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Conflictividad social y bandolerismo en el siglo XIX. Comarca de Monegros

Aspecto actual del santuario de Nuestra Señora de Magallón en Leciñena, saqueado e incendiado porlos franceses en 1809. Foto: C. García
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José Antonio Adell Castán
Celedonio García Rodríguez
En los últimos años del siglo XVIII se propagaron en Aragón las ideas revolucionarias que el 14 de julio de 1789 pusieron fin en Francia a siglos de dominio señorial. Una aguda crisis de cosechas vino a complicar la situación de los jornaleros, provocando gran agitación social y temor entre las clases burguesas de Zaragoza. Las crisis económicas y sociales originadas por años de escasez fueron un mal endémico a lo largo del siglo XIX. Proliferaron revueltas motivadas por el mal reparto de la propiedad, el hambre, las crisis políticas y el bandolerismo.
En este contexto, con malas cosechas en 1801-1802 y 1803-1804, estalló la Guerra de la Independencia, que también tuvo repercusiones en esta comarca.
La Batalla del Llano en Leciñena
Entre 1808 y 1814 la guerra de la Independencia asoló el territorio aragonés en diversas fases. Durante estos años la guerrilla constituyó un modo de vida que recordaba la larga tradición del bandolerismo rural aragonés. La guerrilla creó un clima de terror e inseguridad entre las tropas invasoras y alcanzó celebridad en Europa por su novedosa y efectiva forma de combatir. Cuando acabó la guerra muchas de estas partidas se convirtieron en auténticos bandoleros. Los guerrilleros no podían volver a sus lugares de origen, donde les aguardaba el hambre, la miseria o represalias.
Monegros, el sueño de los bandoleros
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Pirineos, tierra de leyenda
El Pirineo es escenario de historias y leyendas de brujería. La bruja del Museo de Tella es representativa de la mujer mayor que vive sola con sus pócimas y brebajes y a la que todo el pueblo acusa, la mayor parte de las veces sin fundamento, de prácticas brujeriles. Foto: J. A. Adell
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San Jorge está rodeado de leyenda. En la Alta Edad Media surgió el mito de la lucha del santo con el dragón, al que vencerá para salvar a la hija del rey de la Pentápolis. Y hasta se dice que le vieron cabalgar por el cielo sobre un caballo blanco, rodeado de nubes y con un rayo por espada, ayudando al conde de Barcelona, Borrell II.
Vivimos en una tierra de leyendas. Las piedras y montañas nos sumergen en la mitología; nuestros castillos y fortalezas conservan cierto halo de misterio y los seres mágicos pululan por doquier. Nuestra rica historia se entremezcla con originales ficciones. En todas las comarcas aragonesas encontramos un mundo legendario que ha llegado hasta nosotros a través de la tradición oral o de los textos. Sin embargo en los recónditos valles y en los aislados pueblos del Pirineo este mundo mágico adquiere un halo especial.
Pirene y Hércules
Existen varias versiones fantásticas que explican la formación de los Pirineos. Según una de las versiones, Gerión, un gigantesco pastor de tres cabezas, se enamoró de la hermosa Pyrene, hija de Túbal, el mitológico nieto de Noé, y decidió hacerla su esposa. Ante la negativa de Pyrene, Gerión luchó contra su padre y le venció. Pyrene huyó y se escondió en una cueva. Gerión, enloquecido, la buscó y como no la encontró decidió quemar todos los montes. Hércules, que pasaba por la zona realizando los famosos trabajos de los que nos habla la mitología griega, oyó las voces de auxilio de Pyrene y acudió en su ayuda. Pyrene murió en los brazos de Hércules, pero antes de dar su último suspiro pudo contar a Hércules su penosa historia.
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El bandido Cucaracha en las memorias de José Millán Astray
José Millán Astray, padre del que cuatro años después fundara la Legión, fue director de la cárcel de La Coruña, abogado de profesión, con aficiones literarias y en aquel momento colaborador de prensa.
Este ambiente, en el que crecería su hijo, daba a sus “Memorias” singular atractivo y excepcional autoridad. Para demostrarlo con el ejemplo reproducían una de las narraciones anecdóticas más emocionantes. Nos introduce en el ambiente de Mariano Gavín, apodado “Cucaracha”, natural de Alcubierre:
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El gigante aragonés Fermín Arrudi
Arrudi se estaba exhibiendo en Barcelona, donde llamaba la atención por su friolera estatura de 2 metros y 29 centímetros. Su pie tenía una longitud de 40 centímetros y calzaba el número 58. Su mano medía 30 centímetros y su pecho tenía una circunferencia de metro 35 centímetros. Pesaba sólo 170 kilogramos.
Sallent, en el corazón del Pirineo
Conflictividad social y bandolerismo en el siglo XIX

Publicado en el libro Comarca de Los Monegros, coordinado por Gonzalo Gavín González, de la Colección Territorio. Diputación General de Aragón, Zaragoza, 2005. Págs. 119 a 130.
Los Monegros, un mundo por descubrir
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La bruja de Velilla de Ebro

Detalle de "El Conjuro" (Goya)
En la última década del siglo XIX habitaba el Velilla, junto a las orillas del Ebro, una mujer que era tenida por adivina. Como muchas brujas, era capaz de dar y curar enfermedades a su antojo, y hasta se permitía el lujo de conversar con seres que habían fallecido hacía más de un siglo..
Un joven de la misma localidad, llamado Manuel Tello, supuso que la enfermedad que a su padre le retenía en cama era causada por un hechizo de esta mujer. Tello se dirigió a la casa de la “bruja” para que quitase a su padre la enfermedad. Ella se negó y el muchacho, enfurecido, echó mano a un arma de fuego que llevaba consigo y disparó un tiro dejándola herida. Tello también disparó al marido de la mujer y salió rápidamente en persecución de la “hechicera”, que había logrado huir arrojándose por una ventana.
En una calle próxima Manuel Tello encontró a la “hechicera” y haciendo uso de un puñal le dio dos puñaladas, a causa de las cuales falleció a los pocos momentos.
- Texto extraído del libro de José Antonio Adell y Celedonio García: Brujas, demonios, encantarias y seres mágicos de Aragón. Editorial Pirineo, Huesca, 2008 (6ª edición).
El Bandolerismo en los Monegros

Alcubierre, lugar de nacimiento de “Cucaracha” (Foto: C. García)
Publicado en “Alacay”, Publicación de Cultura Tradicional Aragonesa de la Agrupación Folklórica Santa Cecilia. Mayo-Agosto 1998 - Nº 6 - Año III
José Antonio ADELL CASTÁN y Celedonio GARCÍA RODRÍGUEZ
Algunos textos de extranjeros que atraviesan Aragón en el siglo XIX nos muestran las luchas feroces motivadas por las guerras carlistas, que hacen proliferar partidas de bandoleros, a veces camuflados de facciosos.
A finales de siglo todavía se presenta este país poblado de bandoleros, sin duda una imagen distorsionada y adornada de paños románticos, pero no exenta de base real. Asaltos de diligencias, fisonomías de mal agüero, compañías de guardias encargados de vigilar los caminos y perseguir a los ladrones (“miñones”), o las numerosas cruces de madera (se las llamaba “milagros”) que crecían por todas partes indicando el escenario de un asesinato, justificaban los relatos románticos.
El país se vio azotado por el cólera, los bandidos y la guerra civil. A diario se vivían atroces escenas en las que el hombre desataba todas sus pasiones asesinas de la manera más feroz. Aunque estas acciones no resultaban nada novedoso; como señalaba Charles Didier (1836), en España todos los partidos, por turno, se han manchado sus manos en sangre.
Las discordias políticas, condimentadas con el estado social y económico, y favorecido por los rasgos orográficos, que caracterizan la sierra de Alcubierre, fueron, en efecto, un excelente caldo de cultivo del bandolerismo en los Monegros.
Cenac-Moncaut (1860) contrastaba la rica e industriosa Cataluña con Aragón: “Aragón os ofrece su aridez, su aspereza, todos los rasgos de la pobreza y de la incuria. Se siente uno en el fin del mundo”. Esta tierra estaba salteada de míseros poblados casi abandonados, en los que la despoblación provocó, la existencia de numerosos vagabundos. Cenac-Moncaut escribía: “Ved unos campesinos andrajosos trabajando en un campo lejano; llevan un fusil a la espalda. ¡Qué veo ahora en el recodo de un sendero!; un hombre a caballo, acompañado por otro que lleva un trabuco... Será un bandido y su compinche; no, es un señor que tiene miedo”.
Esta situación la podemos comparar con las abundantes noticias que sobre el bandolerismo se publican en esta época. Popularmente un bandolero, el Mariano Gabín, apodado “Cucaracha”, destacará entre todos. Su “reinado” por tierras de los Monegros perduró en
... (... continúa)Bandidos del siglo XIX por el Alto Aragón

Bandoleros aragoneses
Por José Antonio ADELL y Celedonio GARCÍA
Publicado en Diario del Altoaragón, 10 de Agosto de 2005
La situación política, económica y social de la España del siglo XIX fue determinante para que algunas personas desencantadas se echaran al monte. Muchos de estos personajes son los denominados “bandoleros románticos”.
Por el Alto Aragón se repitió el mismo fenómeno extendido por España. Surgieron bandoleros como “Cucaracha”, “Chichón”, “Tasán”, “Bondades” y otros muchos. Eran admirados y temidos por el pueblo. Sus aventuras circularon de boca en boca hasta convertirse en personajes de leyenda.
Popularmente se decía que “robaban a los ricos para dar a los pobres”, y, realmente, en muchos casos era así, puesto que a los pobres poco podían robarles.
Diversas causas influyeron para que tomaran la senda del bandolerismo. La propiedad de las tierras estaba concentrada en pocas manos, tal como refleja la siguiente copla:
En el cielo manda Dios,
y en la tierra los gusanos;
en el pueblo de Lanaja
Bastaras y Juan Mariano.
Las malas cosechas obligaban a muchos hombres a emigrar. Si no había trabajo tampoco podían comer y la emigración era para muchos la única salida digna.Robres y Alcubierre dicenque se quieren emigrar,Lanaja se esta muriendode sed y no hay que dudar.
A estas causas habría que añadir la falta de moralidad en una sociedad en la que la enseñanza y educación era deficiente; las guerras carlistas, que asolaron el país durante el siglo XIX, el auge de las ideas socialistas y anarquistas, la repercusión romántica del bandolerismo andaluz, el alto índice de delincuencia, etcétera.
Los bandidos aprovecharon los terrenos abruptos, como de la sierra de Alcubierre, por donde se escondía el más popular de Aragón, Mariano Gabín, más conocido por el apodo de “Cucaracha”, y toda su cuadrilla.
Mariano Gabín, nació en Alcubierre y durante cinco años (1870-1875) aterrorizó a los pueblos próximos a la sierra. Su cuadrilla contó con más de cincuenta bandoleros, además de un centenar de cómplices y espías que le informaban puntualmente de todo lo que sucedía por la comarca. Murió el 28 de febrero de 1875 en un enfrentamiento con la Guardia Civil, en el corral de la “Anica”, en Lanaja, con cuatro de su banda: “El Cerrudo”, de Lalueza; “El Molinero de Belver”, “El Herrero de Osso” y José Solanilla Lacambra, natural de Palo.
(... continúa)
N'ha fet més que Cassola

http://www.terra.es/personal/bielsa/lladres/cassola.htm
A Celedonio García y José Antonio Adell por sus "Historias de bandoleros aragoneses"
Lola Bielsa Masdeu "Sabata"
Felip Bes Saun, Cassola, va nàixer a Batea lo 14 de setembre de 1.833, poc abans d'encomençar la primera guerra carlista. Fill de Maria Saun i Miquel Bes, destacat voluntari lliberal que va defensar Gandesa dels permanents atacs carlistes. D'ell o de su pare se parle a:- Notícia d'història de Gandesa, Joan Baptista Manyà. Impremta Algueró, Tortosa, 1.963.
- Els setges de Gandesa i el castell de Móra d'Ebre, (1836-1838). Artur Blade i Desumvila. Editorial Dalmau, 1970.
- Reculls històrics de la ciutat de Gandesa. Joaquim Vidal i Font. Ajuntament de Gandesa 1.989.
- Historia de la vida y crímenes de Felipe Bes (a) Casola. Tomás Martí, exclaustrat de la Orden de San Francisco. Escrit i editat per encàrrec de la família Figueres. "En plena primera guerra Carlista els assetjats a Gandesa no tenien menjar i un component de la companyia de voluntaris de Batea juntament amb 8 voluntaris, anaren a Saragossa a la recerca de menjar i, amb penes i treballs sortiren feliçment d'aquesta aventura...
Però en passar comptes -Miquel Bes, "Cassola"- no queda satisfet de la distribució que en feu el capità D. Pau Figueras i es produí la adversió de casa Casola contra casa Figueras, considerada com a usurpadora de béns del convoi (N.H.G., pàg. 170)... i esclataren els instins vengatius d'un fill de Miquel Bes i vingueren les represàlies... Tot això no eren més que deixalles de la guerra carlina. "A Felip, de txiquetet li va mossar un ruc que li dixe una cicatrís al làbio. Ere traginer d'ofici. Se'n va anar a Barcelona, va estar tres anys i después torne a Batea. Se ven pa soldat, a una quinta de la reina. L'any 1.856 deserte de l'etxèrcit (guerra de Marruecos). I de València a Tortosa se les apanye sense pagar la fonda. Al desembre va a ca Juan Bautista Figueras -ric comerciant de Xerta- se declare facciós i li demane 800 duros. Lo detenen i el lleven a Tortosa. Té amics que li aiden a futxir pero no ho conseguís. Lo condenen a 16 anys de presó a Barcelona. De Barcelona lo lleven a les obres del Canal d'Urgell, d'allí s'escape enganyant al capatàs i disfrassat, en 30 presos més. Lo detenen i el lleven a Lleida. Se torne a escapar i el 2-3-1861 va a Batea a veure a Pau Figueras, lo lleve als Plans de Caseres, l'estrangule i en dos pedres lligaes al coll lo tire a una bassa. En papers firmats en blanc per Pau li demane a la seua dona -Miguela- 16.000 duros. Ni lleven 3.000. Lo 15 de març se descubrís lo cadàver. S'escape en les ferradures del cavall al revés, se canvie de nom: Federico Estella. L'etxèrcit li interferís una carta dirigida a su txermà, a on li divee que estae a Sevilla (plegae el paper com si fuere un abanico i escrivie al llom). Dos comisionats lo troben a una fonda, lo detenen i el lleven a Gandesa. Li fan Consell de Guerra per lo d'Urgell i el condenen a que s'ejecuto la sentència a Batea.Lo dia 2 de txuriol de 1861 lo lleven a Batea i el fussilen en lo demà en 4 tiros a la plaça. L'enterren davant de la iglésia, quan tenie 28 anys, pa que el píson tots los que vaen a missa. La seua família, que viu a Gandesa, mai la
Chistavín de Berbegal: un héroe olvidado

Lunes, octubre 23, 2006
Publicado en: http://musairibo.blogspot.com/2006/10/chistavn-de-berbegal-un-hroe-olvidado.html
Si leemos la prensa deportiva de hoy, 23 de octubre, y la comparamos con la portada de la prensa aragonesa de hace 124 años, en 1882, veremos una cierta semejanza en ellas aunque manteniendo las diferencias propias que el desarrollo del deporte han marcado en el ser humano. El 22 de octubre, de 1882 y de 2006 dos de nuestros deportistas, han vencido a dos mitos del momento en su deporte. Estoy hablando evidentemente, de uno tan conocido como Fernando Alonso en el 2006, vencedor de un mito germánico del automovilismo como Michael Schumacher, y de un Mariano Bielsa, olvidado ahora aunque más conocido en su época como “Chistavín de Berbegal”, que doblegó ese mismo día a un casi invencible Achilles Bargossi, italiano venido a España a ganarse la vida de corrida en corrida.
Con un concepto de deporte muy diferente al de ahora y que como tal, no existía en esa época Bargossi era medio trotamundos, medio aventurero. Un poco artista, un poco titiritero o, como se le llegó a calificar al final, un andarín, Bargossi, junto a su mujer y su hijo, formaban una compañía circense propia, en la que explotaba sus cualidades físicas de excelente andarín para obtener beneficios económicos. Para ello, se desplazaba por los pueblos, lanzando o aceptando apuestas sobre los posibles rivales a vencerle, a veces otros andarines, a veces incluso animales como caballos.
Un anuncio que se insertó en la sección de espectáculos de los periódicos, el 20 de octubre de 1882, convoncando al público, decía así:
"PLAZA DE TOROS DE ZARAGOZA.- Función extraordinaria para el domingo 22. Despedida del primer andarín del mundo Mr.Bargossi; el cual dará 500 pesetas a cualquier corredor que le gane a correr. A las tres en punto. Precios: Tendido de Sol, 4 reales – Id. De Sombra, 2 reales."
Hasta el día 22 de octubre, Achilles Bargossi se declaró invencible, jornada en la que apareció Mariano Bielsa y le derrotó en lo que se consideraba iba a correr la función de despedida del italiano. El lunes 23 de octubre de 1882 todos los periódicos de Aragón y de España reflejaban la derrota de Bargossi frente al aragonés
El Diario de Zaragoza realizó la siguiente crónica reflejada en el libro: “Chistavín, el andarín de Berbegal”, de J.A. Adell y Celedonio García:
"La celebridad de Bargossi quedó ayer vencida en la plaza de Toros por el joven aragonés llamado Mariano Bielsa y Latre (a) Chistavín, natural del pueblo de Berbegal, provincia de Huesca. Aceptado por éste el anunciado reto del famoso andarín italiano, dieron ambos principio a la carrera en iguales condiciones, habiendo por fin resultado la completa victoria de nuestro paisano, que en 43 minutos dio 81 vueltas por el redondel, equivalentes a 14 kilómetros y 600 metros, mientras que Bargossi en el mismo tiempo no completó más que 79 y media. Con este motivo, recibió el infatigable Bielsa nutrida y entusiasta ovación de toda la concurrencia que, a voz en grito, le llamaba entonces, y hoy le proclama sencillamente y sin estrepitosos bombos, Zaragoza entero, EL VENCEDOR DE BARGOSSI.
Terminda la carrera, le retó Bielsa a emprender enseguida la que separa a esta capital de la de Huesca para ver quién llegaba antes a cenar a esta última población, desafío que Bargossi no aceptó, habiendo quedado, seg&uacu
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