba con las Fiestas del Pilar. La carrera pedestre se celebrará en un circuito elíptico de 160 metros de longitud y encabezará la lista de autoridades Luis Pastor, concejal de Deportes del Ayuntamiento de Zaragoza.

La prueba se disputará al estilo de los pollos que se celebran por todo Aragón en las fiestas patronales de las localidades. La peculiaridad más importante es que se darán primas a los diferentes grupos que se formen en la carrera. La campaña pollera terminará de esta manera con broche de oro en el Paseo de Independencia de Zaragoza donde se espera la presencia de numeroso público.

La lista de corredores la encabeza José Antonio Casajús. El atleta del Cajalón Condor Calatayud logró esta temporada la medalla de plata en los Campeonatos de España de maratón disputados en Vitoria.

EL MONZÓN El Hinaco Monzón Polidux aporta al evento varios corredores de entidad. Correrán en la capital aragonesa el ainsetano Sergio Supervía; el atleta de barbastro Javier Mariño; el binefarense Chicho de la Fuente y el corredor de El Grado Óscar Calero.

Completan el cartel de atletas Ricardo Garcés, Fernando Aznárez, Francisco Binaburo, Agustín Martín, José Luis Mareca, Miguel Casado, David Gracia, Daniel Berdejo, Carlos López, Marcos López, Miguel Sola, Iván Ramírez y Ricardo Martí.

También competirá un buen ramillete de atletas femeninas. Destaca la presencia de la veterana María Jesús Zorraquín. La corredora del Kelme Olimpo se adjudicó en el año 2001 el Campeonato de España de maratón en Barcelona. Completan el cartel tres fondistas del Jerónimo Zurita como son Noelia Bernad, Ana Giménez y Sonia Quintín.

Importantes serán los animadores de la carrera. Celedonio García llevará la megafonía describiendo el desarrollo del pollo y Pepín Banzo con sus amigos llevarán la parte musical del acontecimiento.

http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=275245

José Antonio Casajús se llevó el pollo en la carrera de las Fiestas del Pilar. Sonia Quintín, ganadora femenina

José Antonio Casajús se llevó el pollo en la carrera de las Fiestas del Pilar. Sonia Quintín, ganadora femenina

 

Foto de familia de los participantes, con los organizadores.   

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Diario del Altoaragón, 9 de Octubre de 2006

HUESCA.- En la tarde de ayer se disputó la “Corrida de pollos” Fiestas del Pilar de Zaragoza (XXI Carrera de la Solidaridad). El público abarrotó el circuito situado en el Paseo Independencia, al que los corredores dieron 50 vueltas para completar ocho kilómetros aproximadamente.

El vencedor de la carrera fue José Antonio Casajús, que recibió un pollo de premio y junto con la vencedora bailó la jota de los pollos, que interpretaron los dulzaineros. Antaño el vencedor de la corrida elegía una moza entre las presentes e iniciaba el baile con esta jota.

El segundo clasificado fue Fernando Aznárez, de Ejea, y el tercero el binefarense José Antonio de la Fuente. En categoría femenina, la vencedora fue Sonia Quintín. Ana Jiménez, de Jaca, acabó segunda y fueron tercera y cuarta Noelia Bernad y María Jesús Zorraquín. Por parte de Intec-Zoiti corrieron Azziz El Jihaoui y Habib Bouli.

Noticia recogida en: 

         10de1000.com: http://10de1000.com/modules/news/article.php?storyid=2123

La "Solidaria" de Ejea recauda 2.800 euros

Diario del Altoaragón, 26 de Junio de 2006

HUESCA.- Javier Alonso y Noelia Bernad fueron los ganadores absolutos de la XX Carrera de la Solidaridad, celebrada en Ejea, organizada por el PMD y el CA Ejea. La recaudación, que ascendió a 2.800 euros, fue donada a la Asociación ADISCIV de la localidad cincovillesa. Hubo también pruebas infantiles, que reunieron a unos doscientos niños, y una carrera popular de 4 kilómetros que ganó Iván Ramírez (Hinaco Monzón).

El mismo Ramírez dobló en la competición puesto que también intervino después en la carrera absoluta. Una prueba en la que Alonso y Sergio Supervía (Hinaco) se pusieron en cabeza en la tercera vuelta (había que dar 40 y completar así unos 8 kilómetros), y a falta de cinco vueltas Alonso dio un tirón para dejar descolgado al atleta de Hinaco, que acabó segundo, mientras que Iván Ramírez fue tercero y David Gracia cuarto en el esprint. Más rezagado entró el veterano oscense y zoitista Ricardo Garcés -que ganó en su categoría e hizo un buen esfuerzo ya que también intervino anteriormente en la Popular-. En veteranos, tras Garcés quedó Miguel Panivino y tercero Paco Binaburo en una prueba muy reñida y con abundantes primas.

En féminas Noelia Bernad y Sonia Quintín llevaron el mando en una carrera muy igualada que se decidió en los metros finales a favor de la primera, siendo tercera Chus Zorraquín.

El fenómeno deportivo en Aragón. Del juego tradicional al deporte moderno

El fenómeno deportivo en Aragón. Del juego tradicional al deporte moderno

             

Autores: José Antonio Adell Castán y Celedonio García Rodríguez

Edita: Diputación General de Aragón

Zaragoza, 1999. 292 pp.

             En la década de los años ochenta, practicantes en plena actividad de la especialidad de fondo en Atletismo y aficionados a las carreras pedestres festivas de nuestros pueblos, los vulgarmente denominados “pollos”, comenzamos a investigar sobre estas típicas pruebas autóctonas.

            Desde entonces hemos continuado con un estudio más amplio, abarcando los juegos tradicionales, los inicios del deporte en Aragón, la fiesta..., aspectos, todos ellos, inter-relacionados entre sí y con nuestra dedicación profesional en el ámbito de la docencia de la Educación Física.

            Conjuntamente hemos escrito numerosos artículos sobre estos temas y hemos publicado varios libros dedicados a las fiestas y tradiciones del Alto Aragón. También, por separado, hemos mantenido la labor investigadora con la realización de la Tesis Doctoral en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte (José Antonio Adell) y con la publicación de la Historia del Atletismo Aragonés (Celedonio García), por citar los trabajos más representativos.

            Este libro que prologamos es el resultado de todo lo anterior, si bien tomando como sólida base de apoyo la mencionada Tesis Doctoral, que fue dirigida por Francisco Lagardera y José Antonio Salas.

            El conocer aspectos y hechos concretos de los juegos tradicionales (clases de juegos, lugares donde se practicaban, jugadores...) y del deporte moderno (momento de su aparición, circunstancias, inductores, clase social de sus practicantes...) nos ha permitido llegar a interpretar, relacionar y obtener conclusiones que vamos exponiendo a lo largo del trabajo.

            La etapa que abarcamos, aproximadamente entre 1880 y 1925, es un periodo clave para el deporte aragonés. En la fecha de inicio de este período todavía permanecen en los juegos las formas tradicionales propias de una sociedad rural. Es también el momento en el que empiezan a surgir las prácticas deportivas y sistemas organizativos llegados del exterior e implantados por las clases burguesas y aristocráticas.

            En 1882 el célebre “Chistavín” vencía al italiano Bargossi, considerado el mejor andarín del mundo, acontecimiento, éste, de trascendencia nacional. Los diferentes artilugios velocipédicos comenzaban, asimismo en aquella época, a surcar los caminos y las paupérrimas carreteras aragonesas. Se organizaron las primeras carreras de caballos. Se constituía la Sociedad de Tiro Nacional. Se profesionalizaba el juego de pelota con la creación de nuevos frontones en las grandes poblaciones...

            Durante el primer cuarto de siglo, con la aparición de las sociedades deportivas, fueron organizándose diferentes deportes, culminando, tras algunos sonoros éxitos deportivos, con la constitución de varias federaciones deportivas regionales que, a su vez, se adscribían a las respectivas federaciones nacionales.

            En los últimos años han surgido algunas publicaciones que comienzan a profundizar en el elenco deportivo aragonés. A Luis Gracia Vicién, el popular “Verbi” del baloncesto oscense, se le considera con todo merecimiento el padre de los juegos tradicionales aragoneses.            Mariano Larraz, Mariano Coronas, Vicente Palacios, Mª Carmen Mairal, Fernando Maestro, Alfredo Larraz y otros, han continuado la labor iniciada por Gracia Vicién.

            En el deporte moderno el fútbol ha concentrado el mayor número de trabajos, publicados, entre otros, por Ángel Castellot, Antonio Molinos, Javier Lafuente, Pedro Luis Ferrer y Ángel Aznar. Estos dos últimos autores continúan con la labor investigadora y divulgativa del fútbol.

            Luis Gracia nos dio a conocer la historia del baloncesto oscense; Ricardo Martí y Ernesto Bribián indagan en el atletismo; Pablo Valdés se centra en el automovilismo, y Francisco Lagardera ha publicado artículos sobre ciclismo. Conocemos, igualmente, la dedicación que Carlos Tárdez está prestando al ciclismo, cuya obra deseamos que pronto pueda ver la luz. Seguro que todavía hay otros investigadores, que se nos escapan, ocupándose de poner raíces y dar vida a las diferentes especialidades del deporte aragonés.

            Esperamos, en fin, cubrir un hueco importante hasta ahora en la investigación sobre los inicios de nuestros juegos y deportes y esperamos que sigan surgiendo nuevos trabajos que profundicen sobre la rica historia de esta parcela de lo que podríamos denominar “patrimonio lúdico aragonés”.

José Antonio Adell Castán y Celedonio García Rodríguez

HISTORIAS DE AMOR EN ARAGÓN

HISTORIAS DE AMOR EN ARAGÓN

             En mayor o menor medida, a todos nos afecta en nuestra vida el tema amoroso; es más, nos transforma y cincela como personas. Baudelaire decía que el amor es “la necesidad de salvarse a sí mismo”.

            En este nuevo libro José Antonio Adell y Celedonio García nos ofrecen una profunda visión del amor en Aragón. En una primera parte nos muestran el tema amoroso en la historia de Aragón, en su literatura, en sus coplas o en sus fiestas. La segunda parte contiene ochenta historias de amor vividas en diferentes lugares de la geografía aragonesa. Abarcan desde el medievo hasta los inicios del siglo XX. Unas son leyendas, sustentadas en acontecimientos históricos, como la popular de los Amantes de Teruel y otras recogen hechos reales y cotidianos de la historia contemporánea de nuestra tierra (http://garcia-adell.blogspot.com/2007/11/historias-de-amor-en-aragn.html).

Solidaridad por Pakistán

Solidaridad por Pakistán

 Alonso y Calero entraron de la mano

Diario Del Altoaragón, 31 de Octubre de 2005

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La XIX Carrera, celebrada en Caspe, recaudó 1.610 euros

 

HUESCA.- La localidad zaragozana de Caspe acogió en la mañana de ayer la 19º edición de la Carrera de la Solidaridad, una evento atlético que reacuda fondos para diversos proyectos humanitarios y que el año pasado se disputó en Fonz y la vigésima edición será casi con toda seguridad en Ejea.

La cita comenzó a las doce del mediodía con las carreras para los más pequeños, desde minibenjamines hasta juniors, y en todas las carreras el encargado de dar la salida fue el atleta montisonense Eliseo Martín.

En cuanto a la carrera absoluta, tres cuartos de hora después, tomaron parte 28 atletas, que recorrieron diez kilómetros, divididos en treinta vueltas a un circuito urbano. En este caso el encargado de dar la salida también fue Eliseo, que recibió como obsequio un lote de productos de comercio justo, gentileza de la Asocación Sarabastall, organizadora del evento y que este año dedica los fondos obtenidos en la carrera a la construcción de una escuela en la aldea de Husé, en el Karakorum paquistaní.

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La fiesta la consideramos la raíz que nos une a los aragoneses"

La fiesta la consideramos la raíz que nos une a los aragoneses"

 

Diario del Altoaragón, 24 de Octubre de 2006 

Celedonio García y José Antonio Adell, durante su exposición. - PABLO SEGURA

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FESTIVAL PERIFERIAS 2006

José Antonio Adell y Celedonio García resumieron ayer la historia festiva regional

Las conferencia sobre las “Fiestas tradicionales en Aragón” reunió ayer a dos de los investigadores más importantes de nuestra comunidad, José Antonio Adell y Celedonio García, que ofrecieron una explicación didáctica, acompañada por los dulzaineros Pepín Banzo y Eugenio Arnau, sobre el origen y evolución de las celebraciones en Aragón, vinculadas en su mayoría con las tradicionales carreras de pollos.

HUESCA.- La melodía de un toque de caballerías y el pregón de una corrida de pollos abrieron ayer la conferencia de José Antonio Adell y Celedonio García sobre las “Fiestas tradicionales de Aragón”, en el Centro Cultural del Matadero, dentro de la programación de Periferias. Estos dos investigadores, acompañados por los dulzaineros Pepín Banzo y Eugenio Arnau, recorrieron la historia de estas carreras populares, que se remontan hasta hace más de 400 años, mediante explicaciones didácticas ejemplificadas con diez melodías diferentes.

Con ellas quisieron hacernos reflexionar sobre por qué esta tradición sigue formando parte del patrimonio de Aragón y cómo la provincia de Huesca es la que mantiene las más importantes. Es tan fuerte el arraigo de estas pruebas, destacaba Adell, que hay pueblos abandonados en los que organizan anualmente una el día del patrón, con música y comida. “La fiesta la consideramos una raíz que nos une”, añade Adell. Además, resalta este investigador, estas carreras tienen un ambiente ritual exclusivo de Aragón y algún lugar de Cataluña, en el que están presentes al mismo tiempo “folklore, deporte y tradición”.

La música que se tocaba en Albalate del Arzobispo introducía la exposición sobre el origen de las carreras, las tradiciones que las rodean y los premios que se entregaban, que al comienzo eran estos animales y posteriormente fueron sustituidos por dinero. Luego siguió la melodía que sonaba en el pueblo zaragozano de Pozuel del Campo, que dio paso a la explicación del origen de las primeras carreras, muchas medievales, como las de la cuchara de Aínsa, relacionada con la Morisma. Siguieron lo sonidos de las pruebas de Maella, que dieron paso a las referencias a esta tradición que han introducido pintores y escritores, a las que acompañaron los ritmos de Estercuel.
Jara ARNAL

N'ha fet més que Cassola

N'ha fet més que Cassola

http://www.terra.es/personal/bielsa/lladres/cassola.htm

A Celedonio García y José Antonio Adell por sus "Historias de bandoleros aragoneses"
Lola Bielsa Masdeu "Sabata" 

Felip Bes Saun, Cassola, va nàixer a Batea lo 14 de setembre de 1.833, poc abans d'encomençar la primera guerra carlista. Fill de Maria Saun i Miquel Bes, destacat voluntari lliberal que va defensar Gandesa dels permanents atacs carlistes.

D'ell o de su pare se parle a:- Notícia d'història de Gandesa, Joan Baptista Manyà. Impremta Algueró, Tortosa, 1.963.
- Els setges de Gandesa i el castell de Móra d'Ebre, (1836-1838). Artur Blade i Desumvila. Editorial Dalmau, 1970.
- Reculls històrics de la ciutat de Gandesa. Joaquim Vidal i Font. Ajuntament de Gandesa 1.989.
- Historia de la vida y crímenes de Felipe Bes (a) Casola. Tomás Martí, exclaustrat de la Orden de San Francisco. Escrit i editat per encàrrec de la família Figueres. 
"En plena primera guerra Carlista els assetjats a Gandesa no tenien menjar i un component de la companyia de voluntaris de Batea juntament amb 8 voluntaris, anaren a Saragossa a la recerca de menjar i, amb penes i treballs sortiren feliçment d'aquesta aventura...
Però en passar comptes -Miquel Bes, "Cassola"- no queda satisfet de la distribució que en feu el capità D. Pau Figueras i es produí la adversió de casa Casola contra casa Figueras, considerada com a usurpadora de béns del convoi (N.H.G., pàg. 170)... i esclataren els instins vengatius d'un fill de Miquel Bes i vingueren les represàlies... Tot això no eren més que deixalles de la guerra carlina. "
A Felip, de txiquetet li va mossar un ruc que li dixe una cicatrís al làbio. Ere traginer d'ofici. Se'n va anar a Barcelona, va estar tres anys i después torne a Batea. Se ven pa soldat, a una quinta de la reina. L'any 1.856 deserte de l'etxèrcit (guerra de Marruecos). I de València a Tortosa se les apanye sense pagar la fonda. Al desembre va a ca Juan Bautista Figueras -ric comerciant de Xerta- se declare facciós i li demane 800 duros. Lo detenen i el lleven a Tortosa. Té amics que li aiden a futxir pero no ho conseguís. Lo condenen a 16 anys de presó a Barcelona. De Barcelona lo lleven a les obres del Canal d'Urgell, d'allí s'escape enganyant al capatàs i disfrassat, en 30 presos més. Lo detenen i el lleven a Lleida. Se torne a escapar i el 2-3-1861 va a Batea a veure a Pau Figueras, lo lleve als Plans de Caseres, l'estrangule i en dos pedres lligaes al coll lo tire a una bassa. En papers firmats en blanc per Pau li demane a la seua dona -Miguela- 16.000 duros. Ni lleven 3.000. Lo 15 de març se descubrís lo cadàver. S'escape en les ferradures del cavall al revés, se canvie de nom: Federico Estella. L'etxèrcit li interferís una carta dirigida a su txermà, a on li divee que estae a Sevilla (plegae el paper com si fuere un abanico i escrivie al llom). Dos comisionats lo troben a una fonda, lo detenen i el lleven a Gandesa. Li fan Consell de Guerra per lo d'Urgell i el condenen a que s'ejecuto la sentència a Batea.Lo dia 2 de txuriol de 1861 lo lleven a Batea i el fussilen en lo demà en 4 tiros a la plaça. L'enterren davant de la iglésia, quan tenie 28 anys, pa que el píson tots los que vaen a missa. La seua família, que viu a Gandesa, mai la pise, pa entrar a la iglésia la voltetxe. Tomás Figueras de Batea, fill de Pau, se va casar en Susana, la filla de Miguel Bielsa "Belsa", de Fabara. Molts agüelos de la comarca se saben més o menos de memòria trossos d'este llibret que va editar la família Figueres. Admirat per uns i despreciat per uns altres, la seua vida s'ha convertit en una leienda que ha dixat frasses fetes que formen part de la nostra cultura: "És més lladre que Cassola" 

Tercera Parte

Cargado el ladrón Casola
de grillos y de cadenas
a Gandesa lo remiten
donde un Consejo de Guerra
por los sucesos de Urgel
y heridas del centinela,
sin que faltase ni un voto
a la muerte le condena,
mandando para humillarle
y agravarle más la pena,
se ejecute la sentencia
en su villa de Batea.
Para esto el dos de julio
lo traen desde Gandesa,
y al punto puesto en capilla
veinte y cuatro horas le dejan
de tiempo, para pensar
en su alma y su conciencia.
Tres sacerdotes acuden
para auxiliarle, y encuentran
que el que fiera había sido
ahora es más que fiera.
Le aconsejan confesarse,
y él contesta: No me vengan
con confesiones, ni nada
que a catolicismo huela.
Todas las veinticuatro horas
los sacerdotes alternan
en predicar; pero en vano,
porque Casola les niega
que la Santa Religión
sea más que una tontera.
Hasta los diez mandamientos
que la Ley de Dios ordena,
dice que no son de Dios,
ni de la naturaleza,
sino invención de los hombres
para la esclavitud nuestra.
Si un padrenuestro le piden
que rece con reverencia,
responde ser fanatismo
cuanto prescribe la Iglesia;
y que por eso quince años
hace ya que no reza,
que no ayuna, ni oye misa, 
ni comulga, ni confiesa.
En fin, no habiendo argumentos
ni razones que le muevan
a contricción de sus culpas,
obstinado persevera
toda la noche y entonces
le amenazan y recuerdan
que si muere impenitente
no le concede la Iglesia
tierra sagrada a su cuerpo;
y él sin vergüenza contesta
que eso de la sepultura
es también una tontera,
pues no puede tener más
una tierra que otra tierra...

 Article publicat a "Lo Portal" de Nonasp, nº 95, juliol-agost, 1992.
Lo meu agraïment a Miquel Suñé, ex-batlle de Batea.

Midi: L'atac a Gandesa, Valdeltormo

   Huellas y horizontes    -   @ Lola Bielsa

Chistavín de Berbegal: un héroe olvidado

Chistavín de Berbegal: un héroe olvidado

 

 

 

Lunes, octubre 23, 2006

 

 

 

Publicado en:  http://musairibo.blogspot.com/2006/10/chistavn-de-berbegal-un-hroe-olvidado.html 

Si leemos la prensa deportiva de hoy, 23 de octubre, y la comparamos con la portada de la prensa aragonesa de hace 124 años, en 1882, veremos una cierta semejanza en ellas aunque manteniendo las diferencias propias que el desarrollo del deporte han marcado en el ser humano. El 22 de octubre, de 1882 y de 2006 dos de nuestros deportistas, han vencido a dos mitos del momento en su deporte. Estoy hablando evidentemente, de uno tan conocido como Fernando Alonso en el 2006, vencedor de un mito germánico del automovilismo como Michael Schumacher, y de un Mariano Bielsa, olvidado ahora aunque más conocido en su época como “Chistavín de Berbegal”, que doblegó ese mismo día a un casi invencible Achilles Bargossi, italiano venido a España a ganarse la vida de corrida en corrida.

Con un concepto de deporte muy diferente al de ahora y que como tal, no existía en esa época Bargossi era medio trotamundos, medio aventurero. Un poco artista, un poco titiritero o, como se le llegó a calificar al final, un andarín, Bargossi, junto a su mujer y su hijo, formaban una compañía circense propia, en la que explotaba sus cualidades físicas de excelente andarín para obtener beneficios económicos. Para ello, se desplazaba por los pueblos, lanzando o aceptando apuestas sobre los posibles rivales a vencerle, a veces otros andarines, a veces incluso animales como caballos.

Un anuncio que se insertó en la sección de espectáculos de los periódicos, el 20 de octubre de 1882, convoncando al público, decía así:

"PLAZA DE TOROS DE ZARAGOZA.- Función extraordinaria para el domingo 22. Despedida del primer andarín del mundo Mr.Bargossi; el cual dará 500 pesetas a cualquier corredor que le gane a correr. A las tres en punto. Precios: Tendido de Sol, 4 reales – Id. De Sombra, 2 reales."

Hasta el día 22 de octubre, Achilles Bargossi se declaró invencible, jornada en la que apareció Mariano Bielsa y le derrotó en lo que se consideraba iba a correr la función de despedida del italiano. El lunes 23 de octubre de 1882 todos los periódicos de Aragón y de España reflejaban la derrota de Bargossi frente al aragonés

El Diario de Zaragoza realizó la siguiente crónica reflejada en el libro: “Chistavín, el andarín de Berbegal”, de J.A. Adell y Celedonio García:

 "La celebridad de Bargossi quedó ayer vencida en la plaza de Toros por el joven aragonés llamado Mariano Bielsa y Latre (a) Chistavín, natural del pueblo de Berbegal, provincia de Huesca. Aceptado por éste el anunciado reto del famoso andarín italiano, dieron ambos principio a la carrera en iguales condiciones, habiendo por fin resultado la completa victoria de nuestro paisano, que en 43 minutos dio 81 vueltas por el redondel, equivalentes a 14 kilómetros y 600 metros, mientras que Bargossi en el mismo tiempo no completó más que 79 y media. Con este motivo, recibió el infatigable Bielsa nutrida y entusiasta ovación de toda la concurrencia que, a voz en grito, le llamaba entonces, y hoy le proclama sencillamente y sin estrepitosos bombos, Zaragoza entero, EL VENCEDOR DE BARGOSSI.
Terminda la carrera, le retó Bielsa a emprender enseguida la que separa a esta capital de la de Huesca para ver quién llegaba antes a cenar a esta última población, desafío que Bargossi no aceptó, habiendo quedado, según nuestras noticias, tan mal con su competidor, respecto a la recompensa de 500 pesetas que en los carteles prometió dar el que le venciera, que apelando a subterfugios y estratagemas, entregó sólo a Bielsa 25 duros."

De esa jornada, Bielsa logró un prestigio nacional del que durante 1882 y 1883 fue disputando numerosas corridas por todo el territorio de España logrando buenos beneficios económicos de ellas.

Marín Carbonell, cantó “La derrota de Bargossi” en una de sus colaboraciones en el diario La Derecha, el 27 de octubre de 1882:

¡Oh carrerista de triunfal carrera!
¡Mala la hubiste en la ciudad del Ebro!
Aunque ganen los pies, y no el cerebro,
La derrota es mayor que otra cualquiera.
No es menester adulación rastrera,
No vil lisonja, no falaz requiebro
Y al indomable Chistavín celebro
Con pobre frase y gratitud sincera.
¿Quién venció?... Los estómagos decían:
¿Cómo no acepta un andarín temible
cuando a cenar de gorra le convidan?
¿Vencer a Chistavín... ¡Un imposible!
Vencedor de Bargossi le apellidan:
Como siempre, Aragón es invencible.
Desde Miradas, quiero lanzar un recuerdo para Chistavín, en este aniversario de su gesta y para quien desde su humildad, tuvo que luchar como supo y como pudo para ganarse la vida llevando a su amada tierra aragonesa con todo el amor por todo el territorio nacional.

Historias de nuestros pueblos

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Editorial: Pirineo
Autores: José Antonio Adell y Celedonio García


Los pueblos altoaragoneses han pasado por diferentes etapas a lo largo de su historia. Las relaciones con los lugares vecinos, sus personajes peculiares, los dichos y coplas, referencias curiosas, sucesos graciosos..., forma lo que podemos denominar su "otra historia", la que no aparece en los documentos, pero que los mayores guardan celosamente en el cajón de su memoria.
En este libro se pretende desentrañar esos viejos recuerdos con lo que se entretenían nuestros abuelos en las interminables veladas junto al fuego del hogar.
Monegros, Cinca Medio, Bajo Cinca, La Litera, La Hoya, Somontano, Jacetania, Alto Gállego,  Sobrarbe,  y la Ribagorza son comarcas que se dan cita en este título
184 páginas. 24x16. Rústica. I.S.B.N.: 84-87997-74-0

Historias de bandidos y de carreras de pollos

Historias de bandidos y de carreras de pollos

José Antonio Adell (izquierda), con Celedonio García.
Foto:CHUS MARCHADOR

José Antonio Adell y Celedonio García presentan su libro ´Otros bandoleros aragoneses´, con leyendas recogidas por los pueblos

El Periódico de Aragón, 21/01/2003 ROBERTO MIRANDA ZARAGOZA

http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=36211

De corredores de pollos por las fiestas de los pueblos en los 80, José Antonio Adell y Celedonio García, escuchaban historias que contaba la gente sobre carreras y victorias legendarias que se guardaban en la memoria local. En 1987 escribieron juntos su primer libro sobre aquellas hazañas.

Algunas historias eran sangrientas, como la de Pascual Andreu El Floro , de La Cerollera, corredor invicto hasta una tarde en que salió un rival que le ganó, y tras rebasar la meta, el ganador arrancó unas plumas a los pollos del premio y se las dio a El Floro , humillándole delante de todos. La venganza llegó un día en que el campeón destronado apareció con una escopeta en la finca en la que labraba su vencedor y tras cazar allí un pájaro y encañonarle se lo hizo comer con plumas antes de dispararle. Tras el asesinato El Floro se echó al monte.

José Antonio Adell y Celedonio García siguieron corriendo en campeonatos locales, regionales y nacionales, terminaron Geografía e Historia y después se licenciaron en Educacion Física. Son profesores (en Monzón y Fuentes de Ebro respectivamente) y en 17 años años han escrito 17 libros juntos sobre fiestas, juegos, historias populares de amor, de brujas y de bandidos. La de El Floro figura en su Historias de bandoleros aragoneses (2000), que ya va por la tercera edición.

Y ayer presentaron en la Sala Ambito Cultural de El Corte Ingles, de Zaragoza, su nueva entrega: Otros bandoleros aragoneses (Editorial Pirineo, Huesca, 176 páginas) "Nos referimos a los románticos. En el año 1919 muere en la Modelo de Castellón Pascual Andreu. Quizá sea el último bandolero mítico aragonés", explican en el prólogo.

Por el libro desfilan bandoleros y malhechores de todos los calibres: El Bondades , de Fraga, "falsamente acusado de asesinato y huído de la cárcel, que se va al monte como forajido", explica Adell. O truculentos como el del pregonero de Mequinenza, Teixido, que robó a los recaudadores en una emboscada y le ejecutaron en el pueblo: "Pero no se quería confesar y le llevaron a su hija de diez años para que le convenciera, y aquel ateo se avino, entre lágrimas", a los pies del patíbulo.

Han consultado hemerotecas, tradición oral y fuentes escritas colaterales, como las guerras carlistas, "con la Guardia Civil acantonada", señala Adell. Celedonio afirma que "en Andalucía los bandoleros eran perdonados y se enrolaban en el Ejército, como El Tempranillo pero aquí terminaban trágicamente". La mala distribución de la tierra y la escasez eran determinantes: "Sólo podían robar a los ricos y se convertían por ello en héroes populares", indican.

Otros bandoleros aragoneses revela que El Cucaracha llegó a pagar 3.000 reales diarios a confidentes sobre quién había vendido ese día las ovejas. "Y se presentaba en su casa con 20 tíos a pleno sol".

García y Adell han dado más de 500 charlas por todo Aragón sobre temas populares. Ahora preparan una guía turística de Huesca con otras dos personas. Pero no quieren abandonar a los bandoleros. Al final de su libro hay un apéndice con fichas breves sobre 300 sujetos a caballo entre los siglos XIX y XX. Aguardan nuevas entregas.

Lafuente venció en Albalate

Lafuente venció en Albalate

Diario del Altoaragón, 14 de Noviembre de 2006

Foto de familia de los participantes en Albalate. - ANTONIO MARTÍNEZ  

Homenaje en su despedida a José Antonio Adell

ALBALATE DE CINCA.- El atleta binefarense José Antonio de la Fuente se adjudicó la carrera pedestre de San Martín ‘VIII Trofeo Eliseo Martín’ de la localidad mediocinqueña de Albalate de Cinca, que se disputó en la mañana del sábado dentro de las fiestas de San Martín.

Esa octava edición tuvo como connotación especial la despedida de José Antonio Adell, que al igual que otras localidades, ha sido el impulsor de este tipo de carreras, y, en muchos de los casos, revitalizador de las mismas que ya estaban perdidas. Adell, después de la comida popular, servida en el Palacio de Solferino ante la presencia de 300 comensales, recibió de manos del alcalde, José Antonio Castillón, un escudo de Albalate y una cerámica con la Fuente, uno de los símbolos emblemáticos de la localidad.

Asimismo, en los prolegómenos de la carrera, Adell hizo entrega de un CD a los componentes de ‘Los Tiruriros Free’, con motivos musicales estrechamente ligados a las carreras del Pollo. Un CD que ha visto la luz hace muy pocas fechas.

Antonio Martínez

LAS CARRERAS PEDESTRES EN ARAGÓN

LAS CARRERAS PEDESTRES EN ARAGÓN

García - Adell

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Celedonio García Rodríguez y José Antonio Adell Castán
(Autores del libro: El pedestrismo en Aragón. DGA, Zaragoza, 1987) 

Las carreras pedestres o de pollos, propiamente dichas, tenían como ámbito la Comunidad Autónoma de Aragón y zonas limítrofes o en contacto con la misma.

Dentro de las múltiples facetas del deporte o juego rural aragonés podemos encuadrar las carreras a pie. Como dice la propia palabra (del latín pedes = pie) sería la acción realizada por los pies, y por extensión por las piernas y por todo el cuerpo, consistente en resistir durante mucho tiempo la carrera o la marcha a pie o cubrir determinadas distancias en el menor tiempo posible o en competencia con otros corredores.

Con esta definición no podemos distinguir muy bien la diferencia entre las pruebas atléticas, celebradas en todo el mundo, y las carreras pedestres aragonesas. Esas diferencias están en la propia prueba, en el ambiente, en el premio, y en otras connotaciones.

Las manifestaciones del pedestrismo en nuestra Comunidad Autónoma tienen unas características tan especiales que no encontramos en toda el área mediterránea.

La Gran Enciclopedia Aragonesa habla de las carreras pedestres, como “pruebas populares que han tenido un gran desarrollo en Aragón y País Vasco. Antaño el corredor aragonés, en calzón y peducos, e incluso a uñeta y descamisau (descalzo y en ropa interior), compite sin preparación atlética, más por pique de los mozos que por apuesta” (1)

Antonio Beltrán dice, refiriéndose a las corridas de pollos que “las actividades deportivas y lúdicas, en lo popular, se asocian con la competición, en la que lo más importante no es alcanzar un tope determinado, sino triunfar sobre los competidores. Aparte de otros deportes, las carreras con pollos como premio son una de las escasas actividades de tipo atlético que se han repetido en Aragón, donde el duro trabajo físico en el campo, no plantea la actividad como una meta, salvo para demostrar la fuerza, potencia o velocidad” (2).

En un trabajo publicado en la revista Argensola del Instituto de Estudios Altoaragoneses definíamos las carreras pedestres o corridas de pollos como “consistentes en una prueba a pie en la que participaban varios corredores. los cuales intentaban ganar un premio” (3).

En el programa de los “III Juegos Altoaragoneses”, celebrados en Huesca en el año 1981, se comenta que un premio muy generalizado en todo Aragón en este tipo de pruebas eran pollos, tres para el vencedor, dos para el segundo clasificado y uno para el tercero, “por lo que se conoce este tipo de deporte en numerosas localidades como corridas de pollos” (4).

En el programa de los “I Juegos Deportivos Tradicionales del Alto Aragón”, organizado por el Consejo Superior de Deportes y la Diputación Provincial, al hablar de las carreras pedrestres (así aparece escrito al igual que en algunos programas de fiestas) se distingue entre la corrida de pollos y la de andarines. Sobre esta última se comenta que se prohíbe correr, existiendo un paralelismo con la marcha atlética, lo cual rompe la tradición, pues no conocemos que en Aragón existiera esta prueba en nuestro deporte tradicional (5).

Asimismo, aparecen las corridas de pollos o pedestres en muchos programas de fiestas o, también, en otras manifestaciones como los “Juegos del Jiloca”, los “Juegos de la Litera” o los “Juegos Tradicionales Aragoneses” celebrados en Huesca el día de San Jorge del año 1985 (6).

También podemos encontrar este tipo de pruebas en otras Comunidades Autónomas, pero con un matiz muy diferente. En el País Vasco y norte de Navarra se desarrollan las mismas dentro del deporte rural vasco (los korrikolaris).

En el resto de España encontramos tímidamente este tipo de manifestaciones. Así, en algunos pueblos de León se corre la rosca, que era un mazapán grande de huevos, harina y azúcar. Correr la rosca era una prueba muy rápida, que no solía llegar al medio kilómetro. En Galicia existía la carreira de la fogaza de parecido matiz. Son pruebas rituales de marcada huella ancestral (7).

En algunos lugares de Hispanoamérica también se celebran estas carreras practicadas en nuestro país, llevadas, sin duda, por las gentes que en los siglos pasados marcharon al Nuevo Continente.

En el Diccionario de la Real Academia se define la carrera como la fiesta de parejas o apuestas que se hacen a pie o a caballo para diversión o para probar la ligereza. Otras acepciones son “pugna de velocidad entre personas que corren; paso rápido del hombre o animal para trasladarse de un lugar a otro; etc.” (8).

Por otra parte, el atletismo como deporte federado ha desplazado o sustituido estas ancestrales pruebas al introducirse con gran fuerza en los medios de comunicación social. En los pueblos se adaptan a lo que se hace en otras partes del mundo: carreras populares, millas urbanas, cross, etc. Con ello se pierden las pruebas autóctonas.

Como pruebas no encuadradas dentro del ámbito federado, pero con carácter tradicional encontramos únicamente las que se desarrollan en la zona vasco-navarra y aragonesa. Las pruebas pedestres del País Vasco tienen un matiz diferencial de las aragonesas. En aquellas juega un papel importante la apuesta y en Aragón la carrera se desarrolla por pique o por competición lúdico-festiva.

Los korrikolaris vascos están dotados de una tremenda resistencia, puesto que recorren distancias muy largas. Algunos destacados atletas como Mariano Haro han participado en varias de estas pruebas, batiendo records establecidos (plaza de toros de Tolosa).

Aragón

Dentro de nuestra Comunidad Autónoma existían diferencias entre las competiciones pedestres de una u otra zona, comarca o pueblo.

En los valles pirenaicos se celebraban las carreras en los alrededores del pueblo, con meta en la plaza mayor o calle principal. El premio era una rosca, tarta que tenía esta forma. Por esta razón se le llamaba carrera de la rosca.

En la Hoya de Huesca la denominación era de carreras al estilo del país. La distancia era corta y se realizaba tras la comida.

En las comarcas de Los Monegros, Cinca y La Litera la prueba se celebraba en alguna era del pueblo, dando varias vueltas a la misma hasta completar 10 o 12 Km., mientras la banda tocaba en el centro del redondel y el público seguía con gran interés las evoluciones de los esforzados corredores.

En Zaragoza, Barbastro, Calatayud, Huesca, Albalate del Arzobispo, Calanda, etc., el redondel de la disputa pedestre era la plaza de toros y el encargado de organizarla el empresario que sacaba sus beneficios al cobrar entrada al público que acudía a la misma.

En el Bajo Aragón se conoce a estas pruebas con el nombre de corridas de peatones, siendo los premios pollos. Todavía en los programas de fiestas de la posguerra aparece esta acepción; así, en el de Samper de Calanda del año 1939 se anuncia para el día 6 de agosto que a las cinco de la tarde habrá “gran corrida de peatones, que partirá de la Plaza de España hasta el camino de Zafranar, dando dos vueltas al mismo trayecto, con los premios siguientes: primero, tres hermosos pollos; segundo, dos hermosos pollos; tercero, un hermoso pollo” (9).

En la ribera del Jalón se hallaban muy extendidas las corridas de pollos, y aún gozan de enorme interés. Se realizan en circuitos extremadamente cortos (Chodes) dando muchas vueltas. En algunos puntos de la zona, en los años 20 y 30, estas competiciones se conocían con el nombre de corridas de peones, tal como consta en el programa de fiestas de Calatorao del año 1928 en honor al Santísimo Cristo (10).

En la ribera del Jiloca se mantiene la genérica denominación de carrera de pollos o corrida de pollos, haciendo referencia al premio. La prueba transcurría por la carretera o camino principal que pasaba por la localidad.

Cuando, poco a poco, los premios de los clásicos pollos se cambiaron por premios en metálico, a la antigua denominación le sustituyó la de carrera pedestre, que es la que se ha mantenido hasta la actualidad; aunque aún en algunos lugares se conservan otros nombres: “carrera de la cuchara” en Aínsa, “carrera de la joya” en Mallén, etc.

Podemos decir que prácticamente todas las ciudades, villas y lugares de Aragón programaban en el día del patrón o en los días de la fiesta mayor la carrera, que era el acto profano más esperado y el que más interés suscitaba.

Las comarcas donde más ha perdurado la afición a las carreras a pie han sido las altoaragonesas de los Monegros, Cinca y Litera; las zaragozanas de las riberas del Ebro, Jalón y Campo de Calatayud, y el Bajo Aragón turolense. Su desaparición es inminente en la zona pirenaica, Cinco Villas, los Campos de Borja y Tarazona y las comarcas del Sur y Oeste turolense.

Coincide que en las mismas comarcas donde más se ha desarrollado es donde otros deportes autóctonos, como el tiro de barra, han tenido sus mayores centros de atención e interés.

Con la creación de la Federación Aragonesa de Atletismo y la formación de clubes federados, las carreras pedestres desaparecían de las ciudades aragonesas,-reduciéndose a los núcleos rurales. A pesar de ello, algunos barrios de Zaragoza, Calatayud o Huesca, se siguieron programando actos de este tipo.

Aunque, en los años de la República y más tarde en los años de la posguerra, la Federación sancionaba a los atletas que participaban en las competiciones pedestres aragonesas. En la prensa del día 9 de julio de 1933 la Federación Aragonesa de Atletismo hacía público el siguiente comunicado:

“Habiendo comprobado la Federación Aragonesa de Atletismo las denuncias contra determinados atletas, por haber participado en pruebas no autorizadas por esta Federación, en las que se otorgaron premios en metálico y deseando por otra parte hacer una enérgica depuración entre sus atletas, se acuerda descalificar hasta el día 15 de octubre del corriente año a Don Francisco Pardos, Don Alfredo Martínez y Don Joaquín Callao, y en caso de reincidencia, a perpetuidad” (11).

En varios periódicos de fecha 8 de septiembre de 1950 se daba cuenta de otros acuerdos de la Federación contra los corredores que participaban en estas pruebas y que eran los más destacados del fondo español:

“El 31 de agosto se tomaron acuerdos por la Federación Española de Atletismo en los que según informe elevado por la Federación Aragonesa, que vienen a sumarse a otros hechos anteriormente, el Comité Directivo se pronunció por unanimidad, por considerar a los atletas denunciados como profesionales: Baldomá, Coll, Sierra, Rojo, Yebra y Losada” (12).

Esta sanción se debe a la participación de estos corredores en la prueba pedestre de Calanda, celebrada el día 13 de agosto de este año, en la que el vencedor tenía como premio una “yegua preñada por un semental del estado”.

Ello provocó que en los años de la posguerra los periódicos no comentaran, en los artículos de corresponsales, las carreras de las fiestas de los pueblos; se procuraba no dar publicidad a las pruebas para que no existieran sanciones. Claro está que a veces la Federación tenía que levantar las sanciones ante compromisos importantes de la selección, tal como ocurrió con José Molins, de Sabadell, en los años sesenta.

Ahora, que los atletas destacados cobran cantidades desorbitadas en las reuniones o meetings, por conceptos publicitarios, por records, etc., este problema ya no existe y la actitud de la Federación es de benevolencia con estas pruebas. Así, en la carrera celebrada en el barrio zaragozano de Las Fuentes, en agosto del año 1985, varios directivos estuvieron viendo y animando la prueba.

Cataluña

Estas competiciones se desarrollaron fundamentalmente en algunas de las comarcas limítrofes con Aragón, aunque se han perdido más rápidamente que en nuestra tierra. En la provincia de Lérida son escasas las poblaciones que conservan la tradición; hace algunos años muchos pueblos del Segriá y Les Garrigues sentían gran interés por estas competiciones.

En los valles pirenaicos catalanes se celebran unas carreras rituales que se llaman fallas. Julio Caro Baroja dice que “en Durro (valle de Bohí) corren las fallas el día de San Quírico, o sea, el 13 de junio, pero las coplas que cantan con aquella ocasión, que es la de la fiesta mayor del pueblo, expresan que antes se cardan por San Juan” (13). Estas fallas se corrían también en Isabarre (valle de Aneo), Pauls (valle del Flenisell), Les (valle de Arán) y Sarroca de Bellera.

Violant y Simorra comenta también estas carreras rituales (14). Nos extenderemos en las mismas en el capítulo dedicado al Sobrarbe, pues hay una tradición semejante en San Juan de Plan.

En Ager (comarca de, la Noguera) era típico correr lo cós. Ceferí Rocafort dice “lo primer que arriba ahont hi han los premis que sol ésser la plar;a, toca la cordera (ler premi) y ha guanyat lo cós. lo segon que toca los pollastres (2an premi) guanya lo sotacós y lo tercer ja no se presenta a recullir lo premi que consisteix en una ceba. En alguns pobles fan lo cós d’anada y vinguda” (el primero que llega donde están los premios, que suele ser la plaza, toca la cordera y ha ganado el cós, el segundo que toca los pollos gana el solacós y el tercero ya no se presenta a recoger el premio que consiste en una cebolla. En algunos pueblos hacen el cós de ida y vuelta) (15).

En la comarca del Segriá casi todos los pueblos solían celebrar la carrera pedestre en su fiesta mayor. Cuando adquirieron mayor auge fue en los años anteriores y posteriores a la guerra civil. En el libro Almacelles, visió d’un poble se comenta que el premio al vencedor de la prueba era un cordero (16). Posteriormente, al igual que en otras localidades, el premio pasó a ser en metálico. Hasta hace algunos años en Cubells aún se daba un cordero al vencedor. En Almenar la carrera se celebraba en las fiestas del barrio de San Roque, en el mes de agosto. En Alpicat, Alguaire, Roselló y Alcarras también existía una gran afición a estos festejos.

La árida comarca de Las Garrigas era sede de muchas de estas competiciones. En Borjas Blancas se corría alrededor de un estanque, en La Granadella en la plaza de la localidad y en Arbeca por las calles. En los últimos años en Arbeca se daba un cordero para el vencedor y un jamón para el segundo y tercer clasificado.

En la provincia de Tarragona las comarcas de la Cataluña del Ebro son las que programaban este tipo de pruebas de gran arraigo y tradición. Curioso es observar como las localidades ribereñas del Ebro han tenido pruebas de características semejantes en Navarra, Aragón y Cataluña.

En la comarca de la Ribera d’Ebre el premio era un pollo para el primero, un conejo para el segundo y la cebolla para el tercero. El alguacil, u otra persona de la población, llevaba colgados en un bieldo los tres premios. Esta persona se situaba en un lugar, siempre el mismo, y allí se daba la salida y la llegada, en la que había que tocar dicho bieldo.

En la Terra Alta se realizaban carreras casi todos los días de la fiesta, en el primero para los forasteros, el segundo para los del pueblo y el tercero para los niños. A veces se realizaban dos pruebas: una dentro de la localidad y otra en el campo de fútbol.

En el Baix Ebre era popular la Cursa Venlurera de Torlosa, llamada así porque participar en la misma era una aventura. Se desarrollaba en las fiestas septembrinas y contaba con muchos participantes.

Destacados corredores saldrían de estos lugares: Florensa, de Corbíns, que un año ganó un ternero en Alcarrás y que estuvo corriendo en Francia en los años anteriores a la guerra civil; Baldomá, de Roselló, destacado fondista a nivel nacional; Serra, de Ascó; Norbert Ricart Barberela, de Cherta; Manuel Bellmunt, de Arbeca y Espinós, de Benifallet. De Lérida era Luis García, que tantas carreras llegó a ganar por tierras catalanas y aragonesas.

La realidad es que existió una gran rivalidad entre los corredores catalanes y aragoneses, que estuvieron en la mayor parte de las veces en los primeros puestos del fondo nacional.

En muchos pueblos aragoneses aún recuerdan a Tapias (años 20), Rojo, Andreu, Coll y Miranda (posguerra), Molins, Pro y Faro (años 60), grandes corredores catalanes que participaron en muchas pruebas dejando un buen sabor por su resistencia y preparación.

El Maestrazgo de Castellón

Las localidades celebraban las corridas de pollos en sus fiestas patronales con mucha expectación. Así, en Palanques -els Ports - la salida la daba el alguacil desde un punto próximo a la población, estando la meta en la plaza, donde colgaban los animales en un bieldo. El festejo tenía lugar el día de los patrones San Cosme y San Damián, tras la misa mayor.

En Villafranca del Cid se corría en la Plaza de Toros; aún se recuerdan en la localidad las gestas del Maló. Esto era para la fiesta del 8 de septiembre.

El Valencia y Alicante también se daban, en algunos pueblos, pollos a los ganadores de las carreras a pie. Amorós, destacado atleta nacional en los años de la posguerra, nació en Caudé (Albacete) y su primer premio fue un pollo. Ello nos da pie a pensar que también en esta provincia, por influencias de los valencianos, existiese esta costumbre. Más tarde a las pruebas pedestres, organizadas en las fiestas valencianas, se les llamará “Volta a Peu”.

Molina de Aragón

En los pueblos próximos a Molina de Aragón, limítrofes con nuestra Comunidad, también tenían lugar las carreras de pollos con características semejantes a la zona aragonesa, aunque terminarían perdiéndose por completo. En La Yunta era típica esta prueba con un pollo como premio. Aunque la carrera se dejó de celebrar, el lugar tiene el orgullo de ser la cuna de Amado Hernández, gran corredor pedestre en tierras de Aragón y destacado maratoniano a nivel nacional.

Típico de esta zona era la carrera de la espaldilla que se desarrollaba en los pueblos pequeños durante las bodas. Al salir de misa el novio aguantaba una espaldilla fuertemente con su mano. Los mozos invitados a la boda debían tomar velocidad para llegar hasta donde estaba el novio y dar un fuerte manotazo para llevársela. Lo realizaban de uno en uno y si no se conseguía lo podían volver a intentar cuando les tocara otra vez el turno.

En Alcoroches se llamaba correr la espaldera. Se realizaba el día de la boda por la tarde y mientras los mozos se quedaban con el novio, las mozas iban a correr la torta. La madrína y la novia aguantaban una torta cada una y las invitadas corrían a besar a ambas de dos en dos. A las últimas que corrían se les daba la torta. Después se bailaba la jota, que la iniciaban la madrína y la novia con su padre, que era el único hombre que asistía al festejo. Finalizada la danza se comían las tortas.

En Checa y Traid se corría también la espaldilla, mientras que en Piqueras, para la Virgen del Rosario, se corría una prueba de dos kilómetros, dándose al vencedor dicho premio.

En Traid y Alcoroches se baila el pollo al acabar el último baile, dando vueltas por el pueblo y con una música similar a la de las carreras aragonesas.

Ribera del Ebro navarra

En la localidad de Cortés era costumbre realizar la prueba el segundo o tercer día de las fiestas de San Miguel a las 9 de la mañana, para a continuación celebrar la carrera de entalegados. En la prueba pedestre los premios eran en metálico y en la de entalegados se daba un pollo al vencedor. Esto era en los años 30.

En Buñuel, en la fiesta de Santa Ana, en el año 1904, se disputó la tradicional joya o carrera de jóvenes a las seis de la mañana, venciendo un joven de Murchante (17).

Esta prueba de la joya era típica de otras localidades como la navarra de Fustiñana o la aragonesa de Mallén, donde aún se conserva. Corella y Fitero eran dos poblaciones en las que en los años de la República se daban premios en metálico a los vencedores.

Cuenca

Juan Manuel de la Fuente Saiz en su tesina de INEF (Madríd) Un estudio sobre juegos populares y deportes tradicionales en la provincia de Cuenca dice que, aunque en los pueblos de la provincia no proliferan las pruebas pedestres, solían existir dos tipos de pruebas: la joya y las carreras pedestres.

La joya constaba de tres series y en cada serie se corría a ida y vuelta por los caminos o calles de los pueblos, recorriendo una distancia aproximada de un kilómetro. Entre serie y serie se daban 10 minutos para descansar y reponer fuerzas, iniciándose nuevamente la prueba. Los participantes debían ir vestidos en calzón largo, camisa y sin calzado, declarándose ganador el corredor que vencía en dos de las tres series. Se realizaba esta prueba en la zona de la Sierra.

Las carreras pedestres venían a ser una prueba de campo a través sobre una distancia que oscilaba de 5 a 9 kilómetros entre ida y vuelta. Había dos jueces: uno en el punto de salida y otro donde se daba la vuelta. Se realizaba en muchos pueblos de la provincia.

Soria

Gloria Delso Marrón en su tesina sobre los Juegos de la provincia de Soria (INEF. Madrid, 1982) dice que la provincia ha carecido de buenos andarines; pero se celebran algunos concursos en las fiestas patronales. El ganador de la prueba tiene algún dinero donado por el Ayuntamiento.

En el diario La Voz de Soria se encuentra referencia a estas carreras en pueblos como Almenar, en sus fiestas en honor al Cautivo, de fecha variables; el Royo, en sus fiestas en honor a la Virgen y San Roque; en Beratón, en honor de San Roque y en Arcos de Jalón, en honor al Cristo de la Buena Muerte.

Variedades

En el pedestrismo aragonés podemos distinguir diferentes variedades, según la época o lugar de celebración de estas pruebas.

a) Carreras de hombres a pies descalzos, tal como aparece en el programa de fiestas de Barbastro de 1890 (18).

b) Carreras al estilo del pais, tal como se celebraba en Huesca y pueblos de la Hoya o del Gállego Medio. En el programa de las fiestas de Huesca en honor de San Lorenzo de 1903 aparece la siguiente reseña: “Día 22: A las cinco, carreras al estilo del país; segunda, de sacos, y tercera, de burros montados los jinetes mirando a la cola. Habrá tres premios en cada una de ellas, de 15, 10 y 5 pesetas; amenizarán el espectáculo los danzantes y la rondalla La Montañesa” (19).

Generalmente, la carrera al estilo del país solía ser una prueba pedestre de corta distancia.

c) Carreras de peatones, típicas del Bajo Aragón y de la zona de Belchite, a principios de siglo.

d) Carrera de peones, en la zona del Jalón, a principios de siglo: Epila, Lumpiaque, Calatorao, Morata de Jalón...

e) Carrera de pollos o gallos, expresión más conocida en todo Aragón. Lo normal era que los pollos estuvieran colgados en un bieldo u horca, sostenida por el alguacil y se colocaban en la línea de meta, siendo el premio para los primeros clasificados; de ahí el nombre. Normalmente se daban tres pollos al primero, dos al segundo y uno al tercero, aunque no siempre era así. También se colgaba en el bieldo una cebolla que se daba al último, según lugares. De aquí también viene el nombre de polleradas, polleras o simplemente pollos, empleado en el argot de los corredores.

t) Carrera de corderos. En Binéfar, Monzón, Fraga y otros pueblos de la comarca literano-cinqueña, el premio era un cordero y así se denominaba a la misma.

g) Carrera de la joya, típica de la ribera alta del Ebro: MalIén, Gallur, etc.

h) Carrera de la cuchara, exclusiva de Aínsa, llamada así por ser el premio una cuchara de plata.

i) Carrera de la rosca, que se desarrollaba en los valles pirenaicos y en el Gállego Medio y La Violada. El premio para el vencedor era una rosca o tara, tarta bien preparada y adornada. En la comarca ribagorzana se disputaba esta prueba en las bodas.

j) Corrida del arra, practicada a principios de siglo, con las mismas características que la de la rosca. Así aparece en el programa de festejos de Gurrea de Gállego del año 1905.

k) Carrera de forasteros. Tiene dos acepciones. Una se refiere a las pruebas que se realizaban, tras la guerra civil, en la que todos los participantes venían de fuera. Otra hace referencia a las carreras que realizaban los forasteros siendo perseguidos por los del lugar cuando organizaban alguna trifulca en el baile. Generalmente esto ocurría en los pueblos cercanos y rivales.

1) Calzoncillada, característica de la zona del Serrablo y de la Hoya, y con infinidad de variantes. Llamada así porque se corría en calzoncillos. Aún en la actualidad se realiza esta prueba en algunas fiestas. En Sabiñánigo, en las fiestas de Santiago, los participantes deben quedarse en calzoncillos y echar a correr una vez dada la salida. En algunos pueblos o ciudades del llano también se desarrollan estas pruebas. En Monzón, en las fiestas de San Mateo, la misma se anuncia en carteles en los que dice: “23 de septiembre 1984, 8 de la mañana: Clásica Calzoncillada y Calzanada. Inscripciones: en los locales de la Peña La Lífara, todos los días de 8 a 9 de la tarde y antes de la salida. Condición: llevar el calzoncillo mariano, calzón o la enagua. Se premiará el más original y el más sucio, habrá premios para más cosas, claro. Puntualizamos: no presentarse en slips, ni bañador, ni bragas ni cosas por el estilo. Salida de la Plaza Mayor. Lo importante no es ganar, sino participar y pasarlo bien. Organiza: La Lifara”.

La Peña Los Marinos de Zaragoza organizó en las fiestas del Pilar de 1985 una calzoncillada en su primer año de funcionamiento.

Normalmente esta prueba se realiza a altas horas de la madrugada y en algunos lugares se exige para participar haber ingerido alguna bebida alcohólica. Estas pruebas son casi todas recientes y han surgido como una copia de las carreras pedestres de antaño, en las que se corría en calzones. La diferencia está en que antaño se corría durante el día y la prueba era seria y actualmente es un momento de divertimento y regocijo general.

11) Corrida de fallas. Practicadas en algunos valles pirenaicos en la noche de San Juan.

m) Correr una manzana. En algunos lugares éste era el premio honorífico al vencedor. Se dice que en Loarre no se ponían de acuerdo para elegir alcalde; se tiró una manzana calle abajo para que el que se la comiera saliese elegido. Los mozos echaron a correr tras ella, pero al final una tocina que pasaba por el lugar se la comió ante el asombro de los lugareños. La tocina fue nombrada alcaldesa.

El programa de fiestas de Sesa de 1908 dice que se correrá la manzana. Sabemos también de esta misma costumbre en los barrios de Tamarite y Almudévar.

n) Carrera pedestre con premios en metálico. Poco a poco los pollos, corderos, roscas..., son sustituidos por los premios en metálico a los primeros clasificados.

ñ) Corrida terrestre, llamada así en la zona de los Monegros.

o) Carreras de andarines, tal como aparece en el Heraldo de Aragón del año 1913 comentando las fiestas laurentinas oscenses: “Se ha celebrado la carrera regional de andarines. Las carreras fueron presenciadas por numeroso público” (20).

Matizaciones

Dentro de las carreras de pollos hay diferentes acepciones, como hemos podido apreciar. Podríamos hablar también de la carrera de pollos que se realizaba en Loscos (Teruel), donde se soltaban los pollos en una ladera y había que cogerlos corriendo por la misma.

En Montalbán fue costumbre enterrar un gallo quedándole la cabeza fuera y un niño con los ojos vendados y con una espada le debía cortar el cuello de un tajo. Vemos aquí un espectáculo muy cruento, que terminó siendo suprimido.

Caro Baroja dice que una corrida típica del tiempo de Carnaval era la de gallos. El niño o joven que lo mataba era proclamado rey de gallos. También se corrían gansos, siendo colgados por las patas en una soga y los concursantes a caballo procuraban cortarles la cabeza de un tajo. En el siglo XVII se corren perros y gatos por carnestolendas. Los gatos se colgaban de una cuerda y los que corrían lo hacían con los brazos desnudos y a puñetazos, mientras el gato se defendía arañando les. Poco a poco estos desagradables espectáculos fueron desapareciendo.

Caro Baroja, en el mismo trabajo, también comenta: “¿Qué decir de la palabra corrida? Trataron los escritores religiosos de la corrida del tiempo o del tiempo en términos profundos. Pero en el habla vulgar lo más común ha sido utilizar la palabra corrida para aludir a ciertos festejos en que los animales han sido las constantes victimas” (21).

Sin embargo, la corrida de pollos, entendida como carrera pedestre, no tiene al pollo como víctima, puesto que sólo se regala como premio, lo cual sublima a este animal.

Carreras con objetos

En determinadas ocasiones la carrera se convierte en un divertimento dentro de los actos festivos, y entonces la prueba tiene diferentes variedades. Recogemos algunas, aunque la imaginación popular ha hecho que se realicen otras muchas que sería difícil enumerar.

a) Carrera de maletas. Se pueden llevar una o dos. A veces deben llevarse pesadas piedras dentro de la misma.

b) Carrera con candiles en la bragueta. Era típica del Bajo Aragón turolense. El candil no podía apagarse.

c) Carrera del huevo. Se llevaba en una cuchara que se aguantaba con la boca. No podía caerse.

d) Pies juntos. Se ataban y había que ir dando varios saltos largos y rápidos.

e) Entalegados. Era muy popular en todo Aragón y, aún, en la actualidad, se conserva su celebración en muchas de nuestras fiestas, pero los adultos ya no suelen participar.

f) De cántaros en la cabeza. Era exclusivamente para mujeres. La hemos encontrado en La Litera, Bajo Aragón, Almudévar, Almonacid de la Cuba...

g) Con tres tejas en cada mano, típica de Berbegal; era muy difícil porque la del centro se resbalaba y había que tener una mano muy grande para sujetarlas y mucha fuerza en los dedos.

h) A la pata coja.

i) Carrera de hombres con los ojos vendados, tal como se practicaba en Hinojosa de la Val (Teruel) en las fiestas de San Agustín, a principios de siglo.

j) Carrera sujetando la cola de un asno, tal como se hizo en Cañada de Verich en las fiestas del Pilar de 1930. Así aparecía en La Voz de Aragón: “Dia 22.- Por la tarde se celebraron varias clases de corridas, ganando el primer premio José María Andreu Serrano, que demostró ser valiente; consistió esta corrida en ir sujetando la cola de un asno a toda velocidad y en terreno llano durante el recorrido de 350 metros, aproximadamente” (22).

h) Carreras grotescas y de Carnaval.

Otro tipo de carreras

Existen carreras de pique entre dos corredores consistentes en ir de un pueblo a otro, correr contra un caballo o contra una bicicleta o tractor, que de todo hemos encontrado en Aragón.

No podemos olvidar a aquellos que su dedicación fundamental era la de correr o andar muchos kilómetros: correos, espoliques, etc.

Deben también considerarse las carreras con las vaquillas o el toro de fuego en los talones, que a la postre también son carreras, pero sin premio.

Una auténtica prueba pedestre era la que se realizaba en Zuera, en la Romería a la Virgen del Salz. Recogemos el texto de La Voz de Aragón del año 1927:

“Durante los tres días de Pascua de Pentecostés, Zuera celebra su fiesta pequeña en honor de la Virgen de Salz, que queda reducida a la Romería del segundo día y a bailes públicos.

A las cinco de la mañana suele empezar el desfile de los buenos zufarienses hacia la ermita, que dista diez kilómetros, haciendo uso de todo tipo de vehículos.

Al empezar la cuesta que da acceso a la ermita, se organiza la procesión, en la que figura una enorme bandera que un grupo de mozos lleva corriendo sin detenerse, teniendo a gala llegar a ser posible, haciendo el recorrido en el mismo tiempo que el año anterior o en un minuto menos; ha de tenerse en cuenta que suelen recorrerse los diez kilómetros en media hora y que no se detienen ni para cambiarse la bandera.

A pesar del airazo que hizo durante el día, los mozos de Zuera no se amedrentaron, realizando la hombrada Miguel Tenas, Isidro Ferrer, José Lanuza, José Olivan, Rogelio Sarasa, Antonio Marcén y Ramón Berasén” (23).

La sociedad actual ha evolucionado y así también lo ha hecho el pedestrismo, que se ha transformado pasando de las carreras rituales a carreras pedestres, con premios en metálico o bien ha desaparecido de las celebraciones festivas, aunque en los últimos años parecen renacer con gran fuerza.

La edad de los participantes

La carrera a pie se reserva fundamentalmente a los corredores de 18 a 36 años, aunque no haya unos límites de edad establecidos. También se suelen programar carreras infantiles para los niños a distancias más cortas. En Adahuesca la corrida de las peras de Santa Ana es exclusivamente para niños.

La mujer, por lo general, no solía participar en estas pruebas, aunque siempre encontramos excepciones. Ya hemos comentado que la carrera con cántaros en la cabeza estaba reservada a mujeres. En el programa de festejos de Almudévar del año 1906 aparece una corrida de mujeres.

José Fraguas opina en un tratado escrito en el año 1894 que las mujeres son más aptas que el hombre para el ejercicio de carrera, pues requiere soltura y ligereza de la que siempre suelen disponer. Añade: “(…) he aquí la razón por la cual sería útil imitar, no ya las carreras del estadio griego, ni las de antorchas (tal como allí fueron), sino la de las pastoras de Wurtenberg (Alemania), concediendo premios y distinciones a las vencedoras. Nuestros pedagogos, higienistas y políticos debían amparar y extender este ejercicio, hasta convertirlo en un número de los festejos municipales hechos todos los años al patrón del lugar” (24).

En otras ocasiones se realizan varias carreras para todas las edades. En Barbastro, en el año 1883, en las fiestas del Pilar, se organizaron carreras de hombres, mujeres, chicos y burros. En Peralta de A1cofea, en las fiestas de Santa Águeda de 1927, se celebraron carreras de casados, solteros y niños.

Interesante fue la carrera de ancianas de Mainar, tal como aparece en el periódico Heraldo de Aragón de 1931, comentando las fiestas de la localidad en honor a Nuestra Señora del Tránsito y a San Roque:

“También tuvimos el gusto de admirar la corrida pedestre que tres ancianas de la localidad se disputaron un pollo que el Ayuntamiento concedió. Por contar ochenta y uno, ochenta y siete y noventa y cinco años cada una de las corredoras, llamó la atención del público extraordinariamente, en particular la de ochenta y siete años, que llegó al término de la corrida dando vueltas y bailando como en sus mejores tiempos” (25).

En Gurrea, en el año 1932, se celebró en sus fiestas septembrinas una carrera de hombres de pesos fuertes, es decir, de mucho peso. En Montesusín, en el año 1975, en las fiestas mayores se realizaron carreras de gordos, de flacos, de jóvenes, de viejos, etc.; disfrutando el público durante toda la tarde.

La importancia de la prueba

Normalmente la carrera solía ser abierta, es decir, que se participaba en la misma libremente. En otras ocasiones había varias, aunque en realidad corría todo el que lo deseaba.

Algunas pruebas eran de tipo local. Así, en el programa de fiestas de Zuera del año 1912 se dice que el ganador de la prueba será nombrado campeón de Zuera y sus arrabales.

Otras son de tipo comarcal. En Borja, en los tiempos de la República, se organiza la competición para todos aquellos que pertenezcan a alguno de los pueblos incluidos en el partido judicial de la zona.

También las hay de tipo provincial o regional. La carrera de Huesca del año 1913 tiene carácter de campeonato regional, tal como reza en el programa. Sería ganada por Máximo Alamán, de Villamayor, seguido de Manuel Mercadal, de Blesa, y José Revuelta, de Torres de Barbués.

En otras ocasiones la carrera tiene carácter nacional. Así, en Chodes, en el año 1981, participaron Santiago de la Parte (Palencia), Antonio Prieto (Segovia), Abel Antón (Soria), Cholo García (Barcelona), etc.

Citas bibliográficas

1 Gran Enciclopedia Aragonesa. Voz Carreras, por Luis Gracia Vicién.

2 Gran Enciclopedia Aragonesa. Voz Pollos, corrida de, por Antonio Beltrán Martínez.

3 José Antonio Adell y Celedonio García. “El pedestrismo en el Altoaragón”, Argensola, Revista del Instituto de Estudios Altoaragoneses, número 94, II semestre 1982.

4 Programa de los III Juegos Altoaragoneses. 26-27 de septiembre. Huesca, 1981. Capítulo dedicado a la descripción de los juegos: prueba de andarines.

5 Programa de los I Juegos Tradicionales Deportivos del Alto Aragón. Capítulo de normas técnicas: Carreras pedestres.

6 Existen programas de todos ellos. En el de los Juegos Tradicionales Aragoneses celebrado en el día de San Jorge de 1985, día de Aragón, en Huesca se hace una descripción de los diferentes juegos, entre ellos de las carreras pedestres.

7 Luis Gracia Vicién. Juegos Tradicionales aragoneses, II. Librería General. Zaragoza, 1978, página 10.

8 Diccionario de la Lengua Española. Real Academia Española. 19 Edición. Madrid, 1970. Voz carrera.

9 Heraldo de Aragón. Martes, 1 de agosto de 1939.

10 Heraldo de Aragón. Jueves, 13 de septiembre de 1928.

11 Heraldo de Aragón. 9 de julio de 1933. Aparecen las mismas sanciones en otros periódicos de la época.

12 Heraldo de Aragón. 8 de septiembre de 1950.

13 Julio Caro Baroja. Fiestas populares de mayo a San Juan. La estación del amor. Taurus, Madrid, 1979. Página 148.

14 Ramón Violant y Simorra: El Pirineo español. Madrid, Ed. Plus Ultra, 1949, página 590, capítulo XII.

15 Ceferí Rocafort. Geografia de Cataluña. Lérida. Editado en Barcelona, página 229.

16 R. Perrin y otros. Almacelles, visió d’un poble. Ed. Abadía de Monserrat, 1970.

17 Heraldo de Aragón, 2 de agosto de 1904.

18 La Derecha, 30 de agosto de 1890.

19 Heraldo de Aragón, 5 de agosto de 1903.

20 Heraldo de Aragón, 10 de agosto de 1913. Crónica firmada por Modestino.

21 Julio Caro Baraja. “Correr animales”. Artículo publicado en Cambio 16, número 716; 19 al 26 de agosto de 1985.

22 La Voz de Aragón, 19 de octubre de 1930.

23 La Voz de Aragón, 7 de junio de 1927. Artículo titulado Romeria a la Virgen del Salz.

24 José E. G. Fraguas. Tratado racional de Gimnástica y de los ejercicios y juegos corporales. Casa Editorial y Librería de la Viuda de Hernando y Compañía. Madrid, 1894, Tomo II.

25 Heraldo de Aragón, 23 de agosto de 1931.

Publicado en también en la web:

 http://www.juegostradicionalesaragoneses.com/juegos/carrera_pedestre.htm

Adell y García inauguran hoy las Jornadas Culturales de Otoño de Salas Altas

Adell y García inauguran hoy las Jornadas Culturales de Otoño de Salas Altas

Diario del Altoaragón, Domingo 12 de Noviembre de 2006

 BARBASTRO.- La Asociación de Mujeres de Salas Altas ha organizado las Jornadas Culturales de Otoño, que se inician hoy, domingo, con una charla sobre “Historias de amor en el Alto Aragón” a cargo de José Antonio Adell y Celedonio García, tras la inauguración oficial en el Salón Social. Las actividades continuarán el miércoles, a partir de las cinco de la tarde, con la charla sobre “Cocina dietética, una opción sana y sabrosa” a cargo de Magda Blasco, en la Biblioteca.

El viernes, demostración de expresión artística “Buscado el Arco Iris” a cargo de Magda Guerra, a partir de las cuatro de la tarde; charla sobre “Una experiencia de agricultura ecológica en el Somontano”, a cargo de Joaquín Castillón, a las siete y media con degustación posterior de productos ecológicos.

El sábado, 18 de noviembre, teatro con la interpretación de la obra “Zaragüeta” a cargo del C.P.A. Miguel Hernández de Huesca, a las siete y media de la tarde en el salón de actos. Las Jornadas culminarán el domingo con el taller para niños de 6 a 12 años, “El sueño de los colores” a cargo de Magda Guerra. En la iniciativa de la Asociación de Mujeres de Salas Altas colaboran el Ayuntamiento, Biblioteca Municipal, FEACCU-Huesca, Grupo de Estudios de Salas Altas e Ibercaja.

Ángel HUGUET

Conchel celebra jornadas culturales

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La localidad de Conchel acoge, del 10 al 24 de noviembre su Semana Cultural

"José Antonio Adell y Celedonio García hablarán sobre los bandoleros aragoneses a partir de las cinco de la tarde del sábado, día 11".

Ecos del Cinca, Primera quincena de noviembre de 2006.

CRONICAS Y MEMORIAS. Adell y García, S. L.

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SuplementosDominical

Diario Del Altoaragón, 06 de Marzo de 2005


Dice Benedetti que el olvido está lleno de memoria y aquí traigo uno preñado de recuerdos y de gratitudes. Habían corrido algo los años ochenta cuando conocí a José Antonio Adell. En el 85 me firmó su primer libro: “La Litera, nuestra tierra”, obra conjunta con M. J. Montori, unión que les llevaría hasta “La Litera, pueblos y villas”.

Visitamos juntos La Litera Alta, tierras que antes habían sido de La Baja Ribagorza, como así nos lo dieron a entender sus habitantes y sus explícitos edificios: Baldellou, Estopanyá, Camporrells? Paseamos por calles, nos detuvimos ante escudos, ermitas, castillos y hablamos de gentes y proyectos, del Instituto Aragonés de Antropología, una de las pocas instituciones civiles que ha resistido el paso del tiempo y la intervención política en lo que fue Cultura, y que aún nos une.

Cuando llega el tiempo melancólico del Adviento me azuzan recuerdos, y la nostalgia me hace escribirle casi todos los años porque todos los años tengo algo que agradecerle.

Maestro y escritor con fondo de atleta

Maestro y escritor con fondo de atleta

FIESTAS DE MONZON

30-08-2006 - PREGONERO 2006
José Antonio Adell Castán, Pregonero Oficial
de las Fiestas de San Mateo de 2006


Sherezade embaucó con sus historias a un príncipe árabe durante mil y una noches. José Antonio Adell, si se lo propone, puede estar ese tiempo hablando de las gentes y los pueblos del Alto Aragón. Ha recorrido toda la provincia y buena parte de la región para fotografiar con la pluma de escritor “el alma de esta tierra”, es decir, las costumbres, las tradiciones, las fiestas, los santos y las brujas, los chascarrillos, los refranes, las sentencias populares, los credos, la idiosincrasia... En suma, las claves etnológicas de un pueblo. Y el fruto de ese trabajo son una veintena de libros (en la mayoría comparte la firma con Celedonio García, otro investigador de su mismo talante), más de 800 artículos periodísticos (“Diario del Altoaragón” es el foro que más frecuenta), y casi un millar de charlas. Con el micrófono en la mano, coge correndida de sabio y no necesita guión. Otrora, Adell hubiera sido trovador.

La faceta de escritor-investigador es sólo una de las muchas que presenta este “poliédrico” personaje, tamaritano de cuna (1955) y mediocinqueño por los vínculos que le unen a Monzón. En los años setenta y ochenta formó parte de la escuadra del Centro Atlético Monzón, y con provecho: campeón de Aragón de cross (1983) y varias disciplinas de fondo, decimoquinto de España en los 3.000 metros obstáculos... y vallista cuando había una baja inesperada en el equipo y Ernesto Bribián, “El Jefe”, echaba mano de su polivalencia. En 1987 colgó las zapatillas de atleta de competición y se calzó las de entrenador, y fueron sus pupilos Fernando García “Fondi”, Javier Yerno, Mónica Saludas, José Pallarés, Javier Bordes... Buena clase, buen maestro.

Maestro: profesión-vocación de José Antonio (él prefiere el término “docente”). Debutó con una tiza en la mano en Tamarite, y después se sucedieron los destinos en Flix, Las Guardiolas, Binéfar, Ballobar y Albalate. Entre pizarra y pizarra, el corredor de fondo licenciado en Historia Contemporánea se doctoró en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. Está casado, tiene dos hijas y reside en Binéfar, y desde hace cuatro años ejerce de director del Centro de Profesores y Recursos (CPR) con sede en nuestra ciudad. En las paredes de su despacho cuelgan títulos y aplausos sin cuento: Literano de Honor de 1987, Premio de la Asociación de Gaiteros de Aragón de 2003 por su labor en pro de la cultura aragonesa, Premio de Investigación Deportiva de la Universidad de Zaragoza, reconocimientos de una docena de ayuntamientos y otras instituciones, pregonero de quince municipios... y “superventas” (con Celedonio) en la Feria del Libro Aragonés de Monzón.

El pregonero de San Mateo-2006 llegó a Monzón con diez años para estudiar en el Colegio Salesiano, y confiesa que los cinco cursos “entre los curas que escondían un futbolista bajo la sotana” le dejaron profunda y fértil huella. Tiene algo de Quijote (por su espigada figura y su ánimo para enfrentar retos) y mucho del Sancho Panza buen conocedor del pueblo llano. Es vitalista, rara vez se le ve enfadado, escribe para que se le entienda (virtud menos común de lo que pueda parecer), se entristece a las puertas de un pueblo abandonado del Sobrarbe, se le hincha el pecho cuando su hija toca el piano, no le cabe duda de que la educación y la cultura son el motor de la sociedad, cree en la multiculturalidad y el hermanamiento de las gentes de dispar procedencia, y se emociona cuando le saludan los jóvenes que educó años atrás. Ya saben: la docencia tiene mucho de religión.

“Es un honor que me hayan nombrado pregonero de las Fiestas de San Mateo, tanto por mis vínculos educativos, culturales y deportivos con la ciudad, como por el afecto que le tengo a tantos montisonenses con los que he compartido pasajes de mi vida”, dice. El maestro con fondo de atleta y arte de escritor, imprescindible en las tareas de presentación y animación de la Carrera del Pollo, el Cross de Santa Bárbara y el del Turrón, anuncia que este año dejará el micrófono. ¡Qué pena! En esas tareas jugaba como el Real Madrid de fútbol de los años sesenta. Dando espectáculo y de memoria.

Adell nos conoce y tiene cosas que decir. Es bueno escuchar a quien antes ha prestado atención, preguntado a los yayos, conversado con los paisajes y escrito cientos de páginas “porque los hombres necesitan saber quiénes son y de dónde vienen para construir un futuro mejor”. Si lo hace bien -que así será-, le daremos una “prima-meta”. Y hasta Sherezade tomará nota. No para embaucar, sino para saber.

F.J. Porquet

http://www.monzon.es/afondo/ver_nota.php?id=44&cat=ferias