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García y Adell

Versos y coplas en los deportes y juegos tradicionales

Versos y coplas en los deportes y juegos tradicionales

Bolos de Used (Foto: C. García)

   

  Publicado en el "Especial San Lorenzo" del Diario del Altoaragón. Martes, 10 de agosto de 1999

 José Antonio  ADELL CASTÁN y Celedonio GARCÍA RODRÍGUEZ

 

       En una emisora de radio de audiencia nacional podemos escuchar un gracioso resumen dominical de la jornada futbolística en verso, recitado por un popular comentarista deportivo.

     La idea no es nueva, a finales del siglo pasado y en los primeros años de este siglo las páginas de los periódicos solían recoger en la popular “copla del día” los acontecimientos más destacados del día a día; versos compuestos por conocidos poetas, como Marín Carbonell o Fernando Soteras (el popular “Mefisto”), en los que los incipientes deportes fueron, igualmente, fuente de inspiración y tema de actualidad.

     Marín Carbonell, prestigioso poeta y escritor zaragozano del romanticismo tardío, cantó "La derrota de Bargossi" frente a Mariano Bielsa, “Chistavín de Berbegal” en una de sus colaboraciones de actualidad en el diario La Derecha (27 10 1882): 

 “¡Oh carrerista de triunfal carrera!¡

Mala la hubiste en la ciudad del Ebro!

 Aunque ganen los pies, y no el cerebro,

 La derrota es mayor que otra cualquiera.

 No es menester adulación rastrera,

 No vil lisonja, no falaz requiebro

 Y al indomable Chistavín celebro

 Con pobre frase y gratitud sincera.

 ¿Quién venció?... Los estómagos decían:

 ¿Cómo no acepta un andarín temible

 cuando a cenar de gorra le convidan?

 ¿Vencer a Chistavín... ¡Un imposible!

 Vencedor de Bargossi le apellidan:

 Como siempre, Aragón es invencible”.

      Bielsa, al finalizar su carrera, recibió una entusiasta ovación de toda la concurrencia que le proclamaba “El vencedor de Bargossi”, según aparece el en el Diario de Zaragoza, que concluía la noticia con la siguiente poesía: 

 “¡ Bien, Mariano! ¡ Echa esa mano!,

 pues venciste al italiano y le diste revolcón,

 por ti, que eres mi paisano gritó así:

 ¡¡¡Viva Aragón!!!”. 

 Juegos infantiles

      En el siglo pasado ya se hicieron muy populares entre los niños los denominados “aleluyas” o “aucas”, pliegos de imágenes narrativas con pie en pareado, uno de cuyos géneros eran los juegos, con los que los niños se iniciaban en la literatura popular.

     Sin embargo, la más amplia y variada literatura versátil la encontramos en numerosos juegos infantiles (para echar a suertes, de comba, de goma, de corro, de palmas...):

“Al pasar la barca

 me dijo el barquero,

 las niñas bonitas

 no pagan dinero;

 yo no soy bonita,

 ni lo quiero ser.

 ¡Arriba la barca!,

 una, dos y tres”.

      Para Santa Catalina o San Nicolás, dos fiestas muy celebradas por los niños y niñas, después de la misa, éstos paseaban un gallo por las calles colgado al extremo de un palo y cantando, según recogió Miguel Arnaudas en Montalbán, la siguiente cancioncilla: 

 “Santa Catalina mata la gallina.

 San Nicolás, el gallo matarás.

 Ruego, ruego, cebollino,

 a este gallo que es mezquino

 y murió sin confesión”.

      Al terminar el canto daban vivas a la santa y cuando se cansaban de pasear y vociferar, cavaban un hoyo en el suelo, enterrando vivo al gallo y dejando fuera la cabeza. Los niños se vendaban los ojos y empezaban todos a repartir sablazos, con unos sables de madera, hacia el sitio donde creían que se hallaba la cabeza, hasta matar al animal; cuando lo conseguían se lo regalaban al maestro.

 Juegos tradicionales

     La fiesta, el folklore y los juegos tradicionales siempre han estado relacionados en la sociedad tradicional aragonesa, perpetuadora de sus costumbres.

     Numerosas coplas extendidas por toda nuestra geografía aluden al tema de los juegos: 

 “El mozo para ser buen mozo,

 ha de tirar a la barra,

 ha de beber buen vino

 y ha de comer carne asada”.

  

 “Un aragonés y un navarro

 echaron a correr

 el uno llegó primero

 y el otro llegó después”.

  

 “Corre, corre, baturrico,

 corre que te va a ganar;

 que no se diga, se diga,

 que tú has “quedau” atrás”.

  

 “En el juego de pelota,

 Almudévar los primeros,

 Alcalá a muchas leguas,

 Tardienta sólo terceros”.

  

 “Vinos tiene Cariñena,

 cerámicas las de Muel.

 Y tiradores de bola

 en la Almunia o Alfamén”.

      En Ayerbe se disputaban corridas en ambas plazas, Alta y Baja, en días alternativos, englobando las pedestres, de entalegados o de sacos y de burros con albarda suelta. Luis Pérez las recuerda en una de sus poesías:

 “Dimpués, pa de tardes,

 corridas bariadas

 de mozos, de críos,

 de xente ensacada,

 y luego en zagueras

 burros con labarda,

 con a cincha floxa

 y sin cabezana”(1).

  El tiro de barra

      Sanz Romo escribía a finales del siglo pasado lo siguiente: “Así como la jota es resumen y compendio de la música popular en España, del mismo modo en los juegos deportivos es el tiro de barra el que genuinamente representa, o representaba, nuestros deportes populares” (2).

     Sin duda, el tiro de barra y el juego de pelota formaron parte del paisaje rural aragonés hasta hace poco años. Algunos tiradores de barra adquirieron fama, como Beturián Añaños, apodado “Sastre Grande”, de Pueyo de Fañanás.

     Beturián era un personaje agresivo. Hacía retirar a los rondadores con solo su presencia. Una noche mató al padre de dos rondadores, pagando su delito en la prisión de Zaragoza. En la cárcel apostó a tirar la barra con un oficial del ejército, que llevaba grabado a las costillas: 

 “Invencible tirando a la barra

 por todo lo de comer en una semana”.

      Un Añaños pudiente de Zaragoza le sacó de la cárcel para efectuar el reto. El de Pueyo puso el cachirulo de raya. La prueba era a tres tiros. Primero tiró el militar y después él. Venció “Sastre Grande” y su tiro quedó marcado durante mucho tiempo en Zaragoza. Añaños, recordando sus tiempos de rondador, compuso la siguiente copla: 

 “Por los brazos de mi madre,

 y la Virgen del Pilar,

 pido al pueblo de Zaragoza

 que me de la libertad” (3).

      Muchas coplas recogidas en nuestro folklore hacen referencia al lanzamiento de barra. Citaremos algunas de las que recopiló Luis Gracia Vicién:

 “Los mozos de Zaragoza

 saben tirar el barrón

 y lanzar la bola fuerte

 de La Almunia hasta el Jalón”.

  

 “En las canteras de Ricla

 no hacen falta barrenos

 los mozos tirando barra

 levantan bloques enteros”.

  

 “De la villa de Lanaja,

 t’as llebau la mejor flor,

 por güen tirador de barra,

 pilotero y rondador”.

  

 “El mozo para ser buen mozo

 ha de tirar a la barra,

 ha de beber vino tinto

 y ha de comer carne asada”.

  

 “El buen mozo de Antillón

 sabe tirar a la barra,

 beber tinto en porrón

 y rondar de madrugada”.

“En Borja también se tira

la bola, barra y barrón.

No vayas a la Ribera

para ver un campeón”.

“Para tirar a la barra

hay que ser de Aragón,

llevar nobleza en la sangre

y fuego en el corazón” (4).

     Víctor Azagra también recopiló varias coplas que hacen referencia al tiro de barra en la ciudad de Tarazona: 

“En Tarazona se visten,

camisa blanca y calzón,

alpargaticas abiertas

pa tirar al barrón”.

“Sube corriendo hasta El Cinto

qu’están tirando a la barra

y el que pierda pagará

en la taberna del «Tarra»”.

“Presumes de ser hombre fuerte

cuando tiras a la barra,

y sudas como mujer

en cuanto ves una ajada”.

“Entre el «Peleche» y el «Pulpo»

en la «Posada el Rincón»,

desafiaron al «Puche»

a tirar con el barrón” (5).

El juego de pelota

    La pelota fue acrecentando ciertas rivalidades entre poblaciones vecinas que aprovechaban los partidos, cuando aún no estaba en auge el fútbol, para humillar al pueblo rival. Algunas coplas hacen hincapié en estas rivalidades: 

“Los pelagallos de Tierz

fueron a rondar al torno;

salieron los de Quicena

‘pa’ sacudirles el polvo”.

“Los piloteros de Tierz

no tienen rival a mano,

cuando juegan en Quicena

los domingos p’al verano”.

“En el juego de pilota

Almudévar los primeros,

Alcalá a muchas leguas,

y Tardienta los terceros”.

“En los concursos de soga,

de la barra y pilota,

los saputos de Almudévar

siempre sacan güena nota”.

Juego de bolos

    También el folklore popular ha recogido diferentes coplas relacionadas con los juegos de bolos: 

“Cinco birlos has tirau

y te llevas otro al baile

te lo pones en güen sitio

y bailarás más que naide”. (Alto Mijares)

“Qué bien que tiran los bolos

las mozas de Monreal

y hasta el mismo ‘rey’ abaten

si la apuesta es un real”. (Monreal del Campo)

“Como no iba a la escuela

y no sabían contar

llegaban a veinticinco

y volvían a empezar”. (Used)

“En este pueblo de Used

ya se jugaba a los bolos,

lo jugaban nuestros padres,

tíos y abuelos”. (Used) 

Los deportes modernos

    Con el nuevo siglo fueron apareciendo los deportes modernos y, en algunos casos, determinadas actividades agrícolas se convertían en concursos (arrastre de cargas, arar, poda, injerto, etcétera). “Mefisto”, en las páginas del Heraldo de Aragón, recogió con su peculiar estilo veleidoso los cambios y las nuevas modas deportivas que se iban implantando en las principales ciudades aragonesas.

    Como acto previo a las fiestas del Pilar de Zaragoza de 1920 se celebró un “concurso de tractores”; “Mefisto” en sus “Coplas del día” reflejaba los cambios del progreso en las faenas del campo: 

“Yo he visto en el monte de Valdespartera

dos bueyes tirando de una vertedera:

dos bueyes cansados de tanto labrar

que... es una faena más que regular.

De los dos, el joven  miró con recelo

las veloces máquinas que surcan el suelo...

Viendo los tractores sintió gran afrenta

y quiso embestirles con su cornamenta (...)”.

     Los velocípedos, con la bicicleta como principal artilugio, fueron inundando las calles de las poblaciones, según observamos en esta otra copla de “Mefisto” sobre la “Velocipedomanía” (13-7-1916): 

“Sobre la asfaltada vía

de la invicta capital,

observarás cada día

como cunde la manía

o locura del pedal

No precisa ser rentista

quien cultiva tal “sport”;

que hoy cualquiera es un ciclista

y puede tomar por pista

hasta la calle mayor.

Por donde quiera que puedas

discurrir, tranquilo vas,

y de pronto ¡zas! te enredas

con un tío y con dos ruedas

por delante y por detrás” (...).

     El fútbol también arraigó con rapidez, ocasionando problemas similares a los viandantes; “Mefisto” así lo veía en la copla titulada “La manía del fútbol” (28-6-1922): 

“De tal modo en los muchachos

va arraigando la afición,

que resulta peligroso

recorrer la población,

pues caminas por el Coso

tan contento y tan feliz

y de pronto ¡zas! un bulto

te extraplana la nariz (...).

Incidentes callejeros

cada diez minutos ves,

por pelotas que te enfilan

a boleo o de revés:

Es stadium toda calle;

equipier todo chiclán,

y es el gol... el transeúnte

por los gol-pes que le dan.

-Ve con ojo, ciudadano:

Ponte casco o cosa así,

que el fútbol es la manía

que está en boga por aquí,

y si un golpe de pelota

te dirigen al frontal,

o te cuesta otro cañizo

o te cuesta un funeral.

     La entrada de los deportes modernos y su pujanza llevó al anónimo poeta de los siguientes versos, bajo el título de “Entre `goles´ y `penaltys´”, a plantearse el cambio que se producía en asuntos deportivos, perdiéndose todo el casticismo: 

“¡Oh, pueblo de la Jota,

que jugaste a la barra y la pelota!

Yo veo con dolor,

ante el caso de insólito snobismo

que en cuestiones de sport

estás perdiendo todo el casticismo.

Olvidaste la barra de buen peso

y el trinquete del muro de la plaza

y, con loco embeleso

hacia el juego pujaste de otra raza,

vertiste al español

los modismos del tennis y el fútbol.

¡Oh, pueblo de la Jota,

que jugaste a la barra y la pelota!

Desprecias los deportes de tu tierra;

adoptas figurines de Inglaterra;

abandonas la faja y el calzón

por tirar de raqueta y de balón

e influido por un extraño hechizo

se pierde tu carácter más castizo.

Hoy cualquiera que va a entrecavar coles

nos habla de penaltys y de goles,

y hay baturro de pega

que le llaman equipier a aquel que juega

---------------------------------------- 

¡Oh, pueblo de la Jota,

que jugaste a la barra y a la pelota!

Tu carácter y el temple de Aragón

fallecieron a golpe de balón:

Son deportes que en una tarde inglesa

y de cielo plomizose colaron en tierra aragonesa

y acabaron con todo lo castizo” (6). 

CITAS BIBLIOGRÁFICAS:

(1) PÉREZ GELLA, L.: “Setiembre, otra añada que s’en ba” (1980) en Replega de textos en aragonés dialectal de o sieglo XX. D.G.A., Zaragoza, 1987, p. 66.

(2) SANZ ROMO, M.: Cultura física. Manuales Germán, Madrid, sin año de edición, p. 74.

(3) Información oral de Mariano Ayerbe, M. Cerigüel y Javier López.

(4) GRACIA VICIÉN, L., Juegos aragoneses. Historia y tradiciones. Mira Editores-D.G.A., Zaragoza, 1991,  p. 275 y ss.

(5) AZAGRA MURILLO, V.: “El tiro de barra aragonesa en la ciudad de Tarazona”, monográfico sin editar localizado en la biblioteca del Centro de Estudios Turiasonenses.

(6) “Entre goles y penaltys”, en Heraldo de Aragón, 19 de octubre de 1922.

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