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García y Adell

Oriche 62, la revista de Loscos

Oriche 62, la revista de Loscos

     La Asociación Cultural TRASSIERA ha publicado el nº 62 (31 de octubre de 2006) de Oriche, la revista de cultura popular e informativa de Loscos (Teruel).

     Trassierra lleva 26 años volcado en toda clase de actividades relacionadas con Loscos y XVI años publicando una magnífica revista ilustrada donde podemos repasar la historia y el acontecer diario de este pueblo.

     En el último número que hemos recibido encontramos artículos de Ramiro Monterde (“Aprendiendo a conocer mejor a nuestro venerable Domingo Anadón”) o de Carmelo Romeo (“Recuerdos de refranes”). Manuel Carbó aporta un curioso documento de 1880 en el que se detallan los gastos y beneficios de una finca de arrendamiento.

     En el “Cantón” se informa de las cosas del pueblo y de la Asociación, y en otras secciones de la IV Feria de San Andrés, del tiro de barra en Anadón o del I Concurso de fotografía.

     Para el final hemos querido reservar la amplia reseña que se hace sobre el artículo titulado “Corridas de pollos: De la era a la nevera”, publicado en el Heraldo de Aragón de 27 de julio de 2006, firmado por Eva Defior.

     Este artículo se publicó con motivo de la presentación del disco libro “Música de las corridas de pollos en Aragón”. En el libro que acompaña al cede aparece una fotografía de Loscos con los vencedores de la “corrida de pollos” bailando la “Jota de los pollos”.

     La publicación de este cede ha sido promovida por la Asociación de las Naciones Unidas y UNESCO, con la colaboración del Ayuntamiento de Zaragoza. Pepín Banzo se ha encargado de la recopilación de melodías típicas de corridas, con los correspondientes arreglos y la incorporación de alguna melodía de creación propia. En el librito que acompaña al cede, elaborado por Adell y García, podemos observar la riqueza cultural que ha generado este deporte tradicional por todo Aragón.

La Navidad

La Navidad

El belén es el elemento más representativo de la Navidad actual (Foto: C. García)


EL CICLO FESTIVO ANUAL

Publicado en “Cuadernos Altoaragoneses”, suplemento del Diario del Altoaragón, Domingo 27 de diciembre de 1992

 

Por José Antonio ADELL CASTÁN y Celedonio GARCÍA RODRÍGUEZ

       Las fiestas navideñas son esencialmente familiares, pero también hacen aflorar entre las gentes virtudes y deseos de solidaridad, amor, paz…, acentuados con la llegada del nuevo año.

     Muchos signos nos anuncian la llegada de la Navidad: adornos, iluminaciones, belenes, árboles de Navidad, la lotería, los villancicos, el turrón... y el excesivo consumismo. Antes, el aprovisionamiento para estos días se hacía, en parte, en las ferias.

     En San Juan de Plan, el día 18, tenía lugar la “ferieta de Navidad”; en Huesca, el día 21, festividad de Santo Tomás y coincidiendo con la entrada del invierno, se celebraba la “Feria de pavos y caprina”. Antes de que quedase reducida a un mercado al que acudían vendedores de los pueblos vecinos y compradores de la ciudad, por las calles desfilaban manadas de pavos, conducidas por el “tío de la caña”. El consumo no se limita a los mocosos emisores de amenazadores graznidos, llegados por cientos incluso desde otras provincias, sino que por miles también se contaban los capones, liebres, conejos...; tampoco faltaba ternasco, vinos atelareñados y preciosas cestas de aguinaldos.

     En Tamarite de Litera y en Barbastro se celebraban otras importantes ferias de ganados en esta misma fecha y, sin duda, servían para hacer acopio de cara a estas fiestas, o, como la de Sariñena, entre los días 26 y 31 de diciembre, dedicada al ganado mular, caballar y asnal, para dar sentido al universal refrán: "Año nuevo, vida nueva". En diciembre de 1923, junto con la información de las ferias de Sariñena, su alcalde, Pedro Cascales, anunciaba la creación de una nueva feria de vacuno con toda clase de facilidades y ventajas para los días 1, 2 y 3 de septiembre.

     Pero no siempre el comercio ha tenido facilidades para desarrollar su labor. En diciembre de 1907 los comerciantes y taberneros de Huesca fueron constreñidos por la disposición de La Cierva a cerrar sus negocios los domingos. Su pretensión de abrir, amparándose en el pretexto de feria que algunos años se alargaba hasta mediados de diciembre, fue denegada por el gobierno civil. Posteriormente los taberneros se acogieron a la denominación de "casa de comidas" y los ultramarinos y pescaderos también hicieron caso omiso por ser días de venta segura y ateniéndose a la higiene; como se decía en la prensa: "la ventilación del mercado". Sin embargo, estas artes no fueron suficiente pretexto para que les permitieran abrir.

El fuego de Navidad

     Las hogueras eran comunes en casi todas las fiestas, más aún en las de invierno, aunque la mayoría se perdieron con la pavimentación de las calles. En Coscojuela de Fantova las gentes del lugar se reúnen en la Nochebuena entorno al calor de la hoguera para comer y beber. En Monesma la hoguera se encendía tras la Misa del Gallo y preparaban poncho, cantaban villancicos y repartían viandas. En Campo la hoguera que se enciende en la plaza permanece hasta Reyes.

     Una de las tradiciones más comunes en muchos pueblos del Alto Aragón era la quema del “tronco de Navidad”, “tronca de Navidad” (denominación que recibe en el Sobrarbe), o “cabirón” (tronco que, unido a la toza, sobresale del suelo una vez cortado el árbol), como se denomina en Robres y comarca. Carmelo Pérez recoge El solemne rito del encendido del “cabirón”, se realizaba con gran carga de religiosidad y sentido mágico, según Carmelo Pérez (1). Lo encendía el jefe de la familia, tras bendecirlo, rociándolo con un buen chorro de cazalla, que producía un fogonazo, y al grito de “¡cabirón, cabirón, caga turrón!” aparecían unas barras de turrón junto al fuego. El “cabirón” permanecía encendido casi todas las navidades.

     Pérez cuenta como en el Sobrarbe la “tronca de Navidad” se hacía durar hasta la Candelera y se guardaba una “tozeta” para echar al fuego cuando había tormentas. Antonio Beltrán recoge la interpretación de que la “tronca” venía a simbolizar la raíz de la casa, vinculada al fuego y a la familia.     A este tizón de Navidad Violant y Simorra (2) lo denominaba “troncada de Nochebuena”. En Ansó se dejaba ardiendo toda la noche para calentar al Niño Dios. En Baraguás permanecía encendido hasta Reyes o la Candelaria. Al encender la “troncada”, el dueño de la casa persignaba el gran tronco echándole con un porrón un chorro de vino en forma de cruz.

     José María Castro relata como transcurrían las fiestas de Azanuy: “Los días de Navidad se pasaban mol ben, a la vora del foc y dechós de la chuminera. Se minchaban figos secos y nous y tarrons y se bebeba un vino del cabo de casa. La Nochebuena se posaba en mich de la cocina la choca de Nadal, y la canalla estizoneaba, pa fé caure els tarrons y els confites, a la micha nit, s’anaba a la illesia a sentí la misa de gall; els mozos llevaban bona cosa de vixigas unflades, que ralentaban cuan alzaban a Dios...” (3). Esta costumbre de explotar vejigas infladas se daba también en otros lugares, como Castejón de Monegros...

     La “tronca” se denominaba “tronc, choca” por La Litera. Se solía tapar con un saco, ocultando golosinas, juguetes, turrones, etc. Con el atizador o con un palo se golpeaba el tronco entonando una canción. Carpi recoge en Tamarite la siguiente copla:

“Tronc de Nadal

caga tarróns

y pixa ví blanc.

No cagues arengades

que son salades.

Caga tarrónsque

son ben bons” (4).

Cómo vivir la Navidad

     En Huesca, a principios de siglo las fiestas de Pascua eran las más populares y se celebraban con gran animación. Tras la tradicional Misa del Gallo comenzaba la juerga callejera; cuadrillas de jóvenes tañendo bandurrias y guitarras, entre gritos, ruidos, algazara y buen humor, recorrían las calles. Las comidas extraordinarias eran comunes en todos los lugares, incluso en la cárcel, y los niños del Hospicio recibían diversos obsequios.

     En Somanés se reúne todo el pueblo en la Nochebuena para beber vino quemado con mezcla de frutas (especie de zurracapote), asisten a la Misa del Gallo y después hacen la ronda por las calles cantando villancicos y pasando dos o tres veces por todas las casas del pueblo.

     En Peralta de Alcofea suelen contratar alguna orquesta. Las gentes de Pozán de Vero escenifican un belén viviente. Lo mismo se hace en Abiego dentro de la Iglesia; antes se salía con un burro por todas las casas para visitar a los enfermos y felicitar la Navidad. Los niños de Castillazuelo también preparaban una obra alusiva al Nacimiento.

     Otras costumbres se van perdiendo o evolucionan. Piracés celebraba estos días sus fiestas pequeñas. En Lastanosa y en Pallaruelo de Monegros cantaban las coplillas antes del Rosario, del mismo modo que en otras festividades del calendario.

     En La Almunia de San Juan la Misa del Gallo era la ceremonia religiosa más destacada de las Pascuas. En 1928 estuvo amenizada por los violinistas Ramón Bernat Pallás y Mariano Obis Allué, acompañados al armonium por el regente Félix Launed y los cantos de un coro de niños (5). Entre los actos profanos destacaban los bailes organizados por la Sociedad Juventud Almuniense y amenizados por la banda de música de Albelda.

     Antiguamente, cuenta Violant i Simorra (6), se guardaba ayuno riguroso durante el día 24, víspera de Navidad, y lo poco que comían era condimentado con aceite. Al salir de la Misa del Gallo acababa la vigilia, restaurando los estómagos con las mejores viandas. En Baraguás hacían la colación familiar en torno a la gran “troncada de Navidad”. La comida se iniciaba después de la bendición del tronco, que en la montaña se componía de la típica torta navideña, amasada expresamente para la fiesta, empainazos con espinacas, pastelillos de calabaza, bellotas dulces, peras asadas, higos secos, pasas, nueces y orejones.

     En estas fechas las mujeres de Valfarta solían elaborar empanadicos de cabello de ángel. En Alcalá del Obispo preparaban empanadones de calabaza y dobladillos. Según narraba Pedro Arnal Cavero, las mujeres de Alquézar masaban dos o tres días antes de la Navidad, “porque para Nochebuena ha de haber pan tierno, torta lagañosa, empanadizos con espináis y pastillos de calabaza de rabiqued. Claro es que, además, guardan billotas, dulces, cerollas, peras forniadas, figas enfarinadas, mostillo duro, pasas, nueces, almendras, manzanas, orejones, cergüellos empapelaus, ugas colgadas y panizo menudo de fer palometas... pa’ fer colación” (7).

     En La Puebla de Castro el postre preferido era el “panillet”, compuesto de almendras y miel.

     Antonio Beltrán recuerda como hace cincuenta años aún se amasaban en Sariñena empanadones de “espinais”, típicos en toda la provincia, alternando con otras variedades de tortas. Y en La Almolda la cocción de estos dulces de Navidad se conservó ritualmente hasta hace pocos años: “hasta hace poco se ofrecían empanadonicos como presente de unas familias a otras, sobre todo destinadas a las que se habían visto afectadas durante el año por la muerte de uno de sus miembros y el consiguiente y severo luto impedía amasar y cocer pastas” (8). 

CITAS BIBLIOGRÁFICAS

(1) PÉREZ, C. "El cabirón (Tronco de Navidad)", en El Pimendón. Periódico de Robres. Nº 8, Diciembre de 1989, p. 14.

(2) VIOLANT Y SIMORRA, R.: El Pirineo Español. Ed. Plus Ultra, Madrid, 1949. p.558

(3) CASTRO Y CALVO, J.M.: "Historias de Azanuy", en La Voz de La Litera, nº 105-107, 1978, p.9.

(4) CARPI Y CASES, J.: El Tamarite de nuestros abuelos. Barcelona, 1976.

(5) Heraldo de Aragón, 29 de diciembre de 1928.(6)  VIOLANT Y SIMORRA: Opus Citat, p. 563(7) ARNAL CAVERO, P.: Aragón en Alto. Zaragoza, p. 179.

(8) BELTRÁN, A.: "Diciembre y sus fiestas", en Heraldo de Aragón, 22 de diciembre de 1991.

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http://garcia-adell.blogspot.com.es/2008/05/el-ciclo-festivo-anual-en-el-alto-aragn.html

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Las Corridas de Pollos de Grañén. Homenaje a Valentín Rodellar (I)

Las Corridas de Pollos de Grañén. Homenaje a Valentín Rodellar (I)

Carrera pedestre de Grañén 

Publicado en la revista Flumen XXI, Nº 2 (Tercer trimestre de 2000)

Celedonio García Rodríguez y José Antonio Adell Castán

     En el siglo pasado ya había una gran afición por las carreras pedestres, que se celebraban durante las fiestas patronales de Grañén, en honor de Santiago el Mayor.

    Las corridas se disputaban por la tarde. La denominada “corrida de pollos” ocupaba la tarde del día grande, tal como vemos en los programas de fiestas del siglo pasado.

     En las fiestas de 1886, el día del patrón, por la tarde, se celebraron varias carreras, la que se denominaba tradicional “corrida de pollos”, la de “la manzana” y carreras de niños.

    Estas pruebas pedestres también recibían el nombre de “carreras al estilo del país”; tal como aparecían en el programa de fiestas de 1899, nombre habitual que se daba a las carreras celebradas en las fiestas de los pueblos de la Hoya de Huesca y comarcas limítrofes.

    Las carreras estaban organizadas por el Ayuntamiento y bajo su presidencia se disputaban en la plaza Mayor. En 1902, el primer día se celebraron las corridas de pollos y la de chicos en sacos, y el segundo día la de niños. En 1903 también hubo “corridas de pollos”, de entalegados y otras diversiones improvisadas que fueron presenciadas por numerosa concurrencia.

    En 1904 el Heraldo de Aragón decía que las fiestas profanas se habían reducido “a las clásicas corridas de pollos en justa y a carrera larga, que despiertan mucho entusiasmo”.

    En 1907, el vencedor de las clásicas “corridas de pollos”, en dos días consecutivos, fue el corredor Fernando Val, quien dio cincuenta vueltas en pista (aproximadamente cinco kilómetros), en poco más de quince minutos.

    En 1908, B. Pérez relataba con gran precisión de detalles, en el Heraldo de Aragón, el desarrollo de la típica “corrida de pollos”:

    “Las corridas de pollos, tan populares y generalizadas en esta región, son los festejos que con más entusiasmo presencia el vecindario. A la hora prefijada suena el redoble del tambor de voz pública anunciando la celebración de la correspondiente corrida. Desde que esto tiene lugar hasta que comienza la función, la animación en las calles es verdaderamente extraordinaria; todos en animado tropel dirígense presurosos a la plaza Mayor y, rodeando la pista, sentados en el suelo unos, en sillas otros, y de pie los más, forman un formidable cordón muy semejante al del tendido de nuestras plazas de toros. Balcones y ventanas se ven atestadas de elegantes señoritas que, resguardadas del sol por multitud de sombrillas, forman un conjunto delicioso y dan gran realce a esta fiesta de sumo popularísima.

    Toma asiento el Jurado en la Presidencia y después aparecen los corredores con su traje especial, los cuales son pronto objeto de todas las miradas. Se le toma su filiación y da lectura en su presencia a las condiciones en que va a celebrarse el concurso.

    Acto seguido bate de nuevo el tambor en voz pública, se hace el silencio y se fijan las condiciones que para el público siguen durante la fiesta.

    Tras estos preliminares comienza la corrida y la animación en el público se hace, por momentos, delirante y por demás entusiasta. Entre los corredores los hay de otros pueblos y sus paisanos y los amigos de unos y otros dirigen sin cesar multitud de exclamaciones para animarles. Cuando un corredor, haciendo un supremo esfuerzo, consigue colocarse el primero, entonces el entusiasmo es indescriptible, el griterío formidable y el regocijo llega a su colmo. Los corredores, sudorosos, se animan más y más; a algunos les emocionan las ovaciones, y nerviosos, se les ve palidecer.

    Faltan pocas vueltas y la lucha se hace por momentos más violenta y en medio de ese entusiasmo general termina la corrida, se adjudican los premios y cada corredor se retira rodeado de sus más íntimos amigos y seguidos de multitud de curiosos.

    Tras esta corrida se celebra otra de hombres metidos en sacos, los cuales con sus numerosas caídas regocijan también el numeroso concurso”.

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Las “Corridas de Pollos” de Grañén. Homenaje a Valentín Rodellar (II)

Las “Corridas de Pollos” de Grañén. Homenaje a Valentín Rodellar (II)

Valentín Rodellar formó parte de la Selección Aragónesa que se clasificó en 2º lugar en el “XXIII Campeonato Nacional de Cross”, celebrado en Zaragoza en 1941

Publicado en la revista Flumen XXI, Nº 3 (Cuarto trimestre de 2000)

 Celedonio García Rodríguez y José Antonio Adell Castán

     Con el entusiasmo que se vivían las carreras pedestres no es de extrañar que Grañén fuera la población donde nacieran destacados corredores, entre ellos Eugenio Pérez y Valentín Rodellar. Ambos ganaron muchas carreras en los pueblos que participaron.

     Valentín, especialmente, se codeó con Dionisio Carreras, de Codo; con Bautista Peralta, de Sariñena; con los hermanos Dionisio y Vicente Magén, de Montañana; con el catalán Jaime Florensa, de Corbins; con Ignacio Latorre, de Santalecina, con José Ponz, de Almuniente; con Alfredo Conte, de Robres, entre otros.

     En los años veinte la prueba pasó a denominarse “carrera pedestre” y a los corredores se los premiaba con metálico. En 1926 los premios de la prueba eran de 100, 50 y 25 pesetas, para los tres primeros clasificados, respectivamente.

     En 1927, según el corresponsal de La Voz de Aragón, lo más sobresaliente de las fiestas profanas fueron las carreras pedestres que se celebraron los días 25 y 26, debido, principalmente, a la rivalidad entre el corredor Alfredo Conte, de Robres, y Eugenio Pérez, de la localidad.

     “Corríase sobre un circuito de 10 km. y tomaron parte el olímpico Dionisio Carreras, Vicente Magén, Alfredo Conte y Eugenio Pérez.

     Presentaba la pista un aspecto fantástico de animación extraordinaria convirtiéndola en un jardín de policroma belleza los innumerables racimos de mujeres hermosas.

     Las primeras vueltas fueron de tanteo, iniciándose luego una auténtica batalla, llevando la cabeza todos, alternativamente, hasta que se impuso la gran clase de Carreras que a los 5 km. imprimió un tren durísimo que obligó a abandonar a Magén. Continúa la emoción «in crescendo», pues los restantes corredores continúan en sus puestos, aunque se notan visibles muestras de agotamiento en Alfredo Conte, que se ve obligado a ceder y más tarde a retirarse cuando aún faltaban 2 km., llevándole el corredor local cien metros de ventaja. Decrece el interés, terminando la carrera un sprint de Carreras, que se aplaude. También se aplaude a Eugenio Pérez que se revela como un futuro as para próximas contiendas atléticas”.

     El día 25 se corrió un distancia de 10 km.; el primer clasificado fue Dionisio Carreras, que hizo el recorrido en 35 m. 10 s., y segundo, Eugenio Pérez, 35,40.

     El día 26, el recorrido fue de 6.600 m. El olímpico Carreras también acabó vencedor, en 18 m. y 30 s.; segundo Pérez, en 18 m. 40 s. y tercero, Vicente Magén, en 19 m.

     Terminada la corrida comenzaron los bailes a los acordes de las músicas de Barbastro y Ontiñena.

     En 1929 participaron en la carrera Eugenio Pérez y Valentín Rodellar, además de Bautista Peralta, de Sariñena, y José Ponz, de Almuniente. Dada la salida, el primero en tomar la cabeza fue el corredor de Almuniente, cobrando una ligera ventaja. La carrera de siete kilómetros se hizo emocionante desde el primer momento, debido al tren endiablado de Ponz. Hasta el final no se vieron claras las posiciones. Cuando Bautista, que tenía energías reservadas, intentó la escapada, pudo verse un duelo delirante entre los locales, que pugnaron por seguirlo. El primero en rezagarse fue Valentín y poco después Eugenio, llegando a meta por este orden. Los tres corredores recibieron los premios de 50, 30 y 20 pesetas otorgados para los vencedores.

     Al año siguiente volvió a ganar Dionisio Carreras, del Real Zaragoza, seguido de José Hernández, del Valencia F.C. y de Valentín Rodellar.

     En 1931 se celebró otra interesante carrera, en la que después de una reñidísima lucha resultaron vencedores, por el siguiente orden, Bautista Peralta, de Sariñena; el veterano Dionisio Carreras, del Real Zaragoza, y Jaime Florensa, del Barcelona F.C.

     En 1933 los premios anunciados eran de 100, 75 y 50 pesetas, para los tres primeros clasificados, respectivamente.

     Tras la guerra civil la prueba continuó disputándose con la participación de los mejores corredores aragoneses y catalanes (Pedro Sierra, Luis García, Alberto Murillo, Francisco Binaburo...).

     En los años cincuenta el Ayuntamiento de Grañén insertaba anuncios en la prensa, como el que recogemos a continuación, para atraer a los corredores: 

CARRERA PEDESTRE EN GRAÑÉN

     El día 25, a las seis de la tarde, gran carrera pedestre en la que se otorgarán los siguientes premios:

    Primero, 600 pesetas; segundo, 400; tercero, 200; cuarto, 100; quinto, 50, y sexto, 25.

    A la vez y en las vueltas que oportunamente se indicarán, se concederán valiosas primas.

     La retirada de Sierra y García, acabaría también con esta prueba, perdiéndose así una de las carreras pedestres más tradicionales de Aragón.  

CORRIDA DE BODAS

     Siguiendo una típica costumbre del Alto Aragón, en las bodas se disputaban las denominadas “corridas de bodas”, o  de la rosca, según observamos en la siguiente reseña de Grañén publicada en el diario zaragozano La Derecha (4 de noviembre de 1889):

     “Anteayer, a las nueve de la mañana, al salir de la iglesia parroquial de dicha localidad, donde habían contraído matrimonial enlace dos jóvenes de la misma, hubo, según costumbre en tales casos, dos corridas llamadas de rosca.

     En una de ellas salieron a disputar el premio dos vecinos, uno de 85 años y otro de 56; la distancia que habían de recorrer era de quinientos pasos, saliendo vencedor, con gran ventaja, el anciano de 85 años, a quien le fue adjudicada la rosca objeto de la carrera, llamando poderosamente la atención de todos el resultado, que acusa en un hombre de tan avanzada edad una resistencia y un vigor de que muchos jóvenes carecen.” 

CORRIDA DE SANTA ÁGUEDA

     El día en que las mujeres celebran la festividad de Santa Águeda se siguen celebrando las tradicionales “carreras de la rosca”. Las mujeres de la localidad corren por parejas una distancia corta (no llega a los 100 metros) y a la vencedora se la premia con un rosco, que luego reparte con su compañera.  

BREVE HISTORIAL DEPORTIVO DE VALENTÍN RODELLAR

1936:   3º en el “Campeonato de Aragón de Campo a Través”, como Independiente. 

1940:   Ficha por el Real Zaragoza.

            2º en el “Campeonato de Aragón de Campo a Través”.

            3º en la “X Vuelta a Zaragoza”.

            3º en el “Circuito de las Arboledas”. 

            3º en la “III Copa de Navidad”.

            19º en el “XXII Campeonato Nacional de Cross”, en Oviedo. 

            5º en la carrera “Sevilla-Dos Hermanas”, con motivo de la Feria de Sevilla. 

1941:   33º en el “XXIII Campeonato Nacional de Cross”, en Zaragoza. 

            La Federación Aragonesa se clasificó 2ª por equipos.

Costumbres por tierras del Bajo Aragón

Costumbres por tierras del Bajo Aragón

Cantos de taberna hacia 1900

Publicado en la revista Gaiteros de Aragón, Nº 19. Invierno 2003

José Antonio Adell Castán y Celedonio García Rodríguez

Al final de la década de los años cincuenta el diario El Noticiero publicó una serie de artículos sobre costumbres y tradiciones aragonesas. S. González y Gómez escribía de dances, completando sus datos con aportaciones de Antonio Beltrán Martínez, quien ya era una autoridad en la materia.

A estos artículos recurriremos en alguna otra ocasión; ahora vamos a fijarnos en otros publicados por Elisa Sancho Izquierdo sobre costumbres del Bajo Aragón, aunque con este epígrafe se incluyen lugares que actualmente constituyen otras comarcas próximas.

El dance de Alloza

Antonio Beltrán hace un estudio de este dance en su libro El dance aragonés, y dice que es uno de los más interesantes de la provincia de Teruel. Está dedicado a San Blas y por este motivo los danzantes, en los “dichos” explican la vida de este Santo. El Mayoral, después de saludar a los presentes, llama al gaitero:

“Ea, gaitero a tocar

los mozos de este lugar”.

y veremos cuál se portan

Elisa Sancho nos habla del “dance sacro en honor del Patrono” de 1958, una costumbre inmemorial que se recuperó aquel año después de treinta años sin celebrarse. Vicente Alfonso “El Rincón” y José Gracia “El Fanfarrón” pusieron todo su empeño para que el día 3, festividad de San Blas, la plaza acogiera el dance. El Mayoral, después de saludar a las autoridades y obtenida su venia para actuar, explicaba el motivo del dance (honrar al Patrono del pueblo) y mandaba al Rabadán que buscara doce jóvenes guapos y de aliño para danzar. El Diablo, enterado de esto, intentaba estorbar el dance, pero aparecía el Ángel que le hacía retirar avergonzado.

Los parlamentos del dance se actualizaban a los tiempos modernos:

Por televisión he visto,

y por la radio que tengo

instalada en los abismos

más profundos del infierno,

me entero con sobresalto

que los hijos de este pueblo

quieren hacerle a San Blas

un homenaje estupendo…

y dispuesto yo a impedirlo,

he salido del averno.

Derrotado el Diablo, los doce danzantes, en grupos de cuatro, ejecutaban el dance acompasándose con palos decorados y al son de la gaita.

La despedida corría a cargo del Mayoral y del Rabadán, relatando asuntos públicos de interés en versos satíricos:

Me tendré que despedir,

aunque sea de muy mala gana…

de las mozas que presentes

están ahora en la plaza;

míralas que van bonicas

con la permanente en frío…

con ese traje de sastre

y ese rimbombante abrigo…

quien las vea así vestidas,

si no os conoce, dirá:

todas esas señoritas

serán de casa real…

Noches de hogueras

En los años cincuenta, el éxodo de las gentes de nuestros pueblos a los suburbios de las grandes ciudades hacía estragos en las costumbres. En los pueblos del Bajo Aragón ya habían desaparecido las hilanderas que trabajaban a la puerta de la casa, mientras tomaban el sol y cantaban coplas como ésta, que entonaban en La Codoñera:

El Sol le dijo a la Luna

que se fuera a retirar,

que las mujeres de bien

no van de noche a rondar.

El mensaje de la copla se cumplía, excepto si había hoguera; entonces, todo el mundo salía a contemplarla. En La Codoñera y en otros pueblos las hogueras se iniciaban la víspera de la Virgen del Pilar y se sucedían para la Virgen de Loreto, Circuncisión del Señor, San Antón, San Sebastián, San Valero, San Blas y Santa Águeda.

Con el fuego se intentaba neutralizar el frío del ambiente y alegrar las largas noches de invierno. En el centro se colocaba una enorme “tranca” constituida por un olivo entero o por un pino de gran tamaño (la terrible helada del 56 proporcionó abundantes troncos de olivo para las hogueras de varios años) y a su alrededor otros más pequeños o ramas formando una pirámide. En la base, las matas de romero o aliagas ardían con crepitar fugaz prendiendo en los troncos gruesos. A su alrededor se comía y se bebía; se cantaba y danzaba, y se evocaba el amor:

Una “media” no es beber,

un cuartillo no emborracha;

yo no sé lo que me pasa,

que no me puedo tener.

por los rincones.

con alegría y contento!

¡Cuándo será aquel día!

¡Cuándo…!

Bajad roscones,

bajad roscones,

de aquellos que se esconden.

¿Cuándo será aquel momento

que nos casemos los dos.

Al hilo de estas coplas, vamos a transcribir otras que Rafael Pamplona incorporó en su novela titulada Los pueblos dormidos, que publicó a comienzos de 1910. En el texto recoge algunas costumbres del Bajo Aragón relacionadas con bailes y cantos femeninos alrededor del fuego:

Para coger las olivas,

los hombres con escaleras;

para llegar las del suelo

casaditas y solteras.

 

no te sacarán tus padres.

Cásate niña a tu gusto,

no te cases al de nadie;

que si vas a los infiernos

El ramo

En Ejulve, el segundo día de Pascua de Resurrección era costumbre ir en romería al convento del Olivar, donde los Padres Mercedarios custodian la imagen de la Virgen. Se salía muy temprano del pueblo y después de la celebración religiosa comían en el campo. Los mozos montados a caballo llevaban a la grupa a la hermana o a la novia, y los carros y tartanas formaban una caravana más lenta, pero al atardecer todos se reunían cerca del pueblo para llegar juntos a las afueras, donde se efectuaba la ceremonia de las “cantas” o del “ramo”.

Todos los que se habían quedado en el pueblo salían a recibir a los romeros. Éstos habían recogido flores en el campo para las personas a quienes deseaban ofrecer un testimonio de afecto o de respeto. Los jinetes y sus parejas descabalgaban y los demás se apeaban de los carros. Las muchachas jóvenes eran las encargadas de ofrecer el homenaje, entregando el ramo con flores que tuvieran alguna cualidad que permitiera la rima en asonante con la persona obsequiada. La chica se adelantaba hacia ella cantando:

“Ese ramo está compuesto

con una flor amarilla

para regalárselo

a la señora María”.

Todos repetían a coro los dos últimos versos. La persona a quien se ofrecía lo aceptaba y le cantaban:

“Tome, señorita el ramo

que de mi mano se ofrece;

no es como yo lo quería

ni como usted se merece”.

Atletismo pre-federado: Las sociedades deportivas

Atletismo pre-federado: Las sociedades deportivas

Alberto Murillo, de Leciñena, venciendo en una “Vuelta a Zaragoza”

DEPORTES Y JUEGOS TRADICIONALES

Publicado en “Cuadernos Altoaragoneses” del Diario del Altoaragón, Domingo, 9 de octubre de 1994

Por José Antonio ADELL CASTÁN y Celedonio GARCÍA RODRÍGUEZ

     Las Sociedades deportivas, y algunas personas dedicadas a la Gimnástica o Educación Física, fueron las principales impulsoras del Atletismo Federado. Su labor tendría como fruto la aparición de la Federación Aragonesa de Atletismo en 1923; el camino hasta su constitución no sería fácil y sufrirían muchas vicisitudes.

Los festivales sportivos

     Del mismo modo que en Huesca, con las fiestas de San Lorenzo, las fiestas del Pilar de Zaragoza fueron el marco más importante en el que se dieron a conocer las diferentes modalidades que aparecían en el incipiente deporte aragonés.

     En las fiestas del Pilar de 1901, con motivo de celebrarse en la capital aragonesa la asamblea de la Federación Gimnástica Española, en la que participaba como delegado del comité provincial D. Santiago Ramón y Cajal, entre otros, dicha Federación Gimnástica organizó un amplio programa deportivo con tiro nacional, ciclismo y gimnástica (gimnasia escolar, higiénica-pedagógica, militar, artística o acrobática y un concurso individual).

     En las pruebas de Gimansia militar, artística y en el concurso individual, se programaron algunas atléticas: carreras de obstáculos, de velocidad y de resistencia, saltos de altura y de longitud, lanzamiento de un peso, etc. Además, el concurso individual tenía categoría de Campeonato de España.  

     La programación de pruebas que podemos considerar relacionadas con el atletismo fue escasa en estos años, y las pocas que se celebraron estuvieron organizadas por sociedades deportivas dedicadas a otros deportes o por la Sociedad Gimnástica.

     En 1906, en el programa de carreras ciclistas de las fiestas del Pilar, organizado por la Sociedad Velocipédica Zaragozana conjuntamente con la Comisión de festejos de Comercio, se incluía una carrera pedestre de velocidad para mayores de 16 años. La distancia era de 2.000 m., y obtuvo el primer premio, consistente en 30 pesetas, Sebastián Ruiz; en segundo lugar llegó José Ruiz.

     En 1914, Julio Pérez Larrosa, vicepresidente de la Sociedad Gimnástica de Zaragoza, organizó un festival denominado "Juegos Olimpicos", subvencionado por la Comisión de Fiestas de Zaragoza. El jurado de las pruebas estaba constituido por miembros de la Sociedad Gimnástica, del Comité de Exploradores, de la sociedad ciclista "El Pedal Aragonés", del Tennis-Club, del presidente de la R. S. de San Sebastián (equipo de foot-ball que disputó un partido contra una selección de la Gimnástica) y representantes de los profesores de gimnasia.

     Las pruebas atléticas que se programaron fueron: salto de longitud con impulso (1º, Manuel Rodríguez, 6’60 m.; 2º, José Ocáriz, 4’60 m., y 3º, Camilo Dalmau), salto de altura con trampolín (1º, Manuel Mingull, 2’21 m.; 2º, Eduardo Vecino, 2’16 m., y 3º, Rafael Codina, 2’10 m.), salto con pértiga (1º, Mariano Fustel, 2’65 m.; 2º, Angel Viñano, 2’50 m., y 3º, Carlos Pereira, 2’25 m.), carrera de velocidad de 100 m. (premio único, José Gómez Segura), carrera a la americana de 2.000 m. por parejas (1º, equipo amarillo formado por Gómez y Montagud, y 2º, equipo rojo, formado por Conde y Oscariz), lanzamiento de disco (1º, Fructuoso Orduna, 27 m.; 2º, Manuel Rodríguez, y 3º Rafael Montagud) y lanzamiento de barra (1º, Vicente González, 22 m.; 2º, Manuel Bazán, 21 m., y 3º, Andrés González, 19 m., con barra de 6’42 kilógramos).

     Para algunos, estos "Juegos Olímpicos" fueron los que dieron impulso a la Federación. A ellos se hacía referencia cuando se constituyó en 1923. Durante este periodo todavía se disputaron otras pruebas atléticas. En septiembre de 1915 los exploradores de Zaragoza organizaron un concurso de carreras, saltos de altura y de anchura...

     En agosto de 1919 Pepe de Miguel se proclamó campeón de Zaragoza en una carrera pedestre de 8.500 m., seguido de F. de la Torriente y de Dolset, Los tres fueron los únicos participantes en la prueba.

Federación de Sociedades Deportivas

     En este año de 1919 se constituyó en Zaragoza la Federación Local de Sociedades Deportivas, con el fin de unificar voluntades y sin perder cada componente su independencia. Del atletismo se decía en la prensa que "estamos casi en mantillas". La idea era que esta Federación tratara de llevar a cabo una labor seria y efectiva para impulsar el deporte en Zaragoza y para que mereciera la atención y el favor del público, y de las entidades oficiales, como el que ya gozaban en otras capitales.

     La justificación por la falta de atención que debía merecer el deporte, por quienes tenían el deber de hacerlo, parecía clara para los comentaristas deportivos: "Lo que pasa es que como no da votos, ni sirve para los trapicheos de la política...".

     Con el profesor de gimnasia Julio Pérez Larrosa como presidente, se eligió el periodo de fiestas del Pilar de este año para comenzar su labor, organizándose una carrera pedestre de 5 kilómetros, el Campeonato ciclista de Aragón y un partido de Fútbol.

     Goal, en las páginas de El Noticiero (7-10-1919) escribía: "Por ser la primera vez que se celebra una carrera de esta índole, revestirá los caracteres de un acontecimiento, porque además ponen todo su empeño en ello los organizadores". Se inscribieron más de treinta corredores, "entre ellos dos de Montañana que corren de veras".

     Al mes siguiente, con motivo de la inauguración del "Campo Fuenclara", se preparó un programa deportivo y, entre las pruebas consideradas de atletismo, se compitió en: salto de altura, lanzamiento de barrón, ejercicios de paralelas, carrera a la americana y tiro de cuerda.

     Sin embargo, la Federación de Sociedades Deportivas no funcionaba como se esperaba, según se observa en las críticas severas de Kor-ner, en el Heraldo de Aragón (1-1-1920): "Por falta de ánimo en ustedes se ve la Federación de Sociedades Deportivas, a la que dirigen sin entusiasmo alguno, sumida en un sueño que amenaza más largo que la huelga de tranviarios" (los tranviarios llevaban bastante tiempo en huelga).

Aragoneses al Campeonato Nacional de Cross

     El II aniversario de la fundación de la "Sociedad Deportiva Fuenclara" se festejó, en septiembre de 1920, con un programa deportivo social de foot-ball y pruebas atléticas: pedestrismo, salto de altura y longitud con y sin impulso, velocidad, lanzamiento de peso y disco, y tración de cuerda.

     En marzo de 1921 reinaba gran entusiasmo en las Sociedades Deportivas por celebrarse un cross-country de selección para asistir al VI Campeonato Nacional de Cross. Era la primera vez que se iba a participar en pruebas de categoría nacional.

     El recorrido del cross era de 10 kilómetros y al final no acudieron algunos de los corredores que se esperaban, quizá debido al viento infernal que soplaba. Los tres primeros clasificados fueron José de la Fuente, del Fuenclara F.C.; José de Miguel, del Iberia S.C., y Vicente Sanjuán, del Fuenclara F.C.. Los otros representantes aragoneses que acompañarían a los anteriores al Campeonato Nacional, que se celebraría en Santander, fueron Dionisio Magén y Ricardo Oliván.

     En 1921, el Ibero Sport Club y el Club Deportivo Fuenclara organizarían nuevos crosses. Con frecuencia, la influencia de Zaragoza hacía pensar que lo que se hacía allí era lo único que había en Aragón, y que se confundiera la actividad local con la regional.

     El 27 de diciembre de 1921, en el Heraldo de Aragón, se criticaba nuevamente a la Federación: "Se da como cierto que se va a constituir nuevamente y por milésima la Federación Aragonesa de Clubs Deportivos". Entraban en los planes de los directivos el enviar representantes al VII Cross Nacional que se celebraría en Alicante.

     Con motivo de las fiestas del Pilar de 1922, la comisión de Atletismo de la Asociación de Cultura Física (denominación que debió tomar la anterior Federación) organizó una competición de pruebas atléticas dentro de la denominada "Gran Semana Deportiva".

     En el reglamento de las pruebas, el artículo segundo decía: Para estas pruebas podrán inscribirse: a) Todos los atletas de las Sociedades Federadas. b) Todo individuo que demuestre no ser profesional. Las pruebas eran: 100 m., 1.000 m. a la americana con relevos y por equipos de cuatro, salto de longitud, salto de altura, lanzamiento de disco y de barra, cross de 6.000 m. y 80 m. vallas.

     Las mismas personas entusiastas, que ya venían dedicando su tiempo y trabajo por el fomento del atletismo, serían las que con su aliento y estímulo pusieran en marcha, al año siguiente, la Federación Aragonesa de Atletismo.

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Las carreras pedestres de Grañén

Las carreras pedestres de Grañén

Participantes en la carrera pedestre de Grañén celebrada el 25 de julio de 1935. De pie, de izquierda a la derecha, el segundo, Clemente Góez, del Exploradores; el tercero, ¿Valentín Rodellar?, de Grañén, y el quinto Francisco Pardos, del CN Helios.

DEPORTE CON TRADICIÓN

Publicado en el programa de Fiestas de Grañén del 2006 en honor a Santiago Apóstol 

Celedonio García Rodríguez y José Antonio Adell Castán

      Muchos años antes de que surgiera el deporte moderno, en Aragón se practicaban juegos y deportes de larga tradición (juegos de bolos, tiro de barra, juego de pelota, tiro de soga, tiro de bola, pulseos, carreras hípicas…, y carreras pedestres).

     Entre las carreras pedestres, la más conocida y extendida por todo Aragón es la “corrida de pollos”, así denominada por ser estas aves de corral el premio que se entregaba a los vencedores. Normalmente el vencedor obtenía tres pollos de corral, el segundo clasificado, dos, y el tercero, uno. Con el tiempo esta prueba fue evolucionando y los pollos como premio dieron paso a los premios en metálico.

CONTINÚA:

http://aragonia-pedestrismo.blogspot.com.es/2007/06/las-carreras-pedestres-de-gran.html

Corridas de pollos por el Bajo Aragón y comarcas próximas

Corridas de pollos por el Bajo Aragón y comarcas próximas

Pedro Sierra en la carrera pedestre de Calanda

 Celedonio García Rodríguez y José Antonio Adell Castán (1994)

     Andorra, Calanda, Urrea de Gaén, Albalate del Arzobispo y Oliete son de los pocos pueblos de la comarca que conservan la tradicional Carrera Pedestre; otros pueblos la organizan intermitentemente o se perdió hace pocos años: Castellote, Alloza, Ariño, Castelserás, entre otros.

     En Alcorisa, como en otros pueblos de la comarca, se denominaban corridas de peatones, aunque los premios fueran pollos y, ya en los años veinte, metálico (en 1922, 50, 30 y 20 ptas.). Se disputaban  en las fiestas de San Roque, en el empalme de Más de las Matas, por el camino y la carretera.

    En Molinos se corría desde la era empedrada hasta la cuesta del Culadero; los premios eran pollos y solía ser de carácter local. También se hacían carreras de mujeres con cántaros en la cabeza. Otra variedad era la carrera con cubos llenos de agua o con cestas que debían llenar lo más rápidamente posible con manzanas que se encontraban en hilera por el suelo. Organizaban corridas en diversas fiestas: San Roque, la Virgen de la Soledad e, incluso, para Sant

a Lucía.

    En Albalate del Arzobispo, a principios de siglo, se hacían corridas en las fiestas en honor a la Virgen de Arcos y en las fiestas de barrio dedicadas a San Ramón Nonato, las de la Virgen del Tremedal, San Roque, San Miguel y en las del Santo Ángel de la Guarda. Acompañados de la dulzaina y tamboril, todo el mundo se desplazaba al lugar donde se disputaba la corrida de pollos. En las fiestas de la Virgen de Arcos los premios eran en metálico y la prueba se denominaba «corrida de peatones». Corrían por la rambla derecha del río Martín, cubriendo una distancia de unos tres Km., descalzos por un terreno cubierto de guijarros y maleza; iban desde el Puente hasta la Piedra de la valla, donde ponían la bandera, a la que había que dar la vuelta. Posteriormente se ha corrido en el campo de fútbol, por las calles y en la plaza de toros.

    En Más de las Matas se celebraba la corrida en la festividad de San Juan Bautista y Santa Flora. Camilo, el gaitero de Las Parras, animaba esta prueba de casi 4 Km. por la carretera de Alcorisa.

    Andorra ha sido la cuna de otros dos grandes corredores, uno de ellos, El Rey de Andorra, pionero en el pedestrismo regional. Llegó a correr, a finales del siglo pasado, en París y en Londres, venciendo a jinetes montados sobre caballos. Otro, Rafael Bielsa, conocido como El pelotón de Andorra, mantuvo emocionantes duelos con Luis Royo; las competiciones disputadas en el campo de fútbol, con seguidores de ambos adversarios, resultaban más emocionantes que cuando jugaba el equipo local de fútbol.

    En Calanda la corrida de pollos se disputaba en el camino denominado del tiro del bolo; se salía desde El Hilador y se llegaba al pajar del tío Campechano, camino de la loma del Balcón. Los corredores daban 3 o 4 vueltas. El alguacil pregonaba la carrera: Van a dar suelta a la corrida, al primero se le darán tres pollos, al segundo dos y al tercero uno. Que nadie toque a los corredores, ni ellos con ellos, que sino serán sancionados. Los pollos colgaban de un palo adornado con ramos de albahaca, mientras el gaitero, el tío Campos, de Calanda, amenizaba el festejo. A principios de siglo hubo un incidente, los de Calanda fueron a correr a Foz. El tío Chatín, de Calanda, fue empujado por los corredores locales. A raíz de esto los dos pueblos se pusieron tan a mal que cuando vinieron los de Foz a Calanda, durante las fiestas del Pilar, tuvieron que salir escoltados por la Guardia civil. Hasta llegó a desaparecer una romería en la que se juntaban los dos pueblos. Posteriormente el escenario de la carrera pedestre fue la plaza de toros y, en 1950, allí se celebró la denominada "Carrera Pedestre del Siglo XX", en la que participaron todos los componentes de la selección nacional de cross: Coll, Yebra, Baldomá, Rojo, Miranda y Sierra, entre otros. El premio era una hermosa yegua valorada en 12.000 Ptas., de 3 años y cubierta por un semental del Estado. Presenciaron la prueba los dirigentes federativos y todos los corredores fueron descalificados por profesionalismo.

    Castelserás es la cuna de Carmen Valero (dos veces campeona del mundo de cross), quien en alguna ocasión también ha participado en las carreras pedestres de los pueblos, de la mano de su entrenador, José Molíns. Allí se celebraban las corridas de pollos para la Virgen de Guadalupe y San Cosme.

    Aguaviva para San Agustín, en la misma fecha que Foz-Calanda; en este lugar, en los años veinte, durante las fiestas de San Roque hacían otro festejo denominado "tiro de pollo", y consistía en colocar un pollo a dos metros de altura y más de cuarenta de distancia, desde donde el tirador "a piedra" que tuviera la suerte de tocarlo o herirlo se lo llevaría.

    Castellote para la Virgen del Agua; La Mata y La Ginebrosa para San Bartolomé; Alloza y Oliete para la Santa Cruz; La Cañada de Verich para Santa Ana y para el Pilar; Torre de Arcas para San Bernardo; La Cerollera para San Cristóbal y la Virgen del Remedio, y resumiendo, en todos los pueblos de la comarca se disputaban interesantes corridas de pollos.

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Las corridas de pollos en Santa Eulalia de Gállego y comarca

Las corridas de pollos en Santa Eulalia de Gállego y comarca

 

Pregón de la “corrida de pollos”. Ilustración de Iñaki para el cuento de Luis López Allué titulado La corrida de pollos

 Celedonio García y José Antonio Adell (1993)

        Durante muchos años el deporte popular autóctono ha sido la única actividad lúdico-competitiva que se ha desarrollado en nuestros pueblos. Las fiestas o los domingos eran los momentos elegidos para jugar a la pelota, tirar a la barra o disputar las corridas de pollos; en ocasiones, la competencia adoptaba forma de apuesta y tenía lugar en el acto.

       La prueba deportiva que más pasión levantaba durante las fiestas patronales, en Aragón, era la corrida de pollos. El ambiente que rodeaba estas competiciones era extraordinario, y, en ocasiones, rebasaba el ámbito comarcal. Aficionados y simpatizantes de cada corredor se daban cita en cada uno de los pueblos que festejaban a su patrón para animar y celebrar, en su caso, el triunfo y la supremacía sobre los adversarios de otros pueblos.

       Luis López Allué mostraba el ambiente de la corrida en unos de sus cuentos, titulado La corrida de pollos. La proximidad de la fiesta despierta el nerviosismo entre los corredores que preparan la carrera. Los nombres de afamados corredores locales y forasteros circulan de boca en boca. Las gentes todavía recuerdan con admiración la carrera del año anterior. Se relatan las hazañas de cada contendiente, incluso se tenderán las apuestas que confirman la agilidad y destreza del favorito.

       El pregón de la corrida anuncia su comienzo con las recomendaciones necesarias, como las que destaca Enrique Capella en el siguiente Pregón de fiestas:

"...Se prohíbe arrempujarse

 y buscar de malas faenas

 cuando el que vaya zaguero

quiera llegar en primeras.

Tendrán cuidau los que corran

por rispeto a las mocetas

de cerrar el calzoncillo

y a tal fin muy bien sujeta

se pondrán una imperdible

en la parte delantera..."

      En Santa Eulalia de Gállego las corridas de pollos se disputaban entre la Puerta de Casa Roque y Casa Alta; cada cinco vueltas se otorgaban premios a los corredores que tocaban en primer lugar la puerta de Casa Roque.

      El prestigioso Rafael Andolz recogía en uno de sus escritos (La peña de la corrida, en Cuadernos Altoaragoneses, nº 66) el desarrollo de esta prueba: "Antes se escobaba bien porque los atletas correrían descalzos ya que las albarcas de entonces no se adaptaban bien al pie... El recorrido era de Casa de Roque a Casa de Rubiol y había que tocar ambas puertas en cada vuelta. El mérito estaba allí, en la ciaboga. Un bañador, o simplemente los calzoncillos constituían el atuendo atlético, y una manta para envolver al terminar la corrida suplía la ducha. Algunos se ponían un palito en la boca para hacer saliva, otros llevaban unas piedras en las manos para evitar su hinchazón. Otros, para lo mismo apoyaban sus puños cerrados en ambos lados del pecho".

      A principios de siglo destacaba el andarín Gaspar Vera y, en los años treinta, Antonio Bosqued, en las carreras que se disputaban para la festividad de San Roque. Siempre eran presenciadas por numeroso público.

      La corrida de Murillo de Gállego se disputaba en la festividad de San Bartolomé y eran uno de los actos más importantes de las fiestas. Según los programas, las fiestas quedaban reducidas a las funciones religiosas de costumbre y a las típicas corridas de hombres sueltos unos y puestos en sacos otros, aparte de los bailes que organizaba la gente joven y alegre. En los años veinte destacaban Gregorio Luna, Cándido Castán y Mariano Beltrán.

      En Agüero se colocaban en la meta, como era la costumbre, varios pollos que tocaban al llegar los vencedores, pero, curiosamente, los pollos no se entregaban a los vencedores, sino que se los quedaba el Ayuntamiento. Así lo relataba el corresponsal de La Correspondencia de Aragón en 1910: "Las carreras a pie muy animadas este año por haberlas honrado con su presencia el bello sexo. Para meta, en las carreras que se ha hecho mención, se colocaron varios pollos, que los corredores tocan; pues bien, estos pollos que lógicamente pensando, hay que suponer son entregados a los que ganan las corridas, ya que el nombre de estos lo indica, que se llaman del «pollo chico» y del «pollo grande», son, según costumbre tradicional, para el Ayuntamiento. Días atrás se nos dijo y al oírlo aplaudimos sin reservas, que en quien podía hacerlo existía el propósito de romper con tal costumbre y que serían entregados a los vencedores de las carreras; ignoramos la razón porque tan laudables propósitos no se han llevado a cabo...".

      Las corridas de pollos de Agüero se disputaban unas veces en la carretera y otras en la "era Patía". Se dividían en varias categorías: la "corrida do pollo pequeño", para chicos de 10 a 14 años; "a do pollo grande", hasta la edad de irse a la mili, y la "corrida a choa", en la que podían participar todos.

      En Ayerbe, entre los actos más tradicionales que siempre se han programado en las fiestas en honor a Santa Leticia, figuraban las denominadas "corridas al estilo del país", consistentes en corridas de jóvenes, niños, entalegados o de sacos y de burros. Un día se disputaban en la plaza Baja y otro en la plaza Alta, posteriormente denominadas de Castelar y de Pi Margall. En 1906 la prensa relataba el desarrollo de la corrida de los mozos de la plaza Baja, "que se hallaba rebosante de espectadores alrededor de la pista señalada para la carrera, completando tan sugestivo cuadro con una verdadera exhibición de bellezas que coronaban por completo todos los balcones de la plaza que tienen acceso a la citada plaza". Venció en esta corrida el joven Julio Sarasa.

      Numerosos corredores afamados de la región aragonesa participaron en estas carreras, anunciadas con una trompetilla por el alguacil. En los años diez y veinte destacó el labrador de la villa Marcelino Salcedo; otros corredores fueron Juan Cinto, Baltasar Ena, Lamberto Cinto, Julián Boj, Mariano Añaños, Matías Fontana, Miguel Biescas, Lorenzo Oliván, Marcelino Casas, Manuel Gracia, Enrique Arizón, Manuel Orleáns o Casiano Biescas, del vecino barrio de Fontellas, entre otros. En los años treinta acudieron los mejores corredores aragoneses: Valentín Rodellar, Bautista Peralta, Lorenzo Biela, Pedro Llera, José Hernández, Jesús Yus...

      En Biscarrués también se denominaban "corridas al estilo del país" a las corridas de mozos, de niños, de sacos y de burros con albarda suelta, que se disputaban en la espaciosa plaza Mayor. El premio, en los años veinte, como algún año en Ayerbe, Gurrea de Gállego, Bolea y en otros lugares de La Hoya, consistía de una tarta o "arra" (también denominada en otros lugares "manzana", porque la manzana fue otro de los premios característicos, junto con los pollos) y en metálico.

      También hubo interesantes carreras pedestres en Riglos, Loarre, Loscorrales, Ardisa, Bolea, Puibolea, Aniés, Plasencia del Monte, Esquedas, Lierta, Quinzano, etc.

      Algunos de los corredores más destacados de la zona fueron Nicanor Barranca, de Loarre; Justo Urroz y Lorenzo Biela, de Bolea; José Binué, de Biscarrués; Ramón Usieto, de Bentué...

BIBLIOGRAFIA

GARCIA, Celedonio y ADELL, José Antonio: El pedestrismo en Aragón. D.G.A., Zaragoza, 1987.

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La “Carrera de la cuchara” de Aínsa

La “Carrera de la cuchara” de Aínsa

Carrera pedestre de Aínsa 2006 (Foto: C. García)

Celedonio García Rodríguez y José Antonio Adell Castán

     Esta carrera tiene su origen en una leyenda ocurrida o datada en el Medioevo y se llama así por ser una cuchara de plata el premio para el vencedor.

    La leyenda dice que cuando las tropas cristianas al mando de García Jiménez, conde de Sobrarbe, vencieron a las sarracenas, gracias a la aparición de una cruz sobre una carrasca, un soldado fue corriendo desde el lugar de la batalla hasta el castillo para comunicar a la condesa la victoria. La condesa estaba comiendo y quedó tan agradecida del esfuerzo del soldado por comunicarle la noticia que, no sabiendo qué regalarle, le entregó la cuchara de plata con la que comía.

     Los más ancianos de la villa dicen haber visto desde siempre esta prueba, que se celebra el día 14 de septiembre (exaltación de la Santa Cruz) por la tarde.

     José Luis Sierra indica en un artículo publicado en el programa de fiestas del año 1979 cómo era el recorrido:

     La salida era en la caseta de la viña de Pascualillo en el monte de Guaso. Un volteo de campanas era el aviso a los participantes para que estuvieran preparados, y se partía cuando sonaba el tercer disparo de escopeta realizado desde el pueblo. Posteriormente los cohetes sustituyeron a los disparos de escopeta. Se cruzaba el Ena a vado y siguiendo el camino de La Lamera (¿L 'Alameda?) se llegaba por Siete Fuentes al Mesón Viejo y cruzando el río Ara por el puente se pasaba por el Cruce y se subía por la Costera para entrar en el pueblo por los Portales del suelo de la Villa y enfilar por la Calle Mayor para hacer el sprint final en la Plaza. Siendo el vencedor el primero que llegaba a la carrasca que cada año se plantaba en medio de la misma con motivo de las fiestas patronales.

     El premio para el vencedor era una cuchara de plata, mientras que para el segundo clasificado, cuando aún se vestía calzón, se le premiaba con un par de medias. Posteriormente este premio se sustituyó por una faja y la cuchara continuó entregándose al primero, pero ya no era de plata.

     A continuación de la corrida de la cuchara se celebraba el baile de los zapatos, concurso de jota por parejas, cuya vencedora recibiría un par de zapatos y el vencedor un sombrero. Según la leyenda los Condes de Sobrarbe, tras la victoria a los moros, organizaron Festejos con bailes y danzas y obsequiaron a los mejores danzantes con sus zapatos y sombrero.

     Para corroborar esa antigüedad de la corrida de la cuchara podemos leer los textos de la morisma del siglo pasado, y vemos que ya se hace referencia a esta competición cuando el pastor se despide de todos al final de la obra diciendo:

“...Adiós, mozos valientes

que habéis hecho la corrida

en memoria de la que hizo

Gimeno cuando venía;

adiós también bailarines

y demás que en este día

han venido a honrar estas fiestas

de la famosa conquista.

Qué contentos se irán,

unos con plata bruñida,

otros con un gran sombrero

y zapatos la heroína...”.

     Acudían a correr en esta prueba andarines de todos los pueblos del Sobrarbe. Cuentan que el que más veces ganó la misma fue un mozo de casa Gota de Palo. En su casa colgó una placa en la que decía que había ganado 12 cucharas y 2 medias.

     Actualmente el circuito ha cambiado un poco, pues la subida se hace siguiendo la carretera asfaltada de acceso al pueblo, que tiene una gran pendiente que hace sudar lo suyo a los corredores, estando el último tramo animado por los gritos de ánimo y aplausos del público. La salida se realiza cuando explota el tercer cohete.

     En el Programa de Fiestas de 1985 aparecía en plan jocoso el siguiente edicto alusivo a esta corrida:

     Nos, Garci Ximénez, Rey nuestro e siervo de Dios, os anuncio que ya cautivo e desarmado el ejército moro, grande ha de ser nuestra alegría e grande ha de ser vuestro regocijo.

     E para celebrallo os convoco a una corrida cuyo vencedor gane la cuchara de plata, con la que vuestra Reina lisonjeó a mi bizarro soldado, cuando dábale la buena nueva de nuestra celestial victoria frente al cruel sarraceno (a éll'endaremos otra, regular).

     Ansi, mes vasallos, a todos moços, maciellos, atléticas moças, crestons, feriantes, caballeros, teixidos, pelaires, capateros, bufagateras, viaxantes, carreteros, mesoneros, filibusteos, villanos y gaviones d'o país les invito a participar en la Corrida. Muitos serán los premios, e generosos, e nengún forastero d'otros condados podrá participar, sino los sarracenos convertidos (qu'una cruz en colicas debrán llevar en ixe caso), y para los que el premio será un piazo chulla.

     Es mi Real gana y la de vuestra Reina.

     Ricardo del Arco destaca esta tradición en su libro Costumbres y trajes en los Pirineos:

     Son comunes en el Pirineo aragonés las carreras de resistencia, a pie. El premio al vencedor es un par de pollos, o dinero. En Aínsa se le da una cuchara de plata, y luego viene el baile al son de la gaita. También hay carreras de entalegados que son causa de gran algazara.

Atletismo pre-federado: El Deporte popular

Atletismo pre-federado: El Deporte popular

DEPORTES Y JUEGOS TRADICIONALES

Publicado en “Cuadernos Altoaragoneses” del Diario del Altoaragón, Domingo, 2 de octubre de 1994

Corrida de la cordera en Albelda en la desaparecida Fiesta del Agua, que rememoraba la llegada del Canal de Aragón y Cataluña (Archivo Oriach)

Por José Antonio ADELL CASTÁN y Celedonio GARCÍA RODRÍGUEZ

     El año 1923 surge la Federación Aragonesa de Atletismo, aunque tardaría aún algunos años en asentarse como verdadera entidad deportiva, después de los primeros años con periodos de letargo.

     Hasta este momento, el atletismo, propiamente dicho, no existía en Aragón. Había esbozos de un incipiente deporte atlético, organizándose algunas pruebas esporádicas, y un deporte tradicional, o popular, distante, e, incluso, enfrentado con el deporte moderno y Federado porque en aquél se entregaban premios en metálico, pero que constituiría la semilla y la materia prima en los comienzos del atletismo federado.

     El deporte tradicional al que nos referimos eran las carreras pedestres (corridas de andarines, de pollos, de la cordera, la joya, de la manzana, el arra...) que se disputaban, con alguna de estas denominaciones, durante las fiestas de la práctica totalidad de los pueblos aragoneses. En menor medida, también los deportes de fuerza, como el tiro de barra, y los ocasionales saltos.

El siglo XIX

     En el siglo pasado se celebraron históricas carreras cuya importancia superaría a los posteriores Campeonatos que tendrían lugar en los primeros años de nuestro siglo. En 1882, Mariano Bielsa y Latre, conocido como Chistavín, de Berbegal, venció en la Plaza de toros de Zaragoza al italiano Aquiles Bargossi, considerado el mejor andarín del mundo.

     Esta victoria originó la aparición de numerosos andarines-corredores deseosos de alcalzar la fama de Chistavín. Muchos serían los que se enfrentarían con el de Berbegal, en competencia, con el deseo de vencerle. El 1 de enero de 1883 sería derrotado, en la Plaza de toros de Zaragoza, por José Giménez, apodado el Sevillano, de Alcalá de Gurrea, que ya había conseguido triunfos importantes y llevaba fama de gran corredor. A la semana siguiente, en una nueva carrera de desquite, Chistavín vencería al Sevillano, que todavía no había curado sus doloridos pies por haber corrido descalzo.

     Otros aspirantes a la popularidad fueron: Antonio Lainez Valenzuela, apodado Alpargatero, natural de Cariñena; Telesforo Rabadán, vecino de Cuarte de Huerva; Angel Alda, de Miedes; un joven de Ayerbe Francisco Pablo, conocido como Nonón, que había vencido en una carrera celebrada en la Plaza de toros de Huesca el 21 de enero de 1883... Chistavín y Nonón se enfrentarían en la Plaza de toros de Huesca el 18 de marzo de 1883, retirándose el de Ayerbe cuando llevaba 101 vueltas; Chistavín continuaría hasta dar las 151 estipuladas.

     El 14 de abril de 1884 Chistavín sufriría un duro traspié al ser derrotado por otro afamado aragonés, Antonio Balaguer, apodado El Rey de Andorra. Sin embargo, aquí no acabaría su larga trayectoria como "andarín" profesional que le llevaría a competir en las plazas de toros de las principales capitales españolas, y a algunas de las más importantes capitales europeas y americanas.

Los primeros Campeonatos Provinciales y Regionales

     Relacionadas con las carreras tradicionales de los pueblos en fiestas, en las grandes ciudades, donde ya han aparecido algunas sociedades deportivas y, generalmente, coincidiendo también con las fiestas patronales, se organizaban "concursos" o campeonatos a los que se intentaba dar un carácter oficial, pero sin romper con lo tradicional.

     En 1908, la Cámara de Comercio de Huesca organizó, durante las fiestas de San Lorenzo, el "Primer Campeonato Provincial de Carreras Pedestres", cuyo vencedor disfutaría, durante un año, del título de "Campeón Provincial". En las bases del Campeonato se establecían algunas normas curiosas, como que "no se admitirán inscripciones de menores de 16 años, o personas que no gocen del cabal estado de salud".

     Conjuntamente con el diploma de Campeón Provincial, para el primer clasificado, se concedía la gratificación de 50 pesetas; el segundo 25 pesetas, y el tercero 10 pesetas. Otras normas de interés eran la distancia (1.500 m.), el trayecto, la vestimenta que debían utilizar los corredores (vestirán pantalón y elástica o camiseta de punto), las faltas, penas, vigilancia, etc.

     El jurado estaba compuesto por el catedrático de Gimnasia del Instituto de Huesca, el director de La Voz de la Provincia y por el presidente de la sociedad Lawn-Tennis, entre otros.

     Los tres primeros en recorrer el itinerario, rebosante de público, fueron José Revuelta, de Robres; José Ubieto, de Bentué de Rasal, y Crispín Abadía, de Lierta, respectivamente. José Revuelta ya había obtenido 59 premios en carreras; Ubieto llevaba 70 premios ganados y Abadía contaba con 10. Los tres vencedores fueron paseados en coche.

     Al año siguiente se incrementaron los premios, y la distancia que tuvieron que recorrer fue de unos 12 kilómetros, aproximadamente. Volvió a vencer José Ubieto.

     En 1910 el título se lo adjudicó José Revuelta, seguido de Crispín Abadía y de Calixto Jiménez.

     En 1913, la carrera pasó a tener categoría de Campeonato Regional. Fue presenciada por numeroso gentío, "entre ellos numerosos forasteros amantes de este clásico deporte". El vencedor fue Máximo Alamán, de Villamayor; seguido de Manuel Mercadal, de Blesa, y de José Revuelta, de Robres.

     Posteriormente, la carrera perdería el rango de campeonato, aunque los sustanciosos premios siguieron atrayendo a los mejores corredores de la época. En 1915 y 1916 el vencedor fue Alejandro Armillas, de Salillas.

Otras pruebas atléticas

     En las fiestas del Pilar de Zaragoza también se organizaban carreras similares, aunque carecían de la condición de Campeonato expresado en las de Huesca.

     En 1905 y 1906, entre los festejos organizados por el Comercio, figuraba una carrera de andarines o carrera a pie. El recorrido era dar una vuelta completa a la ciudad por la Ronda (unos 4.500 m. aproximadamente). Había que pagar una peseta por derechos de matrícula, que se devolvía al corredor que tomaba parte en la carrera. Los premios eran de 125, 75 y 50 pesetas. El número de inscripción se colocaba en el brazo derecho. También había una segunda carrera para jóvenes de 13 a 15 años, inclusive, y con premios de 50, 25 y 10 pesetas.

     En 1905 la carrera supuso un acontecimiento extraordinario, concentrándose nunerosos espectadores en el Campo del Sepulcro para recibir con estruendosos aplausos a los vencedores: el primero en llegar fue Rafael Oliver Bardají, natural de Moneva; seguido de Blas Pérez Navarro, de Mezalocha, y de Juan Obón Burillo, de Muniesa. Los "andarines" iban acompañados por la guardia municipal y ciclistas que apartaban todos los obstáculos que se presentasen.

     Otras veces se celebraban pruebas con motivo de diferentes acontecimientos. En 1908 se programó un festival de Sports con motivo del Centenario de los Sitios. Las pruebas atléticas se limitaron a una carrera a pie, con premios de 25, 15 y 10 pesetas (venció Sebastián Ruíz, seguido de Ramón Calavia y de Pascual Castillo), y a otra regional de niños a pie con obstáculos.

     Algunas de las carreras pedestres organizadas en los primeros años del siglo, en Zaragoza, estuvieron dominadas por corredores de Villamayor, fundamentalmente por Máximo Alamán, el que fuera vencedor de la celebrada en 1913 en Huesca. En 1911, él obtendría el primer premio, seguido de Dámaso Fernández, también de Villamayor, y por León Tomás.

     Este mismo año, en diciembre, aparecía en los diarios un reto lanzado por Mariano Hernández Soria, apodado Pelán, natural de Paniza. El reto consistía en una corrida de 10 kilómetros, en carretera, a cualquier corredor de las tres provincias de Aragón que lo aceptase; se jugaba de cien a doscientas pesetas.

     Los desafíos serían otra de las maneras más comunes de disputar un premio en metálico. Fueron abundantes y algunos tan famosos como la hazaña de Jenaro, que a mediados del siglo pasado desafió a un jinete veloz en correr en menos tiempo la distancia que mediaba entre la zaragozana puerta del Portillo y la Venta de los Caballos, situada en la carretera de Madrid.

     Jenaro ganó de sobras la apuesta, haciendo los 22 kilómetros, de ida y vuelta, en menos de hora y media.

Próxima la década de los años veinte, con la aparición de las sociedades deportivas y de las Federaciones, comienza a desarrollarse una nueva concepción o forma de enterder el deporte, antagonista con el tradicional, cuyos vencedores recibían premios en metálico. Se potencia el deporte amateur y los premios consistentes en copas, medallas o regalos, negando la participación en las pruebas que organizan a personas consideradas "profesionales".

GUÍA TURÍSTICA DEL ALTOARAGÓN

GUÍA TURÍSTICA DEL ALTOARAGÓN

José Antonio Adell, Santiago Agón, Juan Cruz Barranco y Celedonio García

Editorial Pirineo 2003 

     Guía turística con más de 50 planos, más de 500 lugares de interés, más de 1000 fotografías y un sinfín de datos que describen el variado y sugerente Altoaragón. De los desiertos a las nieves perpetuas, de los monumentos megalíticos a la arquitectura contemporánea, de las fiestas tradicionales a las nuevas ofertas de ocio, de la ciudad a la más aislada aldea... Todo ello desarrollado por un contenido ameno y actualizado, distribuido en comarcas y secuenciado para facilitar la información. Y lo que es más importante, realizado con la experiencia y el corazón por personas amantes de su tierra e ilusionados por darla a conocer, en consonancia con la hospitalidad y amabilidad de sus gentes. Contiene información turística de cada comarca, historia, gastronomía, tradiciones, arte, excursiones, sitios de interés o festividades y eventos culturales.

Eliseo nos regala un triunfo en Valencia

Eliseo nos regala un triunfo en Valencia

 

  Una semana después de obtener la medalla de bronce en los campeonatos de Europa de Cross por equipos, Eliseo nos brinda un triunfo en el X Cross "Ciudad de Valencia-VI Memorial Antonio Ferrer", disputado en el bosque del cauce del río Turia.

   ¡¡¡Gracias Eliseo!!!

Eliseo Martín logra el bronce con España en el Europeo de cross

Eliseo Martín logra el bronce con España en el Europeo de cross

 El podio masculino con De la Ossa el segundo por la derecha.

Foto: AP/ANTONIO CALANI

ATLETISMO  11/12/2006 EL PERIÓDICO  

http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=287723

El oscense fue 14° y De la Ossa acabó tercero en una prueba ganada por Farah.

Eliseo Martín hizo una muesca más en su historial con la medalla de bronce lograda por el equipo español en el Campeonato de Europa de campo a través disputado en la localidad italiana de San Giorgio su Legnano. El montisonense ya ha obtenido grandes actuaciones en los grandes certámenes en pista y en las pruebas nacionales de cross. Pero ayer estuvo sobresaliente obteniendo el puesto 14 y siendo el tercer español en la línea de meta.

El equipo español rayó a gran nivel. Juan Carlos de la Ossa fue el abanderado del conjunto con su medalla de bronce tras el británico Mo Farha y el portugués Fernando Silva. El undécimo fue Carles Castillejo; el decimocuarto Eliseo; el decimosexto Chema Martínez; el 27° Raúl Caballero y el 56° Antonio Jiménez. Por equipos venció Francia con 33 puntos con un conjunto lleno de magrebíes (Zumbaa, El Himer, Essaid y Mazzouzi terminaron entre los trece primeros). Segunda fue Portugal con 34 puntos y tercera España, con 44.

"Mis metas eran las de entrar entre los 15 primeros y puntuar para el equipo. He cumplido mis deseos y por eso estoy muy satisfecho", afirmaba el oscense tras la carrera. Martín comentó que "se ha salido muy rápido y se ha hecho 5.40 en el 2.000. Tenía miedo de tanta gente que había en cabeza en un circuito con muchas curvas y muy estrecho y he decidido bajar mi ritmo", explicaba el corredor del Adidas.

ÚLTIMA VUELTA Mediada la prueba había una docena de atletas en cabeza con De la Ossa, Martínez y Castillejo junto a los favoritos Lebdev, Silva y Mo Farah. A pocos metros corría Eliseo por delante de El Penti y Caballero. "En la cuarta vuelta lo he pasado mal. En la ultima me he recuperado y he tenido buenas sensaciones", dijo el oscense.

Martín tenía por delante a un portugués y a Chema Martínez y eso le motivó. "Estaban los lusos por delante de España y eso me ha animado. Esa lucha me ha llevado a pasar a Chema. Las diferencias entre los primeros han sido muy cortas en una carrera de gran nivel", afirmaba Martín. El aragonés, consciente de su actuación, levantó los brazos al sobrepasar la meta.

Con 33 años, Martín está en su mejor momento de forma. "La temporada ha empezado muy bien. Esto me dará mucha ilusión para preparar las grandes citas del invierno". Ahora comenzará su segundo pico de forma con vistas al Nacional de cross. "No bajaré el nivel, sino que cambiaré el tipo de entrenamiento. Haré menos calidad y más volumen y trabajo de gimnasio y de fuerza", concluía el altoaragonés.

Isabel Macías también compitió en Italia. La zaragozana corrió la prueba sub-23. Terminó la 32° y cuarta española. El equipo nacional terminó en la séptima posición.

Bandoleros de Cinco Villas

Bandoleros de Cinco Villas

 

Eugenio Lucas "Bandoleros asaltando a unos viajeros". S. XIX

    Los bandoleros cincovilleses fueron los protagonistas con la conferencia de José Antonio Adell y Celedonio García dentro de las actividades programadas en las VIII Jornadas sobre la Historia de Tauste.
    Cimorra de Tauste, Estela de Gallur, Los Saleros de Biel... fueron algunos de los mas conocidos aunque existen en cada población como el Gordo de Ejea y el Manco de Luesia . El mas popular de la época fue el bandido Cucaracha que operó en los Monegros.
    Adell situaba ayer el inicio del fenómeno de los bandoleros en la Edad Media. En el siglo XIX se produjo un repunte de estos delincuentes asociados a periodos de dificultades económicas.
    Llamaba la atención sobre la simpatía con que se les miraba desde las clases populares.
Los autores d ela conferencia han recogido todas estas historias en uno de los 24 libros que han publicado en los últimos 20 años. Son fruto de una ardua labor de investigación etnológica que les ha llevado por toda la geografía aragonesa.
    Ofrecen además una media de 60 conferencias cada año y es que consideran que es justo devolver a la sociedad una parte de la cultura tradicional que llevan recogiendo durante todo este tiempo.

N.B.

Homenaje en Alcolea de Cinca al corredor local de carreras pedestres Antonio Luna

Homenaje en Alcolea de Cinca al corredor local de carreras pedestres Antonio Luna

 Celedonio García, Antonio Luna, Antonio Oliván y José Antonio Adell.

Diario del Altoaragón, Martes, 12 de diciembre de 2006

ATLETISMO

Hace unos días se rindió un pequeño homenaje, organizado por el Centro de la Tercera Edad de Alcolea de Cinca, a Antonio Luna, corredor pedestre local que participó en su juventud en las carreras locales. Aún corrió con sesenta y cinco años y ahora octogenario sigue dando todos los años la salida. Se le hizo entrega de un obsequio por parte de la Asociación, se visionó la película de Eugenio Monesma sobre las corridas de pollos en Alcolea que se grabó este verano en las fiestas, en la que aparece Luna, y finalmente José Antonio Adell y Celedonio García, invitados por la Asociación, impartieron una charla. El Ayuntamiento de Alcolea también rindió un homenaje a Antonio Luna en la carrera pedestre de hace dos años.

VIII Jornadas sobre la Historia de Tauste

VIII Jornadas sobre la Historia de Tauste

http://www.tausteweb.net/modules.php?name=News&file=article&sid=818 

 Como ya es tradición por estas fechas, la asociación cultural “El Patiaz” en colaboración con el Patronato de la Casa de Cultura, presenta las VIII Jornadas sobre la Historia de Tauste. Durante toda una semana, se expondrán interesantes temas que nos ayudarán a comprender y conocer mejor el pasado y presente de nuestra localidad .

Del 11 al 15 de diciembre a las 9 horas en la Casa de Cultura
VIII Jornadas sobre la Historia de Tauste

PONENCIAS DE LAS JORNADAS

Día 11 de diciembre

M.ª Antonia Martín Zorraquino
Catedrática de Lengua Española.

" Propiedades lingüísticas y estatuto sociolingüístico de 'inde' y 'ñai': dos interjecciones sintomáticas de la comunidad de habla de Tauste " .

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Día 12 de diciembre

JOSÉ ANTONIO ADELL CASTÁN
Licenciado en Historia Contemporánea.

CELEDONIO GARCÍA RODRIGUEZ
Licenciado en Filosofía y Letras.

“Los bandoleros románticos aragoneses: Cimorra de Tauste, Estela de Gallur, Los Saleros de Biel...”

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Día 13 de diciembre

JOSÉ GARRIDO PALACIOS
Doctor en Geografía.

“Análisis de los ecosistemas húmedos en el término municipal de Tauste: Marco conceptual, espacial y socioeconómico”.

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Día 14 de diciembre

JULITA CIFUENTES CHUECA
Licenciada en Historia Contemporánea.

" Gestión municipal y vida ciudadana en Tauste durante la Segunda República " .

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Día 15 de diciembre

MARCELINO CORTÉS VALENCIANO
Licenciado en Filología Hispánica.

" El nombre de Tauste y el nombre de sus lugares: origen y explicación "

La Asociación Síndrome de West recibe el dinero recaudado en la XXI Carrera de la Solidaridad

La Asociación Síndrome de West recibe el dinero recaudado en la XXI Carrera de la Solidaridad

Jesús Arroyo, representante en España de la Asociación de Naciones Unidas, entrega a la Asociación Síndrome de West el dinero recaudado en la XXI Carrera de la Solidaridad

XII Feria del libro Aragonés. Monzón (8 de diciembre de 2006).- En un acto previo a la Conferencia sobre “Fiestas tradicionales”, impartida por José Antonio Adell y Celedonio García, y amenizada por los gaiteros Pepín Banzo y Eugenio Arnao con melodías de “corridas de pollos” y otros temas festivos, se hizo entrega a la Asociación Síndrome de West (www.sindromedewest.org/new/) del dinero recaudado en la XXI Carrera de la solidaridad. 

La recuperación de la “corrida de pollos” de las fiestas del Pilar de Zaragoza, celebrada el pasado 8 de octubre, se hizo coincidir con la XXI Carrera de la Solidaridad, en la que los corredores participantes entregaron todos sus premios, 2.250 €, a dos causas solidarias: Asociación Síndrome de West y un Proyecto de Solidaridad de la Comunidad de Cinkasse, en Togo. 

El alcalde de Monzón, Fernando Heras, y el concejal de Cultura, Gabriel Algás, acompañaron a Jesús Arroyo, representante en España de la Asociación de Naciones Unidas, en este acto solidario.  

Arroyo también entregó a los representantes municipales el “Informe del equipo de trabajo interinstitucional de las Naciones Unidas sobre el deporte al servicio del desarrollo y de la paz”, recogido en un libro titulado: El deporte al servicio de la paz: Hacia la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. 

Atletas participantes en la “corrida de pollos”, prueba típica del deporte tradicional aragonés, XXI Carrera de la Solidaridad, junto con Javier Alonso y Miguel Ángel Panivino 

1.- José Antonio Casajús (Mallén) Cajalón-Calatayud.- 3º Campeonato de España de Maratón 2006. 1º Extrema desértica de Belchite 2006. 1º Aragón 3000 m. P.C. Campeón de Aragón de Media Maratón (13-9-03). 1º Media Maratón de la Ribera (Cortes-Fustiñana). 7º Maratón Madrid 2004. Ex-ciclista Profesional (2 Vueltas a España). 

2.- Ricardo Garcés Ansó (Luesia-Huesca) Club Atletismo Cinco Villas. Participante en numerosos Campeonatos del Mundo. 3º Campeonato de España de 3.000 m. obst Veteranos. 7º PC en Austria. 

3.- Azziz El Jihaoui (Intec-Zoiti) 1º Media Maratón de Milán y de Turín. 

4.- Paco Binaburo (Zaragoza) Olímpico en Montreal, Moscú, Los Ángeles, Seúl y Barcelona con la Selección Española de Baloncesto como masajista. 372 veces internacional. 

5.- Agustín Martín Caudepón (Zaragoza). Corre con el DOMINGO CATALÁN FC BARCELONA.- 3º Milla de Las Delicias Veteranos. 

6.- Miguel Casado (Zaragoza). Ha sido Campeón de Aragón y Campeón de España de 3.000 m. Preveterano. 1º Copa CAI 2005 y 2006 en Veteranos. 

7.- Oscar Calero (EL GRADO- Hinaco Monzón Polidux). Campeón Aragón de 3.000 m. (Pista Cubierta) 

8.- José Luis Mareca (Zaragoza).- Fue Subcampeón de España de Gran Fondo. - Tuvo el récord de Aragón de Maratón. 

9.- José Antonio de la Fuente (BINÉFAR-Hinaco Monzón Polidux) 5 veces Con Aragón 5.000m., 2 veces Con Aragón 10.000 m. Con Aragón Media Maratón. 2º Maratón de Fuengirola. 

10.- Ricardo Martí (Zaragoza) - Pertenece al Club Stadium Casablanca. Periodista del Periódico de Aragón. Acaba de recibir el “Premio de la prensa 2005” entregado por el Instituto Aragonés de la Mujer. 

11.- David Gracia (Jerónimo Zurita).- Campeón de Aragón de Cross, categoría Junior. 1º Media Maratón de Olorón. 

12.- Habib Bouali (Intec-Zoiti) 1º Cross de Capella. 

13.- Daniel berdejo (UTEBO-Corbo de Logroño).- Campeonatos de España Universitarios. 1º Subida de Ribaforada. 

14.- Carlos López Ferez (ANDORRA- A.D. Jeronimo Zurita. Campeón de Aragón de Media Maratón. 

15.- Marcos López (MURILLO DE GÁLLEGO). Subcamp. Aragón 800 m. 

16.- Miguel Sola (Zaragoza). 8º Campeonato de España de Media Maratón Promesa 04. Campeón de Aragón 1.500 m. Promesa 04. 

17.- Iván Ramírez (ZARAGOZA-Hinaco Monzón Polidux). Posee el récord de Aragón de 50 y de 100 km. (8h. 33’51”). 

18.- Fernando AznÁrez (EJEA DE LOS CABALLEROS-Club Atletismo Ejea). Ha sido Campeón de Aragón de 5.000 m. y de 10.000 m. 

19.- Noelia Bernad (Zaragoza) Club Jerónimo Zurita. Campeona de Aragón de Cross, en categoría Junior. 

20.- Sonia Quintín Hernández (Zaragoza) Club Jerónimo Zurita. Subcampeona de la Copa CAI de Cross Corto 2006. 

21- María Jesús Zorraquín Lorente (Atea-Zaragoza) - Campeona de España de Maratón 2001. - Campeona de Aragón de Media Maratón 2002. 

22.- Ana Jiménez (JACA-A.D. Jeronimo Zurita) 2ª Clasificada en la Media MaratÓn de Castiello de Jaca 2006.

Monzón, el mejor escaparate de la actividad editora aragonesa

Monzón, el mejor escaparate de la actividad editora aragonesa

José Antonio Adell y Celedonio García hablaron de Fiestas tradicionales y los gaiteros Pepín Banzo y Eugenio Arnao amenizaron con música de corridas de pollos y otras melodías festivas (Foto: Jesús Arroyo)
 
Heraldo de Aragón, 9 de diciembrede 2006  
LIBROS

Miles de personas visitaron ayer la Feria del Libro Aragonés en su primera jornada para conocer las últimas novedades del mercado.

JOSÉ LUIS PANO. Monzón | El recinto ferial de la Azucarera se está convirtiendo a lo largo de este fin de semana en el templo de la cultura con acento aragonés. Así lo demuestran la treintena de expositores -la mayoría de la Comunidad Autónoma- que han acudido a la Feria del Libro, donde se pueden adquirir desde cuentos infantiles en aragonés, películas de animación infantil, los cómics del colectivo Malavida, publicaciones científicas, de creación literaria, historia, estudios del aragonés, hasta música y documentales. Todo ello convierte a Monzón en el mejor escaparate de la cultura aragonesa en estos días.

Un referente cultural

A lo largo de este fin de semana, se llevarán a cabo 55 presentaciones de libros, revistas y cómics. Entre los escritores que se dejarán ver por Monzón estarán José Antonio Adell, Lorenzo Mediano, Javier Tomeo u Óscar Sipán. Ayer fue el turno de Carlos Azagra (popular por sus viñetas en "El Jueves") o de José Luis Acín, que reforzaron con su presencia esta cita cultural. Para José Luis Acín, director del Centro del Libro de Aragón, esta feria es "un referente en el año del sector editorial aragonés que se tiene que mantener y seguir siendo este éxito anual que es en Monzón. Es un referente además para conocer todas las novedades de temática aragonesa o para conseguir las últimas novedades nacionales para regalar estas Navidades".

Otro fijo de esta feria, Raúl Usón, de la editorial Xordica, consideraba que esta feria es una "buena oportunidad para que la gente conozca los últimos trabajos editoriales o discográficos. Poco a poco el público va tomando conciencia de que es interesante saber compaginar sus raíces con las nuevas tecnologías, aunque sigue faltando ayuda del Gobierno de Aragón".

Las primeras impresiones, tanto de visitantes como de expositores y de la organización, han sido muy satisfactorias. La primera jornada contó con un gran volumen de público, que se interesó por las ofertas editoriales y musicales, y también realizó las primeras compras.

Lo más destacado de la primera jornada inaugural fueron las presentaciones de la revista ribagorzana "L'aigüeta", la presentación del trailer de la película de animación infantil "Diaplerons", elaborada por la productora montisonense de Dolores Galindo y Silvia Aguilera, la obra del escritor local José Martín Martín, o la presentación del premio de poesía en aragonés Cleto Torrodellas, que convoca el Ayuntamiento de Estadilla.

La primera jornada se clausuró con la conferencia audiovisual "Fiestas tradicionales", a cargo de José Antonio Adell y Celedonio García, a ritmo de la música de los gaiteros.

Literatura, música, cine

En esta edición, la duodécima, la Institución Ferial de Monzón ha querido fundir tres vertientes culturales, como son la literatura, los conciertos o la proyección de películas basadas en obras literarias. Así, todas las tardes se proyectan películas y al final de cada jornada tendrá lugar una actuación musical. Por la Azucarera presentarán sus temas de siempre el cantautor de Calatayud Ángel Petisme, o el grupo La Orquestina del Fabirol, que cumple 20 años. El libro sigue siendo el principal protagonista, pero cada año la feria se abre más a todo tipo de manifestaciones culturales, siempre que tengan puesto el acento en lo aragonés.

La feria se completa además con tres exposiciones dedicadas a fotografías del Pirineo, al diseñador local Toño Isla y a los grabados de la Asociación de Artistas Plásticos Goya de Zaragoza. El punto final a esta feria se pondrá con la entrega de los premios FLA de Medio Ambiente, que han recaído en la Agencia Medioambiental Ibón, Toño Isla, José Damián Moreno, Alejandro Serrano, la Asociación Río Aragón y la Coordinadora Biscarrués-Mallos de Riglos.

Con la tradicional actuación del Grupo Folclórico Nuestra Señora de la Alegría de Monzón se clausurará una nueva edición de la fiesta de la cultura aragonesa.

La XII Feria del Libro Aragonés de Monzón reúne este fin de semana a 35 editoriales públicas y privadas

La XII Feria del Libro Aragonés de Monzón reúne este fin de semana a 35 editoriales públicas y privadas

http://www.monzon.es/noticias/ver_noticia.php?id=1089

Se presentarán 55 libros en el escenario principal

04-12-2006 - Ayuntamiento de Monzón
La XII Feria del Libro Aragonés reunirá este fin de semana en la Nave de la Azucarera a 35 editoriales públicas y privadas (dos de ellas riojanas), y acogerá la presentación de 55 libros. Las puertas se abrirán el viernes a mediodía. El horario matinal, de once a dos, y el vespertino, de cinco a nueve. Hasta el jueves, en el salón de actos de Ibercaja se desarrollan las Jornadas Técnicas “Cine y guerra civil en Aragón”, con gran éxito de público en la primera sesión. Coordina el ciclo Alberto Sabio Alcutén, profesor de Historia de la Universidad de Zaragoza.

Esta mañana han presentado la FLA-2006 el presidente de la Institución Ferial, David Martínez, el gerente ferial, Gorgonio Sanjuán, y el director del certamen, Jesús Planas. Este último ha indicado que el esquema básico se repite atendiendo a su efectividad y la propia consolidación del salón. Entre las actividades paralelas destacan las proyecciones de películas basadas en libros (a las cinco de la tarde, en la planta inferior). Los tres títulos son: “Morirás en Chafarinas”, “Carreteras secundarias” y “Réquiem por un campesino español”. Y en el apartado musical, “Música de corridas de pollos y otros eventos”, conferencia-audiovisual a cargo de José Antonio Adell y Celedonio García (viernes, 21.00 h.), la presentación del libro disco “Éxitos secretos” de Ángel Petisme (sábado, 21.00 h.); y la tradicional actuación del Grupo Folklórico “Nuestra Señora de la Alegría (domingo, 20.30 h.).

Por otro lado, la empresa HINACO ha organizado un concurso infantil que propone a los niños la redacción de un pequeño guión de cine (se han repartido dípticos por todos los colegios de la comarca y localidades limítrofes). Los originales se recogerán en el espacio de la ludoteca habilitado en la planta baja de la Nave. Asimismo, tres exposiciones complementarán el escaparate: una de fotografías pirenaicas de Manuel Sorinas, otra de trabajos del diseñador Toño Isla, y una tercera de grabados de la Asociación Goya de Zaragoza.

El domingo a las ocho la organización entregará los Premios FLA Medioambientales, que han recaído en la Agencia Medioambiental Ibón, Toño Isla, José Damián Moreno, Alejandro Serrano, la Asociación Río Aragón y la Coordinadora Biscarrués-Mallos de Riglos.