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García y Adell

Fiestas tradicionales aragonesas: Conferencia con audiovisual de José Antonio Adell y Celedonio García, acompañados de los dulzaineros (Pepín Banzo y Eugenio Arnao)

Fiestas tradicionales aragonesas: Conferencia con audiovisual de José Antonio Adell y Celedonio García, acompañados de los dulzaineros (Pepín Banzo y Eugenio Arnao)

 Conferencia: Fiestas Tradicionales 

Conferencia con audiovisual de José Antonio Adell y Celedonio García, acompañados de los dulzaineros (Pepín Banzo y Eugenio Arnao)

La fiesta siempre ha cumplido una función importante y trascendente en la vida del hombre. Existiendo la vida existe la fiesta como fenómeno social vinculante. Para que la fiesta impregne la vida un determinado grupo humano debe proponerse vivirla, por propia voluntad del grupo, apelando a la tradición y a la continuidad o, simplemente, a la celebración colectiva de grupo.

En las fiestas aragonesas se encuadran en el contexto cultural festivo del área mediterránea. Buscar su origen es acudir en algunos casos hasta el sustrato prerromano. Pero las diferentes épocas históricas han ido cincelando los festejos. El mayor auge de las fiestas lo encontramos a finales del siglo XIX, en la II República y en los últimos años en que los ayuntamientos democráticos han recuperado muchas de sus antiguas tradiciones.

A las celebraciones religiosas en honor de patrón o patrona se suceden un sinfín de actos antaño denominados “profanos”. Sin duda las músicas y los bailes eran los actos más esperados. Además de la jota, canto y baile por excelencia en Aragón, aparecen otros elementos del folklore que se han ido revitalizando. El dance es uno de los elementos característicos y acto central de las poblaciones donde se conserva. Pero también las pastoradas, paloteados y otros bailes ya tradicionales como los villanos, en varias poblaciones, la chinchana de Campo o la “ Balbina” de Maella.

Los juegos tradicionales tenían su espacio reservado en las fiestas: carreras de burros, lanzamiento de barra, tiro de soga, volteo de la bandera o los bolos, que reciben diferentes denominaciones según la población donde se practicasen.

Dentro de estos juegos y deportes tradicionales se enmarcan las corridas de pollos, nombre que procede del premio que se daba a los ganadores, todo un ritual en le que no faltaban las músicas y hasta el baile en honor del ganador.

Acompañados de dulzaineros de prestigio que han recorrido con sus melodías las fiestas de esta tierra realizaremos un viaje por las entrañas de la fiesta, con comentarios, músicas e imágenes sobre el folklore festivo, los componentes de la fiesta y, también, los sonidos que acompañaban las corridas de pollos.

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Brujas, demonios, encantarias, gigantes y otros seres mágicos de Aragón

Brujas, demonios, encantarias, gigantes y otros seres mágicos de Aragón

Candasnos 

Martes 5 de Diciembre de 2006, a las 20 horas, en el Cine 

Charla con proyección a cargo de: 

José Antonio Adell Castán

y

Celedonio García Rodríguez

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En busca del agua. Cultura y tradición aragonesa

En busca del agua. Cultura y tradición aragonesa

Gallocanta: Miércoles 6 de Diciembre de 2006, a las 18 horas. 

Charla con proyección a cargo de: 

José Antonio Adell Castán y Celedonio García Rodríguez

Historias de bandoleros aragoneses

Historias de bandoleros aragoneses

Gurrea de Gállego: Jueves 7 de Diciembre de 2006, a las 19 horas.

Charla con proyección a cargo de:

 

José Antonio Adell Castán y Celedonio García Rodríguez

Fiestas tradicionales del Alto Aragón

Fiestas tradicionales del Alto Aragón

FERIA DEL LIBRO ARAGONÉS
XII Edición 8, 9 y 10 de Diciembre 2006 

Monzón: Viernes 8 de Diciembre de 2006, a las 21 horas en la Azucarera

 

Charla con proyección a cargo de:

José Antonio Adell Castán y Celedonio García Rodríguez 

Los gaiteros Pepín Banzo y Eugenio Arnau amenizarán la charla con melodías de “corridas de pollos” y otros temas festivos

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Bandoleros románticos aragoneses. “Cimorra” de Taute y otros bandoleros de las Cinco Villas

Bandoleros románticos aragoneses. “Cimorra” de Taute y otros bandoleros de las Cinco Villas

VIII Jornadas sobre la Historia de Tauste

 Organiza: Asociación cultural “El Patiaz”

Tauste: Martes 12 de Diciembre de 2006, a las 21 horas en el Salón de Actos de la Casa de Cultura.

Charla con proyección a cargo de:

 

 

José Antonio Adell Castán y Celedonio García Rodríguez

Carreras de caballos

Carreras de caballos

DEPORTES Y JUEGOS TRADICIONALES 

Publicado en “Cuadernos Altoaragoneses” del Diario del Altoaragón, Domingo, 18 de febrero de 1996

Carreras de San Antón  

Por José Antonio ADELL y Celedonio GARCÍA 

     En una clasificación de los deportes que se practicaban en España, elaborada por la Comisión Organizadora del Primer Congreso Nacional de Deportes, celebrado durante el mes de agosto de 1924 enZaragoza, se incluía el hipismo, junto con el polo, el golf y el tennis, en la sección de “Deportes Aristocráticos”.

     Podríamos pensar que el hipismo agruparía a todos los deportes practicados con solípedos, es decir, también con los simpáticos e “innobles” asnos y con los mulos, muy utilizados en prácticas deportivo-jocosas de las fiestas, pero no era así. Lógicamente, el deporte aristocrático estaba relacionado con la utilización del caballo para jugar al polo, en pruebas de saltos yen las carreras.

EL CÍRCULO HÍPICO

     A mediados de 1887 se creó en Zaragoza un Círculo Hípico, del cual formaban parte los mejores caballistas de Aragón y cuya presidencia honoraria se ofreció al Excmo. Sr. Duque de Fernán-Núñez. El principal objetivo de los asociados era el fomento de la cría caballar.

     Al poco tiempo, en septiembre de 1887, a instancias de la Junta de Festejos de Zaragoza, el señor Vizconde de lrueste daba contestación a un escrito que se le había dirigido en relación con la conveniencia de fomentar en Zaragoza la afición de las carreras de caballos, debido al desarrollo que en esta época estaban adquiriendo esta clase de espectáculos.

     La carta del Vizconde iba acompañada de un plano para la construcción de un hipódromo, provisional y económico, dado el poco tiempo que quedaba para la época festiva. El Vizconde señalaba que se podrían organizar este año carreras de caballos con carácter de ensayo, y que si se pagaban los premios con regularidad, los “correristas” volverían en años sucesivos y llegarían a considerar las carreras de Zaragoza de manera permanente en la época de fiestas.

    También reflexionaba sobre la necesidad de establecer un gran premio internacional, detallando los motivos e incluyendo un presupuesto calculado.

     Un mes más tarde, en octubre y coincidiendo con las fiestas del Pilar, se celebrarían con gran éxito las carreras de caballos, calificadas como “género nuevo de sport en Zaragoza”.

     El hipódromo se instaló a ocho kilómetros y medio de la capital, en la explanada de San Gregorio, próxima a la carretera de Huesca, Allí concurrió todo lo más selecto y distinguido de la sociedad zaragozana. Los tranvías del Arrabal, los ómnibus y los coches iban repletos, y la carretera parecía un hormiguero. También se pusieron trenes especiales hasta la estación de San Juan de Mozarrifar, a la que llegaban los viajeros maltrechos y estrujados.

     Las carreras se disputaron en dos días y en ellas no faltó el clásico kiosco de apuestas. El primer día se celebraron cinco carreras. La primera, para caballos de la tierra o del país, en la que venció el caballo favorito, con nombre de Lucero, propiedad de Casaus (de Tauste). La segunda, de caballos angla-árabes, con un recorrido de 1.500 metros. La tercera, de caballos del Ejército, que debían recorrer 2.500 metros. La cuarta, para potros y potrancas y una distancia de 1.000 metros. Y la quinta; para todo género de caballos enteros y capones y yeguas de tres años en adelante de cualquier raza, teniendo que recorrer una distancia de 2.400 metros.

     El segundo día hubo otras cin­co carreras. La primera, de velocidad, para potros nacidos en España. La segunda, militar, con un recorrido de 1.500 metros. La tercera era la carrera más importante, el Gran Premio de 2.500 pesetas y 3.000 pesetas. La cuarta, hándicap para todo género de caballos montados por getltleman rides u oficiales, de 1.200 metros, Y la quinta, hándicap para todo género de eabal1os y yeguas que habiendo corrido en la reunión no alcanzaron premio alguno, con un recorrido de 1.300 metros.

     El éxito obtenido no aseguró la continuidad de este espectáculo deportivo, pese a que desde la prensa, se oían algunas voces reclamando concursos hípicos, citando a dos sociedades perfectamente constituidas y asentadas en Zaragoza que podrían tomar la iniciativa de organizarlas: la Asociación de Tiro Nacional y el Comité de la Federación Gimnástica. También, en la prensa aparecían proyectos de dónde y cómo organizarlos.

     En Zaragoza había bastantes aficionados a la equitación y cuatro regimientos montados que podían dar gran contingente de concursantes. En agosto de 1904 surgió la Sociedad Hípica Aragonesa, Este mismo año, en el programa de Fiestas del Pilar de la capital aragonesa aparecía un “espectáculo nuevo”, el “Concurso Hípico Cívico-Militar” que se celebraría en el hipódromo instalado en la Huerta de Santa Engracia. Pruebas de esta índole ya habían tenido lugar en otras capitales españolas; durante todo el mes de septiembre se había celebrado un concurso hípico internacional en San Sebastián que, ade­más, había contado con la presencia de lo Reyes.

     A principios de 1910,la pujante Sociedad Hípica, que llevaba poco tiempo constituida, contaba con locales con todo lulo de confort para fiestas, en las que se daba cita lo más distinguido de la capital. La nueva sociedad también había adquirido terrenos para tiro de pichón, celebrar matchs de lawn-tennis, dar fiestas de campo (garden-party) y otros proyectos, todos ellos encaminados, según se decía, “a estimular el elemento joven para animarle a recrearse a pleno aire, como lo hacen los modernos y grandes pueblos”.

CARRERAS DE CINTAS

     Las carreras a caballo fueron competiciones habituales en determinados eventos, como las celebradas en Monzón en 1585 con motivo de las Cortes del Reino, presididas por Felipe 11, y coincidiendo con las ferias de San Mateo. El premio fue una pieza de tafetín, sombrero y espada.

     La mayoría de estas Carreras se disputaban durante la celebración de fiestas o ferias, como en Almudévar (1906), Alcolea (1929), en Zuera (1917), en La Portalada o en Yebra de Basa para San Antón).

CONTINÚA

Bandidos del siglo XIX por el Alto Aragón

Bandidos del siglo XIX por el Alto Aragón

 

Bandoleros aragoneses

Por José Antonio ADELL y Celedonio GARCÍA

Publicado en Diario del Altoaragón, 10 de Agosto de 2005

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     La situación política, económica y social de la España del siglo XIX fue determinante para que algunas personas desencantadas se echaran al monte. Muchos de estos personajes son los denominados “bandoleros románticos”.

     Por el Alto Aragón se repitió el mismo fenómeno extendido por España. Surgieron bandoleros como “Cucaracha”, “Chichón”, “Tasán”, “Bondades” y otros muchos. Eran admirados y temidos por el pueblo. Sus aventuras circularon de boca en boca hasta convertirse en personajes de leyenda.

     Popularmente se decía que “robaban a los ricos para dar a los pobres”, y, realmente, en muchos casos era así, puesto que a los pobres poco podían robarles.

     Diversas causas influyeron para que tomaran la senda del bandolerismo. La propiedad de las tierras estaba concentrada en pocas manos, tal como refleja la siguiente copla:

     En el cielo manda Dios,

     y en la tierra los gusanos;

     en el pueblo de Lanaja

     Bastaras y Juan Mariano.

     Las malas cosechas obligaban a muchos hombres a emigrar. Si no había trabajo tampoco podían comer y la emigración era para muchos la única salida digna.Robres y Alcubierre dicenque se quieren emigrar,Lanaja se esta muriendode sed y no hay que dudar.

     A estas causas habría que añadir la falta de moralidad en una sociedad en la que la enseñanza y educación era deficiente; las guerras carlistas, que asolaron el país durante el siglo XIX, el auge de las ideas socialistas y anarquistas, la repercusión romántica del bandolerismo andaluz, el alto índice de delincuencia, etcétera.

     Los bandidos aprovecharon los terrenos abruptos, como de la sierra de Alcubierre, por donde se escondía el más popular de Aragón, Mariano Gabín, más conocido por el apodo de “Cucaracha”, y toda su cuadrilla.

     Mariano Gabín, nació en Alcubierre y durante cinco años (1870-1875) aterrorizó a los pueblos próximos a la sierra. Su cuadrilla contó con más de cincuenta bandoleros, además de un centenar de cómplices y espías que le informaban puntualmente de todo lo que sucedía por la comarca. Murió el 28 de febrero de 1875 en un enfrentamiento con la Guardia Civil, en el corral de la “Anica”, en Lanaja, con cuatro de su banda: “El Cerrudo”, de Lalueza; “El Molinero de Belver”, “El Herrero de Osso” y José Solanilla Lacambra, natural de Palo.

Bandidos por el Pirineo

     En el Pirineo predominó otro fenómeno social, el del contrabando. Los enfrentamientos que en ocasiones mantenían los contrabandistas con los carabineros los convertían en auténticos bandidos.

     No obstante, algunos bandidos recorrieron tierras pirenaicas. El 30 de marzo de 1870, una cuadrilla de malhechores cometió un horrendo crimen en Benabarre. Robaron y acabaron con la vida del abogado Mariano Serrado y de su mujer Josefa Pallás.

     El plan se fraguó en la casa de Jaime Ibarz, apodado el “Conco”, en varias reuniones a las que asistieron, además del citado “Conco”, Mariano Encuentra, Antonio Mateo Blanco, Domingo Farré (a) el “Catalán”, Joaquina Perisé y Teresa Borrás.

     En mayo de 1872, otra cuadrilla de una docena de malhechores había proyectado un plan para robar en Lasieso. Uno de los encausados en el suceso fue Luis Guinda, apodado “Salero”, de Biel, que junto con sus hermanos Faustino y Juan Antonio capitanearon una cuadrilla que actuó durante varios años por las Cinco Villas y prepirineo.

     Otro robo famoso se perpetró en abril de 1878 en la casa consistorial de Canfranc. Se llevaron seis mil pesetas. Los presuntos autores, Pedro Callizo, Juan Antonio Garcés y Pedro Ladomega, fueron detenidos poco tiempo después por la guardia Civil.

     En septiembre de 1889 Andrés Callizo capitaneó una pequeña banda por los municipios de Bergua, Sobás, Fiscal, Fablo y Gillué. Callizo se había evadido con otros tres presidiarios de la cárcel de Tardienta. Fue capturado en marzo de 1890 por los carabineros del puesto de Bujaruelo.

     Los ladrones en cuadrilla volvieron a actuar en Abella. Los hechos sucedieron el 23 de agosto de 1891 mientras el cura párroco celebraba misa. Cinco bandoleros, enmascarados y armados de trabucos obligaron al cura a despojarse de sus vestiduras y le acompañaron a su casa para robarle más de mil duros de oro, mientras los fieles permanecían encerrados en la iglesia. Luego volvieron y sacaron a otros propietarios del pueblo, exigiéndoles 15.000 más, bajo la amenaza de ser degollados.

     Los presuntos ladrones fueron detenidos en Barcelona. Se consideraba cabecilla de la cuadrilla a Joaquín Torradillas Espulga, licenciado de presidio, natural de de Peralta de la Sal. Le acompañaba su primo José Torradellas Miranesa y Sebastián Pallás Serra, ambos vecino de Peralta, Rafael Morancho, de La Val de Lierp, y Joaquín Bares Porquet, de Alcampel. Se pensaba que eran los mismos autores de otro robo al cura de Betesa.

     En esta misma época se hacía famoso por las proximidades de Monrepós “Chichón de Nueno”. Melchor y Tatón, de Linás de Broto, imponían su ley en su comarca. En Ansó estaba el “Tío Camilo”, etcétera.

     A principios del siglo XX recorría los Pirineos la cuadrilla capitaneada por Ignacio Calefón, más conocido por el apodo “Bort de Llagotas”. Se había fugado en dos ocasiones de prisión y tenía su centro de operaciones en Montanuy. Y en Santorens actuaba Antonio Garreta, natural de Arén.

     Entre Longás y Luesia se halla la cueva en la que se escondía el “Tío Chaparro”. Era un buen trabajador, pero tenía fama de salir a los caminos a atracar a la gente. Se cuentan muchas historias de él. Murió en la cárcel en un enfrentamiento con su compañero de celda.

Por la Hoya, Somontano y Litera

     Por estas comarcas realizaban incursiones otros bandidos que tenían su centro de operaciones por los Monegros, como “Cucaracha”, o por las sierras de las altas Cinco Villas, como los “Saleros”.

     Estas actuaciones coincidieron con la Tercera Guerra Carlista, una época en la que los robos y asaltos se acentuaron por la escasez de guardias, ocupados en la persecución de los carlistas. En septiembre de 1874 varios ladrones tenían alarmados a los pueblos próximos a Almudévar, hasta que el médico de Almudévar y otro vecino de la villa detuvieron a uno de ellos.

     No conocemos todas las circunstancias que motivaron sangrientos sucesos, como el asesinato de cinco pastores en 1879 en el término de Almudévar. Por estos hechos fue encausado José Oliván y otros cómplices.

     Unos años antes, el 4 de noviembre de 1859, moría en el patíbulo levantado en Zaragoza, ante un inmenso gentío, Agustín Izquierdo y Pardo, natural de Huesa, de 28 años de edad, casado y autor de un homicidio cometido el 31 de julio de 1859.

     A finales de febrero de 1877 una cuadrilla de malhechores vagaba por los carrascales de Arascués, a pocos kilómetros de Huesca. En su persecución salió a primeros de marzo un piquete de la Guardia Civil.

     Un famoso bandido de Belchite, Bernardino Val, más conocido por el apodo de “Calzapreta”, fue apresado en Huesca el 14 de marzo de 1890. Se había asentado en la capital altoaragonesa, tras cambiar de vida por la presión que ejercía sobre él la Guardia Civil en su comarca de origen.

     A principios del siglo XX fueron detenidos Pascual Oliván, de Montmesa, y Esteban Atarés, de Almudévar, acusados de asalto en despoblado en los montes próximos a Ayerbe.

     En Barbastro nació un personaje curioso, Luis García, al que en Daroca pusieron el apodo de “Diablo Royo”. En 1835 marchó a Zaragoza y se unió a la partida del “Chorizo”, un bandolero urbano. Este año participó en el asalto a los conventos, distinguiéndose por su ferocidad. Se hizo dueño de las propiedades de la iglesia de Daroca y Monasterio de Piedra. Según el padre Beltrán, le sacaron el apodo por su genio violento, repugnante figura y por quemar muchas obras de arte para extraer la plata.

     Muchos sucesos fueron cometidos por malhechores desconocidos. A mediados de noviembre de 1870 los ladrones saltaron y robaron en Castillazuelo la casa de recaudador de contribuciones.

     Pocos sucesos fueron tan horribles como los crímenes cometidos el 2 de marzo de 1871 en Siétamo. Aquel día, fueron encontrados asesinados los cuerpos de Clemente y Eugenio Viñuales en la partida del monte de Val de Rey. Al rato, debido a la tardanza de otros dos jóvenes pastores que guardaban un rebaño, propiedad de Antonio Casamayor, salieron a buscarlos y los encontraron también asesinados a cuchilladas y puñaladas.

     Por la zona oriental actuaba “Tasán de Santistebe”, natural de San Esteban de Litera y coetáneo de “Cucaracha”. Fue un personaje real que ha pasado a formar parte de la leyenda. De él se narran muchas historias y se dice que “Tasán robaba a los ricos para dárselo a los pobres”.

     Por la misma comarca, a finales de septiembre de 1874 los voluntarios “Guías del Alto Aragón” hicieron prisionero en Calasanz a Antonio Aguilar. Había capitaneado una partida de ladrones que había robado en Castillo del Plá. Aguilar se autodenominaba carlista. Al tratar de escapar le dispararon y murió. En una casa próxima a la de Aguilar practicaron un reconocimiento y al levantar un montón de paja larga con las bayonetas hirieron en un hombro al cura del pueblo, que estaba escondido entre la paja y disfrazado de pordiosero.

     Al año siguiente se movía por la Sierra de la Carrodilla el imitador de “Cucaracha” Blasco de Osso. En diciembre de 1875 se había fugado y formó una banda de diez hombres.

     A comienzos de 1882, una partida de doce malhechores, capitaneada por un tal “Perdigana” actuaba por los alrededores de Barbastro. Era natural de esta comarca.

     Ya en el siglo XX, el 25 de julio de 1901 era detenido en las afueras de Barbastro “El yerno de la manta” por el intento de robo de caballerías en Bierge, durante la noche del 16 del mismo mes.

Por los Monegros y el Cinca

     En estas comarcas todavía se rememoran las hazañas de “Cucaracha” y su cuadrilla. Otros bandidos le habían precedido en la comarca y el fenómeno del bandolerismo todavía perviviría hasta comienzos del siglo XX.

     A mediados del siglo XIX, Joaquín Soler, más conocido con el apodo de “Chistavis”, tenía atemorizado todo el “país” de Sijena, donde había cometido numerosos robos y secuestros por cuya libertad exigía importantes rescates. Se habían destinado veinte guardias civiles en su persecución y los pueblos se habían levantado en somatén. El 20 de abril de 1860 fue detenido en la posada de la Concepción de Zaragoza.

     En Villanueva de Sigena nació Ramón Lordán (a) “Villanueva”. Se unió a “Cucaracha”, cuya banda en los comienzos se denominó de “Cucaracha y Villanueva”. Fue herido mortalmente por la Guardia Civil en una cueva situada en el monte de Juvierre, término de Castejón de Monegros, el 18 de julio de 1873.

     Otros miembros de la cuadrilla de “Cucaracha” fueron: Juan Ardid Jordán, de Alcubierre; “El Tuerto de Capdesaso”, que se ocupaba de escribir a los labradores exigiéndoles cantidades bajo amenaza de quemarles las mieses, fue detenido el 13 de julio de 1873 por estar implicado en el asalto a Farlete; Juan Andrés, capturado por la guardia Civil en Lanaja, junto con otros nueve compañeros, el 10 de mayo de 1874; Marcelino Berbeder (a) “El Sastre”, capturado en Sariñena, junto con otros seis bandoleros, el 18 de mayo de 1874; Isidro Berber, Francisco Larroy Ferrer y Joaquín Ollés Cuadrado, capturados el 22 de julio de 1874; Eugenio Berdún Otal fue apresado en 1876, en su casa de Sariñena; Demetrio Durango murió tiroteado por la Guardia Civil al intentar huir cerca de Grañén, el 2 de junio de 1876; Antonio Salvador (a) “Mayadito” murió despeñado mientras luchaba a brazo partido con un vecino de Gelsa al que quería robar; “Farineza”, que había sido segundo jefe de “Cucaracha”, fue detenido en 1879.

     Unos cuantos miembros de la banda de “Cucaracha” eran originarios de la ribera del Cinca. A esta zona se desplazaba cuando la persecución de la Guardia Civil le presionaba por la sierra de Alcubierre.

     Manuel Miró (a) “El Cigarro”, confidente de “Cucaracha” era el terror de Ballobar. Murió en esta población el 26 de agosto de 1874. Antonio Senar (a) “De Diego” moría en Belver el 27 de noviembre de 1875, tras herir a un guardia civil.

     El “Guardicionero de Alcolea”, también conocido como “La Víbora” y encargado de aplicar los castigos y torturas a los traidores, se fugó de la cárcel de Fraga y fue detenido en diciembre de 1875.

     La muerte de “Cucaracha” no supuso la desaparición del bandolerismo en Monegros y ribera del Cinca. Algunos individuos de su cuadrilla siguieron actuando y también surgieron otros imitadores, como “El Manco”, natural de de Villanueva de Sijena, que actuó en los términos de Castejón y Pallaruelo, o “El Peluca”, que fue herido en las balsas de La Almoda y murió poco después.     A finales de marzo de 1877 el desertor de presidio conocido con el nombre de Guardiola, capitaneaba una partida de doce ladrones en el término de Ballobar.

      Otro personaje curioso, al que le acusaban de crímenes y fechorías, era Ramón Argensó, apodado “Balagueró” o “Bondades”. El apodo lo dice todo, era, al parecer, una buena persona. Le acusaron de un crimen que no cometió. Actuaba por la comarca de Fraga. Algunas noches dormía en Torrente y hasta se atrevía a entrar en las casas de juego de Mequinenza. Fue capturado en noviembre de 1891 en territorio de Lérida por la Guardia Civil. Se hizo más célebre por las dificultades para capturarlo que por sus fechorías. Con motivo de su persecución fueron muertos inocentemente dos pobres navateros de Laspuña.

     La Guardia Civil del puesto de Sena detuvo el 14 de julio de 1896 a Antonio Campos, capitán de una pandilla, imitadores de “Cucaracha”, junto a Fernando Benavente y a Juan López.

     A comienzos del siglo XX los bandidos continuaron alarmando a las gentes de estas tierras. El 16 de agosto de 1906 el temor se acentuaba por los pueblos de la ribera del Cinca, debido a la evasión de la cárcel de Fraga del criminal Manuel Cazador, natural de Torrente. Sus fechorías recordaban a Manuel Casas y Fullola, natural y vecino de Torrente de Cinca, que en 1871 fue procesado junto con otros por robos en despoblado a Policarpo Serra, Mariano Atbala y Agustín Carrera.

     Al poco tiempo, en noviembre de 1906, el somatén capturaba en Albalatillo a Tomás Tagueña Alcolea, capitán de una partida de ladrones que actuaba en el término de Pallaruelo de Monegros. A la misma banda pertenecía “Marraco”, alias de Manuel Pérez, ex-carabinero de Ansó.

     También a finales del año 1906 pululaba por los Monegros Julián Irribarren, el jefe de una cuadrilla de bandoleros. Se había ocultado durante dos días en la masada de “Cajocuba”, término de Senés. Los labradores, amenazados de muerte, guardaron silencio.

     El bandolerismo todavía permanecería activo durante la primera década del siglo XX.  

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Homenaje del atletismo aragonés a Ernesto Bribián

Homenaje del atletismo aragonés a Ernesto Bribián

Los salones de la Diputación Provincial de Huesca se llenaron con la gran familia del atletismo aragonés para celebrar los éxitos de la pasada temporada en la “II Gala del Atletismo Aragonés”. Al acto concurrieron diversas autoridades como el Vice-consejero de Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón, Juan José Vazquez, el Vicepresidente de la Diputación Provincial de Huesca, Jose Maria Abarca, el alcalde de Huesca Fernando Elboj y el Director General de Deportes del Gobierno de Aragón Pedro García Villamayor acompañados por la Junta directiva de la F.A.A. El conductor del mismo fue el gran José Antonio Adell, erudito historiador y siempre ligado a nuestro deporte en todas sus facetas (no le ganaréis muchos en una carrera).

La II Gala fue un éxito y en su transcurso que coronó a Eliseo Martin y María José Poves como Mejores Atletas de Aragón de 2003 se rindió un emocionado homenaje por toda una vida dedicada al Atletismo a nuestro compañero Ernesto Bribian, “alma mater” del atletismo oscense y uno de los pilares de este deporte en Aragón (el año pasado la I Gala ya reconoció a otro compañero de la AEEA, Jaime Pascual, Juez Nacional, que también estuvo en este acto). Otros premiados fueron Fernando García “Fondi”, Mejor Entrenador, José Antonio Andreu, Mejor Juez, Scorpio-Mondo, Mejor Club y Adidas, gesta del año por su Campeonato de España y Europa de Campo a Través, además de reconocer al Diario del Alto Aragón por su continuo apoyo a nuestro deporte (hubo muchos galardonados: Ana Rebenaque, Luisa Larraga, Isabel Macías, Javier Mariño, Javier Gazol, Guillermo González,...). Punto y aparte merecen los elogios que los asistentes otorgaron al número 2 de “Cronos. Revista de Atletismo Aragonés” que recoge un resumen pormenorizado de la temporada pasada.

Breve semblanza de Ernesto Bribián:
Atleta, entrenador, juez, directivo, estadístico, Ernesto Bribián Castro cumplió 80 años el 16 de enero ya que nació en Monzón ese día de 1924 (el año en que Paavo Nurmi ganó 5 medallas de oro en los Juegos Olímpicos de París). Creo que es el socio de más edad de la AEEA. Atleta en su juventud (los pocos testigos que aún quedan destacan la elegancia de su estilo), se interesó por las estadísticas desde 1940 y fue uno de los fundadores en 1944 del C.A. Monzón, club en el que ha pasado por todas las tareas y responsabilidades y en el que todos le llaman “el jefe” (“...aunque a mis espaldas me llaman el abuelo...” me confesaba). Ya jubilado de su trabajo como administrativo en el MOPU, ha pasado por un bache de salud pero ya se encuentra recuperado y retomando sus trabajos estadísticos.

Me contó que aún recordaba la reunión de San Sebastián con todos los “padres fundadores” y que tenía el Boletín de la AEEA desde su primer número. En el acto estuvieron su esposa, su hija y su nieto, todos muy emocionados. En la charla que mantuvimos en el piscolabis que siguió a la Gala, tuvo también un recuerdo para los compañeros de la AEEA con los que había tenido más relación como José Mª García, Alfonso Posada, Manolo Villuendas,... y recordó el día que le había visitado el presidente de la R.F.E.A. José Mª Odriozola.

http://www.rfea.es/estadis/aeea/news/varios08.htm

Colaboración del IEA con el Festival Periferias

Colaboración del IEA con el Festival Periferias

 

Como ya ocurriera el año pasado, el IEA colabora con el festival PERIFERIAS (www.periferias.org), cuya séptima edición, dedicada a la FIESTA, se celebra en Huesca en este mes de octubre, y lo hace concretamente en la sección de conferencias y presentaciones de libros.

La primera de ellas, a cargo de José Antonio Adell y Celedonio García, colaboradores habituales del IEA desde la ya lejana publicación de su libro Fiestas tradicionales del Altoaragón, en 1988, tiene lugar el 23 de octubre, a las 20 horas, en el Centro Cultural del Matadero. Con el título de "Fiestas tradicionales en Aragón", su presentación corre a cargo del director del IEA, Fernando Alvira Banzo, y cuenta además co la actuación de tres dulzaineros, comandados por Pepín Banzo, que interpretarán la música tradicional de carreras y otros eventos populares, al tiempo que se presenta el último libro de Adell y García, dedicado a ello precisamente.

La segunda se ha programado para el martes 24 de octubre, a las 20 horas, en el Salón de Actos de la Diputación de Huesca. Será Ángel Gari Lacruz, eminente antropólogo, director del Área de Ciencias Sociales del IEA, quien presente a Enrique Gil Calvo (Huesca, 1946), quien ofrecerá la conferencia titulada "Estado de fiesta". Profesor de Sociología en la madrileña Universidad Complutense, Gil Calvo fue Premio Anagrama de Ensayo en 1977. Es autor de obras como Los depredadores audiovisuales, Función de toros o Los placeres. Es, además, columnista habitual del diario El País, colaborador de Revista de Occidente y de Claves de Razón Práctica, entre otras, y tertuliano de la cadena SER. Su esclarecedor análisis sobre el comportamiento lúdico, Estado de fiesta, le valió el Premio Espasa de Ensayo en 1991.

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Otros bandoleros aragoneses

Otros bandoleros aragoneses

José Antonio Adell Castán  

Celedonio García Rodríguez  

Editorial Pirineo

Zaragoza, 2002 (1ª edición)

En este libro se abordan nuevas aventuras de bandoleros aragoneses y se aportan más datos de algunos que ya se nombraban en Historias de bandoleros aragoneses. Entre sus páginas nos encontraremos con personajes que atemorizaron con sus hazañas a las gentes de toda la geografía aragonesa: “Mediaoreja”, “Greñicas”, “Loco”, “Aragonés”, “Bondades”, “Teixidó”, “Casola”, “Conco”, “Perico Estela”, “Calzapreta”, “Royo de Velilla”, “Chiripa”, “Salero”, “Cimorra”, “Negro de la Cabañera” o el fascinador “Cucaracha” y su cuadrilla. Son historias acaecidas durante la segunda mitad del siglo XIX y comienzos del XX. Sus protagonistas, rescatados del olvido, marcaron una época y el tiempo los convirtió en leyenda.

Premios FLA de la X Feria del Libro Aragonés (Monzón, 6 de diciembre de 2004)

Premios FLA  de la  X Feria del Libro Aragonés (Monzón, 6 de diciembre de 2004)

 http://www.juegostradicionalesaragoneses.com/noticias/06dic04/monzon.htm

Los juegos tradicionales han estado presente en tres de los premios, concretamente el “FLA fidelidad” otorgado a José Antonio Adell y Celedonio García a parte de colaborar con dicha feria, fielmente, autores de muchos libros, han sido especialistas en temas relacionados con carreras pedestres por Aragón. El “FLA juegos tradicionales” fue para Fernando Maestro, director del Museo de Juegos tradicionales aragoneses, en Campo, investigador y recuperador del juego tradicional, no sólo en Aragón, sino en todo el mundo. Y el “FLA cultural” a los hermanos Mariano y Fernando Carrera Martín, de Huesca, por fomentar los juegos tradicionales a pie de calle, estando este año presentes en noventa pueblos de la provincia de Huesca, además de hacer veinte años de la A. D. Juegos tradicionales aragoneses que se fundó con mosén Rafael Andolz, entre otros, dentro del “Grupo Scout Instituto de Huesca”. Por eso los Juegos y deportes tradicionales aragoneses están de actualidad y estamos todos de enhorabuena.
El premio consistió en la entrega, en el escenario principal de la feria, de una cerámica hecha a mano con métodos tradicionales y decorada a pincel, obra de F. Isidro Peirón, de Pueyo de Santa Cruz, con una vela en el centro, a especie de palmatoria.

Los pueblos de Zaragoza, en sus historias y dichos

Los pueblos de Zaragoza, en sus historias y dichos

Celedonio García (izquierda) y José Antonio Adell, con su libro
(Foto: M. Torres /
Heraldo de Aragón)

ELENA RODRÍGUEZ / SERGIO MOLINO | En el escudo de la localidad zaragozana de Maella aparece una mano femenina que aluda a una leyenda local originada en el siglo XV. Según esta tradición, en el castillo de la localidad vivía un conde que ejercía un tiránico dominio sobre sus súbditos. La población, harta de sus abusos, se levantó contra él, pero la revuelta fracasó y el cabecilla fue detenido. El conde le encerró y ordenó ajusticiar.

La novia del reo acudió al conde para suplicarle la liberación de su amado. El señor quedó prendado de la hermosura de la joven, así que le prometió que le liberaría siempre y cuando ella le entregase su mano.

La mujer aceptó el trato y volvió a su casa, donde se cortó la mano y se la envío al conde en una bandeja de plata. Éste, al verla, exclamó: "¡Ma d’ella!" y, sobrecogido ante tal acto de amor, decidió cumplir su palabra.

Ésta es sólo una muestra de las muchas tradiciones que se recogen en el libro Historias de nuestros pueblos. Zaragoza, que José Antonio Adell y Celedonio García acaban de publicar de la mano de Editorial Pirineo. El trabajo recopila, en palabras de sus autores, "los apodos, refranes, coplas, cuentos, chascarrillos e historias" de las ciudades y pueblos de la provincia de Zaragoza.

Después de más de 20 años recorriendo Aragón de punta a punta, Adell y García han reunido un extenso catálogo de folclore popular, transmitido de padres a hijos y que, en muchas ocasiones, ha sido rescatado del olvido al que los nuevos tiempos, menos preocupados por las viejas historias, habrían condenado.

Muchos de los pueblos de los que se hace eco Historias de nuestros pueblos son lugares antes muy poblados y que, en ocasiones, apenas cuentan ya con un puñado de habitantes. Allí, García y Adell encontraron auténticos filones de la tradición oral aragonesa que documentan el recio anecdotario que compone su investigación.

Heraldo de Aragón (Hoy Domingo, 12-6-2005)


Historias de brujas, demonios y encantarias aragonesas

Historias de brujas, demonios y encantarias aragonesas

Adell y García presentaron el libro, que también contiene referencias a hechos acaecidos en Calatayud y su comarca, en Zaragoza
(Foto: Esther Casas /
Heraldo de Aragón)


 S. C. Miralbés.- ¿Sabían que Aragón contaba en el siglo XIX con una ruta de la fertilidad y también con varios puntos donde "se curaban" los endemoniados? Pues algunas de ellas se mantuvieron hasta el mismísimo siglo XX. José Antonio Adell y Celedonio García las descubrieron mientras recopilaban datos para escribir "Brujas, demonios, encantarias y seres mágicos en Aragón", el último volumen que esta incansable pareja viajera presenta a sus lectores en la Editorial Pirineo y que desvela las leyendas, supersticiones y algunos de los hechos rodeados de los mayores misterios y maleficios que pesan sobre nuestros pueblos.

Cada vez quedan menos hadas, si hacemos caso a James Barrie porque, según día en "Peter Pan", cuando un niño dice que no cree en estos seres una de ellas muere.

Ángeles, almas y bodas

Unos dicen que provienen de los ángeles rebeldes, otros creen que son almas infantiles, aunque también existe la intuición de que, si un humano encuentra un hada y se casa con ella, conseguirá inmortalizar su alma. Pues bien, en Aragón, la presencia de estas legendarias figuras es frecuente y en muchas comarcas se les atribuye el calificativo de "moricas", llamadas así por la demonización a la que fueron sometidos los árabes tras su histórico paso por España. De ellas nos ha quedado una toponimia abundante: "Torre de las encantarias" de Sabiñán, "Cueva de la mora", en Rodellar, "fuente de la mora", o incluso el extendido apellido aragonés "Lamora", etcétera.

"Estos personajes de nuestra Comunidad son, sin duda, semejantes a las legendarias hadas de los países nórdicos, pero en nuestro caso llevan más misterio y encantamiento aparejado", señalan. Los escritores explican que "muchas de estas princesas moras, que en la Ribagorza han sido bautizadas como "encantarias", también habían sufrido históricamente experiencias mágicas, otras se perdieron en los valles, buscando a un príncipe que quedó igualmente encantado y convertido en piedra". "Brujas, demonios…" revela algunos lugares de Aragón por los que pasan las encantarias, aunque avisan de que los mortales sólo podemos verlas la Noche de San Juan. Habitan en ibones, balsas y barrancos, como las "dones d’aigua" catalanas, además de en algunas montañas que se han hecho míticas, cuevas, dólmenes o viejos castillos. El ibón de Estanés o el de Plan han sido algunos de los refugios de estos seres que salen horas antes del amanecer de la noche mágica del solsticio de verano y danzan por el lago con un vestido confeccionado con piel de serpientes de colores.

Esta guía de lo imaginario no olvida las leyendas diabólicas y las relacionadas con el "sacamantecas", un personaje "aragonés" temido por los niños, semejante al "coco" o "la loba".

La tradición oral, una vez más, vuelve a ser fuente de información de estos dos trotaragoneses, que en este libro quieren tributar un homenaje a "las cadieras" donde -junto al fuego del hogar- los más mayores han hecho posible que esta parte de la intrahistoria más legendaria llegue a nuestros días.

Heraldo de Aragón (20-03-2001)

Berbegal inmortaliza la figura de Mariano Bielsa "Chistavín"

Berbegal inmortaliza la figura de Mariano Bielsa "Chistavín"

José Antonio Adell descubre la placa en honor a "Chistavín"- ANTONIO MARTíNEZ

Diario del Altoaragón, 11 de Julio de 2005

El marroquí Hassan Abdelghani ganó el Memorial


BERBEGAL.- El legendario atleta de Berbegal Mariano Bielsa Latre ‘Chistavín’ perpetuará su figura en la población somontanesa, ya que el pasado sábado en el recinto deportivo del campo de fútbol de esta población se descubrió una placa que recuerda al insigne hijo de la villa de Berbegal. Este acto estuvo acompañado de la celebración de la XV Carrera Popular que desde ese día lleva también su nombre.

El acto del descubrimiento de la placa a la misma entrada del recinto deportivo corrió a cargo de José Antonio Adell, escritor y ex atleta que, precisamente y junto con Celedonio García, recogieron en una publicación reciente la historia de Mariano Bielsa ‘ Chistavín’, obra que recuerda su trayectoria y hazañas como atleta de fondo. Junto a Adell se encontraba el alcalde de Berbegal, Miguel Ángel Puyuelo y Amparo Nadal, vecina de la villa y viuda de uno de los nietos de ‘Chistavín’. En la placa descubierta reza la siguiente leyenda: “La villa de Berbegal en reconocimiento de su ilustre hijo Mariano Bielsa y Latre ‘Chistaviín (1860 - 1937). Pionero del deporte aragonés que llevó el nombre de nuestro pueblo por recónditos lugares del mundo”.

Adell resaltó la figura de ‘Chistavín’, aunque recordó que “su final fue un poco triste. Ahora el pueblo de Berbegal quiere rendirle homenaje mediante esta placa y el Memorial”.

Antonio MARTÍNEZ

Chistavín. El andarín de Berbegal

Chistavín. El andarín de Berbegal

 

 

José Antonio Adell Castán

Celedonio García Rodríguez

Editorial Pirineo

Huesca 1998

El deporte es un fenómeno social. Sería difícil imaginarnos una sociedad en la que éste no existiera. Cuando dentro de varios años los historiadores analicen este período final de siglo y de milenio qui­zás opten por denominarlo como el de la civilización del deporte.

En Aragón, en la faceta competitiva, tene­mos en estos momentos deportistas que destacan en el plano nacional e internacional (Fernando Escartín, Conchita Martínez, Eliseo Martín, Sheila He­rrero, Gema Usieto"...). El deporte también ha calado profunda­mente en la sociedad aragonesa. No podía ser de otra manera.Sin embargo no fue siempre así. El deporte penetra en el tejido social aragonés a finales del siglo pasado. En nuestros pueblos y ciudades ya existía práctica de actividades físicas: eran nuestros juegos tradicionales. El deporte como tal llega desde Inglaterra y Francia fundamentalmente.

La ruptura entre el juego y el deporte no es traumática. Muchos juegos se van reconvirtiendo en deportes. El atletismo, que será el deporte rey de los Juegos Olímpicos, no quedará institucionalizado como tal en Aragón hasta el año 1923 con la creación de la Federa­ción Aragonesa de Atletismo, justamente hace 75 años.

En ese período de transición del juego tradicional al deporte, en este caso del pedestrismo al atletismo, aparece una figura importante: Mariano Bielsa y Latre, "Chistavín", nacido en una pinto­resca y emblemática población del Somontano: Berbegal.

La historia de Chistavín es la historia de un personaje aragonés con sus momentos de triunfo y también sus momentos de declive. Pero podemos hablar de este hombre como el precursor del atletismo y del deporte en Aragón, el pionero de lo que luego se denomi­nó deporte-espectáculo.

Finalmente queremos indicar que esta publicación se ha podido llevar a cabo gracias al empleo de fuentes escritas: investigación en hemerotecas, y a fuentes orales: el trabajo de campo realizado en la población natal del protagonista. Gracias también por la colabora­ción prestada al Ayuntamiento de Berbegal y a Diario del Altoara­gón.

José Antonio Adell y Celedonio García

ÍNDICE

Introducción

1.- La segunda mitad del siglo XIX.

2.- El italiano Bargossi llega a Madrid.

3.- El hombre locomotora, en Zaragoza.

4.- Chistavín vence a Bargossi.

5.- Alfonso XII recibe a Mariano Bielsa.

6.- Chistavín corre en Madrid y vuelve a ser recibido por el rey.

7.- Chistavín se enfrenta por segunda vez a Bargossi.

8.- Consecuencias del reto Bielsa Bargossi.

9.- La fiebre de los andarines.

10.- Reto entre altoaragoneses.

11.- Laínez, de Cariñena, porfía con Bielsa.

12.- Chistavín derrota a Laínez.

13.- Chistavín compite con vascos y navarros.

14.- Bielsa corre contra Alda, de Miedes, y Mallor, de Alcolea.

15.- El Rey de Andorra vence a Bielsa.

16.- Nueva generación de andarines.

17.- Década de los andarines.

18.- Los últimos años.

 

Epílogo:Sucesores de Chistavín

Historias de Bandoleros aragoneses

Historias de Bandoleros aragoneses

 

 

 

José Antonio Adell Castán y Celedonio García Rodríguez

Editorial Pirineo

Zaragoza, 2000.

 

La situación política, económica y social de la España del siglo XIX y comienzos del XX fue determinante para que algunas personas desencantadas se echaran al monte; son los denominados “bandoleros románticos”. Aragón no quedó al margen de este fenómeno. Surgieron personajes como “Chorizo”, “Cucaracha”, Callizo, “Chichón”, “Tasán”, “Greñicas”, Cisneros, Cuartero, “Floro” y otros muchos, admirados y temidos por el pueblo. Sus aventuras circularon de boca en boca, hasta convertirse en leyenda.

Adell y García analizan el bandolerismo en este periodo y recogen casi una veintena de pequeñas historias de bandoleros y partidas de bandoleros, que actuaron por las diferentes comarcas aragonesas.

José Antonio Adell y Celedonio García, premiados por la Asociación de Gaiteros de Aragón

José Antonio Adell y Celedonio García, premiados por la Asociación de Gaiteros de Aragón

José Antonio Adell y Celedonio García, mostrando su premio

Diario del Altoaragón, 13 de Octubre de 2003

RECONOCIMIENTO

HUESCA.- José Antonio Adell y Celedonio García han sido galardonados con el Premio Anual de la Asociación de Gaiteros de Aragón (AGA). Se trata de un reconocimiento a la labor de investigación que ambos desarrollan sobre las tradiciones y la cultura popular aragonesas y que se han reflejado en diferente libros y trabajos, algunos de elloss presentados a través de DIARIO DEL ALTOARAGON, periódico del que son colaboradores.

Celedonio García y José Antonio Adell recibieron el premio el pasado 11 de octubre en el transcurso de la comida que anualmente celebran los socios de la AGA, coincidiendo con las Fiestas del Pilar.

Los premios de la Asociación de Gaiteros de Aragón nacieron hace seis años con la intención de reconocer el trabajo de personas o colectivos para la defensa, reconocimiento, difusión o investigación de temas relacionados con la cultura y música popular aragonesas.

Aragón, tierra de leyendas misteriosas

Aragón, tierra de leyendas misteriosas

José Antonio Adell y Celedonio García, el día de la presentación de su libro en Huesca. - M.J.S.

SuplementosDominical

Diario del Altoaragón, 21 de Diciembre de 2003

TIERRA NUESTRA

HUESCA.- La cultura popular aragonesa es rica en historias y leyendas y de ello son testigos directos José Antonio Adell y Celedonio García, dos estudiosos de las tradiciones y la etnología, que comparten con la gente de esta Comunidad Autónoma toda esa riqueza ancestral. Hasta el momento, han publicado 21 libros, 18 de ellos conjuntamente, y el resultado es una importante fuente de documentación con la que saciar la curiosidad por un pasado apegado a la tierra y a las gentes que la habitaban.

A lo largo de veinte años, José Antonio y Celedonio han estado recorriendo los 730 municipios de Aragón, hablando con los más mayores, que les han contado innumerables historias, junto a eso han realizado un trabajo bibliográfico en el que han investigado a autores desde el siglo XVI a la actualidad. Además, han consultado en hemerotecas y páginas web, y el resultado de todo este trabajo acaba de cobrar forma en el libro “Leyendas misteriosas de Aragón”, que es la continuación de “Brujas, demonios, encantarias y seres mágicos de Aragón”, del que ya está en la calle la cuarta edición.

En esta nueva obra, quedan reflejados 400 municipios distribuidos por las 33 comarcas aragonesas, tantas como capítulos tiene el libro, y en cada uno de ellos se habla “de leyendas que tienen un halo de misterio (tesoros escondidos, princesas moras...), de seres mágicos (duendes, gigantes...), leyendas de carácter geográfico (picos, montes, piedras...) y leyendas cuya explicación histórica ofrece ciertos entresijos que no quedan aclarados documentalmente”, explican José Antonio Adell y Celedonio García. Asimismo, al final de cada comarca, “se desarrolla una leyenda con un lenguaje más literario”.

Susana DEITO

Premios de la Feria del Libro de Monzón

Premios de la Feria del Libro de Monzón


Diario del Altoaragón12 de Noviembre de 2004

Los galardones ‘FLA’ se entregarán durante la décima edición, del 4 al 6 de diciembre


HUESCA.- El comité voluntario organizador de la décima Feria del Libro Aragonés de Monzón ha dado a conocer los galardonados con los premios ‘FLA’ del 2004. El premio FLA Comunicación recayó en Radio Monzón por sus 10 años de emisión en directo desde la Feria.

El Premio a la Recuperación del Patrimonio fue para José Luis Acín Fanlo, funcionario del Departamento de Cultura del Gobierno de Aragón y escritor etnográfico; el Premio Cinematográfico recayó en Carlos Baselga, director de cine altoaragonés.

Por lo que se refiere al Premio a la Fidelidad fue concedido a José Antonio Adell y Celedonio García por sus nueve años presentando su libros en la Feria del Libro Aragonés. El Premio al Cómic Aragonés fue para ‘El hombre mosca’ por exportar el cómic de Aragón a toda España. El Premio a la Ilustración recayó en Alberto Cirac ‘Tinaja’, joven dibujante de Caspe (Zaragoza).